Ontología del ser social. La alienación
 9789871505388

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011 ología del ser social: la alie11ación

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tología del ser social: la alienación ·

. Edición al cuidado de Antonino lnfranca

y Miguel Vedda

1ntroducción de Antonino lnfranca .

Traducción, postfacio y notas de Francisco Manuel García Chicote

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I 8 O 4 9 1 8 SEP 2018

nta, Buenos Aires, Argentina © 2013 Ediciones Herramie

/ des gesellsclwftlichen Seins. Die Enlfremdung Título original: Zur Onto/ogie .

García Chicote Traducción de Francisco Manuel Dise1io de rapa: Mario a. de Mcndoza Dise1io de iurerior: Gráfica del Parque

el Cuidado de la edición: A ntonino Infranca y Migu

Vedda

Ediciones Herr amienta Av. Rivadavia 3772-l/B-(Cl204AAP), Buenos Aires, Argentina....Tel. (+5411) 4982-4146. [email protected] / www.herramienta.com.ar

ISBN: 978-987-1505-38-8 Printed in Argentina

Impreso en la Argentina, septiembre de 2013 Todos los derechos reservados Hecho el depósito que marca la ley 11. 723

On ologi:i del ser s cial : la alienación / Gyargy Lukács ; ntonmo In franca y Miguel Vcdda. - Ja ed.

Lukács, Gyfügy





c mp1lado por



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Aires: Herramienta, 2013.

320 p.; 23xl6 cm.

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Bueno5

Traducido por: f'rnncisco García Chicote JSBN 978-987-1505-38-8

1. Marxismo. 2. Sociología. r. lnfranca, Antonino 'comp. Il. Vcdda ,

Miguel, comp.111.

CDD 320.531

García Chicote, Francisco, trad. IV. Titulo

Fecha de catalogación:



12/09/2013

Querríamos testimoniar nuestro agradecimiento al Pro f. 0 · � Frank Be nselcr -responsable de la edición alcmnna de las Wcrke de Lukács , ma br o del y � co mi1é directivo de la Internation;ilc-Gcorg-Lukács-G'cscllschafl c c del y luk ács­ Juhr/mcli-, por la nutorización que nos concedió para traduci duar est a obra de Lukács.



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f N DICE

Introducción

9

Sobre la traduce ión

23

La alienación

25

l. Los rasgos ontológicos universales de la plienación

2. Los aspectos ideológicos de la alienación

27

91

3. El fundamento objetivo de la alienación y de su superación

211

Índice completo de La ontología del ser social

301

Postfacio: Lukács, Brecht y el cardenal Bellarmino

303

1 ntroducción

La Ontología del ser social de Luk�\cs se cierra con la gran sección

sobre la alienación (Emfi·emdung). Una elección se m eja nte no pue de

parecer casual� más allá de que la obra se encuentre, en el fondo, incon­ clusa . Sabemos, con todo, qu e Lukács tuvo el tiempo de revisar, poco antes de morir, cuanto había escrito hasta ese momento y, por e nd e , la

estructura hoy exi ste nte de la Ontología es la que quería concederle el

aut or a la ob ra g i ga ntesca . El análisis teórico de la alienación, como

fenómeno negativo del ser social, era el objetivo final de la reflexión acerca de dicho ser. Esta reflexión, como es notorio, se desarrolla en

cuatro factores: trabajo y reproducción social -que pueden s er conside­

rados factores constitutivos del ser s ocial-, i deología -que con stit uy e el epifenómeno esp iritu al- y a lie n ac ión -en la que podría verse la dis­ torsión de los tres factores precedentes-. Decimos "distorsión" porque,

en el análisis lukácsiano del tema, están siempre presentes, como hilos

c o ndu cto re s de tal análisis, también las distorsiones del trabajo, de la reproducción, de la ideología ...

La al i enació n tiene lugar cuando se verifica un alejamiento respec­

to de los modelos o fonnas puras; por ejemplo , la teleología del tra­ bajo (finalidad puesta, indagación de los medios, realización del fin y

conservación de los medios) mediante la superposición de un e lem ento extraño o inferior a lo que se encu entra en aquellas formas puras . La alienación del trabajo tiene lugar cuando la ganancia, contenida en el

valor y el plusvalor, domina el proceso de tra bajo, y la gana nc ia sería una superfetación del valor de uso -q ue era la finalidad al comienzo del 9

Ontologfa del

ser

socilJ/: La nlicnar:i611

. proceso de trnhnjo- y de In sntisfocc1·. on eIe I··' 11cccs1d n . e e' 1 que S i•g ile "' ' 1n • re;¡ l.IZ.'1CI011 del fin. J-- a g •ílll"llC 0 I. " " 11o es . nt o 111Ífl(.,f1(,Í/in rJc

Ídca y dt; lt anr,formaci0n de fa C'. de la personalidad. pero lí\mbién puede alienarlos am plia o c fund ente ame socia ntal lm rtir de la conñguración de la praxis de te ·







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los hombres en la contrapos1c10n de Antígona con Ismene, de Electra con Crisóte mis. Esta larga digresión fue necesaria para cerrar de manera concre­

ra

nuestras consideraciones sobre la alienación en la relación entre el hombre y la m ujer, que apenas habíamos esbozado. Pues recién ahora es posible ver el lazo indisoluble y al mismo tiempo la contradicto­ riedad práctico-hu man a de determinaciones sociales e individuales del campo de la alienación. Naturalmente, todas las condiciones de vida en uso la aspira­ esta relac ión se enc uen tran determ inadas socialmente; incl e aquí ción in dividual a superar lo inmediatamente dado en lo soc.ial ti�? . · b1·en la dzrecc1on funsu tiuen te. Por esto sucede repetidamente que si nadas para estrechas y alie darnenta/ s ma or f crea del desarrol lo social . . a n maneras encuentr ollo esarr d esta relación, las m ismas tenden cias de es1.dades de orden nec ra e es an m a P0ntá, neas para satisfacer, de a1gun � odo de ·ego del perí gr1 onio . trim m ás a lto r el m a esp�c1e una . Baste tal vez con recorda er 'J mui hace de 1a Roreci·rn 1e · nto de Ja polis, cuya m o nogam ja •

61

alienación gía del ser social: La On tolo �����::::.=-::.:.: .:_::: �����-- ------, \.:"�claYa . ' ,J . : H l

pulso social mente irr doméstic a alienada; pero el im es 1' st'b 1 le , • e 1 h uma . 111v un en s rná nam ero gen e re los ent nte ón nci t·cl . pnra una s alto . nea un espacio de real izació espontá manera de sí Jl"'ra t"' · .. "' 0 n en e c"�nqu b l uc10n se de arroll prost1t sa e de base la "sobre a ro hctairismo, donde n . las del ntvel general de la mujer del M salen sobre que s oriega es muier u nd0 "' º ' t'tco . . . " .is El h ec ho de q ue ts art to gus su y o eni ing su e t Antiguo por su d alien ión a super ació la n guir conse " no muje�es pudieran •





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decir mediante otra autoalienaci solo mediante su prostitución, es , los límites es entonc objeti por eran vos os en e muestra cuán estrech

De hecho, el desarrollo ámbito para la humanidad, interna y externa. de o que ideológic una plano el en clara muestra griega orien­ la tragedia alto por también pasa sí esta para realidad tació; hacia la genericidad

insuperable en la vida. En los últimos siglos, el desarrollo económico ha acarreado enor­ mes progresos en el nivel de la genericidad en sí: las posibilidades de

las

mujeres son realizadas existencia económicamente independiente de en creciente medida en el plano social y mujeres importantes (basta con

pensar en Madame Curie) señalan claramente e l carácter mendaz de la idea acerca de su inferioridad intelectual con respecto al hombre. Pero,

¿se ha realmente conseguido solucionar con esto el gran problema, plan­ teado de Fourier a Marx, de la alienación fundamental en la relación entre el hombre y ia mujer, la autoalienación de ambos en esta relación, su recíproco alienado y ser alienado? Nadie puede afirmar eso, por el con­ trario, el carácter crítico de la situación se toma cada vez más manifiesto en ámbitos muy amplios. En otros contextos aludimos oportunamente a que muchos de los actuales movimientos sexuales, si bien están orien­ tados a la liberación de la mujer respecto de su alienación en la relación con el hombre se encuentran, si se los mide en la escala ideológica del

movimiento obrero revolucionario como lucha de liberación contra la alienación económico-social, meramente en e l nivel de l a época de la destrucc ión de las máquinas, es decir en un nivel por cierto muy inic al. co En ellos se enfatiza con razón que el progreso meramente económi c�mo fundamento para la indepe ndencia econó mica en e l régi men .ion vida de la mujer, como ruptura económica con las formas de alienac



25

Engels.' �riedrich Der Ursprung der Familie, p. 67; MEW 2 1

la fam1/1a

62 ...

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' pp. 50s.

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[El origen de

Los ra sgos on tológicos u n iv ersa! . --� - � d� � � � � � _.; � ;. --= es :. a� :. .:..:.: � .:::. � � e la � � l1e � n� a� c� i6� n .---

dadas. hn contribuido fodavfa muy poco a la so Jucr. l crc 6n real de . :1 6 ·r ll ·1 11npos1c1 n d e 1 a .igualdad de hech . la n os. o cJe 1as muje . hl cin res en .., ,, p lll 1 . · 1 • . , y e n lo v1'd A 1·n m 1· 1ar. La igualda d debe cnton ces ser ante todo l.1 1r:1 1l:l_f' del terreno especffico de su confisca rtir . . pn n d:i · ji;; l:l ción, a partir . del . 1·l,11ll t1 · . scx ua h.da d misma . El sometimiento sexual de 1 la de 1 a mujer es nt fl·rn· . de las bases más fundamentales de su som na u c cnt et'1m1entoen •a=gtlf•.,1111 , . tanto mas cuanto las. actitudes humanas que le corresponden no • . . l!cnr1.�1 un papel s1�111ficat1vo en la vida ideológica penat� sem cie y afectiva también que se han smo enraizado en eJ transcurso de 1os ones. . (le los var . 1 , propi a ps1co og1a d e Ja mujer y se encuentran allí asentadas. sic los en la lucha de liberaci�n de Ja mujer contra su alienación no está dirigida

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ontológico entonces meramente contra Jas pretensiones de el plano alien ación que provienen del varón, sino que deben también apuntar a su propia e interior autoliberación. En este sentido, el movimiento de libe­ en

ración sexual moderno tiene un núcleo decididamente positivo y progre­ sivo. Se encuentra contenida en él -consciente o inconscientemente- una declaración de guerra contra aquella ideología del "tener'', que es, como hemos visto en Marx, una de las bases fundamentales de toda alienación humana, que no podrá ser superada, incluso en este ámbito, sin la elimi­ nación radical de) sometimiento sexual de la mujer. A pesar de su importancia fundamental, no se trata más que de un factor, si bien m uy importante, de l a liberación real y total. A pesar

de un retroceso tan amplio de las barreras naturales, el hombre sigue siendo sin embargo de una manera insuperable una especie de ser na­

tural, y la confiscación, Ja atrofia de su existencia natural debe por lo tanto deformar su vida entera. AJ mism o tiempo, no se puede olvidar nun ca que el retroceso de las barreras naturales, el tornarse cada vez más social de su ser natural, constituye igua lmente el fundamento de su existenc ia como hom bre, com o ser genérico humano, como individuo. por sí sola resolver Una liberac ión sexual aisl ada, entonces, no puede . relacJOnes de las de gen uiname nte Ja n ació aniz hum cuestión central Ja gén ero . Ei:icier se eche ª �erder nue­ ra en sí ante todo �l pel igro de que previ� en la hu­ vam ente mucho de lo que ha conseguido el desarrollo ndo manizaci ón tismo) .26 Recten cua socia l de la pur a sexualidad (el ero . muy acotado .e inseortunadamente nuestro conocimiento en este ámb tto es de ' . los diferentes tipos guro. Ac erca de las grandes relaciones, por ejemplo, entre

26 De saf

63

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l: La alienación Ontología del ser socia

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rc lRcio ncs rec íp r c , que lo una de man era lnc;; ht"'rn hn.�!-1 encu entre n . e y l a i s) soc l a s ado (torn mis m les rn 1 o 1 t n n t iernpo · < o l11hl c com o seres , .111( 1 b . ) en 1on a 1enac v1 J d a de los gé� s sociA lcs' º '' .... ¡ ,· ..1,.clc . co rno pcr. Olln o del usiv factor pu rarne . El a cen to excl nte ncros ser l·cr"l lrllCr ltC suiJcrada

podrá a a

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raci ón (justificada e 1mpo a te) �uede m uy c x u a l en es t luch a de libe ente, reem plazar las vieja s alie nacione fácilm ente al men os temp oralm s e gua", para d, e tanto "vas alida sexu la es u P us ar por ntá1, tiene Kol� ista tam n comu la bié de n un por �jem plo Ja expresión te a amen a�ph �quel la ponde sexua­ i mportante, que corres co m pon e n t aron por m i les de afios a lidad masculina con la cual los varones alien n mujeres, al mismo tiempo que, por cierto, se al ienaro a sí mismo. El frecuente vuelco de estos movim ientos hacia un anticu ado y chato •

otra. n�evas. e

las









fi listeísmo, que puede, bajo el manto de una excentricidad pornográfica, conducir hacia la glorificación de un masoqu ismo real, hacia el avasa­

llamiento incondicional y voluntario de la m ujer, es u n claro ejemp lo de este pel igro, de estas barreras en el proceso de l iberación . El factor sub­ jetivo de este ámbito de alienación está todavía m uy lejos de un posible aprovecham iento de aquel campo de posibilidad, que ya fue creado en el plano socia) para la genericidad en sí por el desarroJJo económico. Sin em bargo, este ámbito es extraordinariamente instructivo para Ja comprensión de la relación dialéctica entre genericidad en s í y para sí y, al mismo tiempo, para la comprensión de la contradictoria dinámica de los factores subjetivo y objetivo del desarroJJo social d e Ja h u manidad (precisamente a causa de su constitución extrema ). Pues aun cuando las

conquistas sociales en Ja esfera objetiva de la generic idad en sí crean sin duda las condiciones indispensables para la supera ción de las alie­ naciones, estas condi cione s pueden tener muy poca influe ncia sobre su realización fáctica. Eso se m uestra con la más c lara plast icida d en Ja esfera de las relaciones entre géneros, puesto que en e l las l a realización concreta, la efectividad concreta del facto r subj etiv o pue de conseg uirse solución a esta cuestión conocemos . d emas1ado poco. Y sm duda no solo sobre cuán gran cs son las dimensiones efec tivas del mov imiento de liberación en general, sino también cuán grande es Ja . . porc1·6n de soluc1ones genuinamente huma . . nas en dicho mov1m1ento. 27 Al ek sandra Mijailóv na K01ontá.1 ( 1 8 72 - 1 952): líder revolucionara bolchevique, lu. c•1 rn . dora por la 1guald . ªd d e género Y funcio naria del cuerpo diplo mático soviético { nota de1 trad.).



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64

Los rasgos ontol ógicos uni ve rsa le s de la alie nar; •ón

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la fonna de un a praxis ineludiblemente solo en individual. La rel . . entr el hom e bre a y la tic mujer, la completa autén transposición a la de 'ª unid�d n tre la sexualidad y el ser humano, ser personalidad [Per­ . hkertsem solo puede aflorar de sonlrc manera específica en Ja relación ind iv idu al de u n hom bre concreto con una mujer concreta . La conOCJ·da sentencia de Engels, que a pesar de toda Ja universalidad de ca da hombres individuales 'nunca soc ial, la i portancia de es igual . be aqm una con firm ac1on en la fonna de un crecim reci iento cuaJitati''º� que muestra claramente que el polo contrario de Ja totalidad socia� el del hombre ind ivid ual, es un componente del proceso social total que no habría que subestimar y que a menudo motiva Ja deci sión. Esta refutación de un desarrollo social, puramen te objetivo (siem­ pre completamente lejos de Marx), ligada a una elim inaci ón total del hombre individual realmente vivo, puede contribuir también desde otro





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punto de vista a una ontología del ser y el devenir sociales fiel a la realidad. Marx siempre abordó los problemas humanos del comunismo

de una manera muy cautelosa, intencionadamente abstracta. Con toda razón, puesto que, desde el punto de vista del presente, por principio

es totalmente imposible dar cuenta, con concreta determinación de

for­

mas y contenidos concretos, acerca de reacciones humanas venideras, incluso para segmentos relativamente cortos del proceso social, incluso en casos en los cuales Jos componentes económicos pueden ser pre­ determinados con un alto grado de probabilidad. Marx se limitó, por lo tanto y en oposición conscientemente tajante a todo utopismo, a los

principios más universales, frecuentemente a los presupuestos ontol� gicos objetivos de las modificaciones necesarias en la esencia de Jos

hombres individuales. Esta evasión crítica de todo enfoque utópico po­ sibilitó extraer, a partir de las perspectivas del proceso total, determina­ das concl usiones humanamente concretas, que son adecuadas para ar­

monizar las precondiciones humanas para una sociedad comunista con ovimiento económico que conduce hacia ella. En este contexto e1 problema de la alienación y más pre.cisamente nos mteresa ante todo el 1a los hombres en tanto seres soc1ales sens1'bles. v: sus rePercusiones en . afirmación, tan importante, de Marx segun la cuaJ la cr·tam os antes Ja , . • • de de Ja re 1ac1on del "tener'', como categoría bas1ca superacl·0•0 social . s con Ja realidad que los circunda, puede hacer 1 s hombres alienado se tomen inmediatamente teóricos en su práctica. Con q e los sentidos



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65

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del ser socia

onto/ogfa



l.· La alienación



e medio de la soc ie que para el hombr dad

a a1 de clases esto se expre g t ato' muy utópico . C laro que su entero p d e ro nm i lo ceso . sucna en V1ta1 n a esto, y no solamente en la época ió osic op te n d taja en e traba.J. está . materi. a l de 1o s trabaJador o es hacia . uando la m iseria . l , c . Marx tn pos·b de ' le , smo tamb'1én, y aún m á . sentidos de este tt po s tnclu . . un uso de los s¡Ve, � u en st resente estado de bi e ar mantp 1ado de una t Or en nuestro P rn a a. c qu i ere ahora ver una suerte de utopismo en . I' st Si uno e1 e h cho · arx tenga por socialmente superable este modo de i ªM itaque pe d cornp or, e mayona de los hombres, basta con pe n tam iento de la enorm s . ar ant e provisona- en un fien6 meno social tan c t odo -pero en forma an estraJ y influyente como el arte. De hecho, uno debe Pa . a la vez actualm ente n1r · l del arte en tanto acttv1· dad · ' ·1mparc1a de la considerac1on social de 1 os hombres en la sociedad, no de teorías deformadoras, que 0 bien ven . en -que no exi ste él un comportam1ento puramente contemplativo en 1a , . . 1 abso uttzan un1vocamente, que bien de o una realidad-, manera iguª1_ .





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mente absurda, el partidismo que hay siempre en él. En tanto praxis social (ideológica), el arte debe ser comprendido

en última instancia solo a partir del modelo de este ámbito del trabajo.

En su momento pudimos afi rmar que a cada acto de trabajo práctico debe antecederle un reflejo intelectual -lo más fiel posible a la ver­

dad- del proceso teleológico y de su mundo objetual . Ahora bien, esta fusión entre posición teleológico-práctica y contemplación fidedigna

de la real idad caracteriza también el comportamiento creador en el

arte y,

mutatis mutandis,

también la receptividad para él.

Claro que

la oposición entre las praxis material e ideológica acarrea al mi smo tiempo diferencias importantes, incluso oposiciones entre ellas. Lo

más importante para nosotros aquí es que la reproducción fidedigna

de la verdad constituye en los dos ámbitos el presupuesto del éxito (del valor del producto). Sin embargo, en primer lugar, mientras · en el proceso de trabajo se trata de la fabricación de un objeto conc�� to útil para tareas concretas y la comprensión de la realid ad está

que

d1rt�

po�de

gida a la meior utilización concreta posible el obieto del arte, J ' J ' c�I O contrano, debe ser la realidad concreta que atañe al hombre (' 0 el · n� � e 1 metaboli smo con la naturaleza). En segundo lugar, mie se , n concreto · to va1 or del producto de trabajo ucc en cada nivel de pro d mente' ta a · de n í ttdamente di e escm m de acuerdo a s i es usable o no m vat o r o ., e d , . dad 1 ª producc1on art1stlca, en cambio, el campo, la po stbi . T1 •

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66

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________.

Los rasgos ontológ icos univers

a 1es de la alienac ión -

extraordi nar iame nte vas v a lo r, es to Y no pue o1· a de � c de ser deter 1 • e r e ce E 1 r uga n . ano r, 11 e l valor del em ;1 traba ' o se e de ant 1 ncue ntra 0 1 1 1 �d ,en te ligado al tiemp o : cada paso de la prod � rl a uctiv h idad puede . , c. c �u-c p o degradar comp 1 etamen te lo que l hast a m ento e cJ nces era de rl1r v al or, m i ent ras que o pr ductos signi fic � ? ativos del arte o pueden c;illn durad ero por m1len tos. o ct efe r . . ten e ti ene como consecuencia que el producto . o est do -r de1 trabajo se . •º pnm 1 ra d ' a or men te indiferente a la ne d e mane , al 1enac1on; traPo des. . con al ta ahenac1ón e n el proceso de trabajo pueden . más 0 · ngmar se pro. de 1 a ut1' l 1'd ad social, donde se manifie t a a l más la de sta prec1sa · mente du ctoS . obra de arte, La cuando dad. realmente Jo es, se encue neutrali nesta . onen tada penna , nente an e contr inman ent el � emente contra la por enac ión .2ª Una s i mple reproducción "fotográfica" de la realidad, u a n ali fiel, letamen nunca te podría comp desencad enar tales efectos. si fuese del tarea arte la recorrer los caminos hacia la desfeti­ Siem pre ha sido



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1

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tra.

chización; aqu í podemos Y debemos limitamos al problema ontológico. La respuesta es siempre si mple : en la medida en que el artista considera el mundo con

los ojos de l a individualidad auténtica, que encierra una

profunda y enérgica orientación hacia la genericidad para sí del hombre

y su mundo, puede originarse, en la m ímesis artística, con su mera exis­

tencia, un mundo que

luche contra la alienación y se encuentre libre de

ella, totalmente independiente de las opiniones subjetivo-particulares

del propio artista. (Los sentidos se han vuelto precisamente teóricos, com o lo exige Marx.) Los c lásicos del marxismo (el propio Marx ya

en La sagrada familia,

Eng el s al hablar sobre Balzac y Lenin sobre Tolstoi) han indicado claramente, de manera inequívoca, esta cuestión fundamental, ontológica, en torno al origen de las obras de arte. La "Eu­ temprana form ulación de Marx suena todavía simple Y lapidaria: gen io Sue se concepción eleva ahora sobre el horizonte de su propia cu do del mundo" .2'J Engels y Lenin ofrecen análisis detallados sobre � Y eómo pu · 'ficat1vo ede tener lugar una elevación de este tipo. L0 sigm ·

28

29

Luká

Luchterhandel, l. Neu�a·ed Y Berlin 1963es, Gytlrgy, Die Eigenart des Á·sthetischen de Manu estético. 4 vol s. Tr d 6 6 . [Estética La peculiaridad e lo p ss 9 p. • ac · s . Barcelona: Grijalbo, 1965, volumen 2, pp. �a23 ss.d] de Wenceslao Roces. MéE� tánm,_ l 27_1 1;LW a x �. 384; MEW 2, p. 1 8 1 (la sagrada fami i . Tr M GriJalbo 1, 960, p. 236]; Lenin, V. l., StJmtllche Werke , 1 3 33-37. S

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de la manip ulación económica y política pudieron, bajo estas circuns­ tancias (a falta de una crítica marxi sta genui na e influyente de la rea­

lidad social; en vista d.e su muy difundida interpretac ión por parte de los defensores oficiales y voluntarios del sistema), ser ce lebrados entre las masas como estado culm inante, cada vez más perfeccionado, del desarrollo, conforme a su esencia finalmente y defin itivam ente alcan­ i..ado, sí bien «.:n indiv idual idades, ante todo desde un punto · de vista tecnológico. El desarrollo externo de la historia parecía confi rmar este aspecto. De momento no es necesario adentramos en los deta lles del carácter aparente de esta apariencia. Para el problema nuestro de la alie­ nación debe ser destacado aqui como motivo importan te, inc luso por 270

El fu nda men to objetivo de la



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a l iena ción y d e su supe .. rac1o n

""'in cnt os dcc iHivo , que la omn ipot enci a aparente de la manrpu · 1 ac1.6n . . d e 1to m a i b. 1 vida (que produjo estas alienaciones) s 1 t11l todos l � solo dejo 1nad s urar U1sln e l síntoma inicia l, recién descripto do en l!nsns por r mnlcs n un a ta del prote sta ideológica indiv idual . Tales pro­ nosotros. � . tcstns. t nn u menud o s1lenc1 adas a muerte o "aplastadas" críticamente



por In mnquinoria de la publicily operada por la manipulación, queda­ ron, en lo esencial, sin iníluencia. Este aparato gigantesco que funciona

t�ptimomentc desde el punto de vista técnico combatió todo gennen de insurrección en prianer lugar -y ante tod� mediante la satisfacción de los ncccsidndcs inmediatas de acuerdo con e l bienestar de Ja coti d ia­

nidnd fundado en e l prestigio; en segundo lugar a través de su ensal­ zumiento deside ologizadamente ideológico como único modo de vida este factor rnzonoble y huma name nte digno ; en tercer lugar -y también tíficas, por cierto tiene un peso imp ortante- med iante expl icaciones cien a pseudocientífica, de en la mayoría de los casos ma nip uladas en fonn intento de rebelarse co� tra Ja lu desesperanza ap rio rfstica, inc lus o de un para Ja técn ica de 'J mp lo va1 ga so lo un eie omm• potencta de este sist ema . '1. 1on ente en la prensa la relac a ser·am e cut · dis se a nc nu n: ció a est ma nip ula . . con que 1 os te colo.niales Basta en 1onn ter an y entre pafses ca pit ali stas com1·u as. 0e . . n impn m1dos entre ea s c t e . términ os co lo nia , co lo naa hs mo ntarse dentro del u d qu iera co e, r to lec da ar tales cs tu m an era "sabe" ca I", tiene que descart o os e de o influjos no dio grupo de los "in" y no dent� binac ión de tales com . La . a 1'rón 1ca • s las seducc1ones da to tir sis re cuestiones con un a ras • ad Para incapacad · · deben a un o de la publ1city 1 so do como re su lta .. ed ucciones s las . l cua on modemas d ( en 1 ° de rn anifestac 1 rmas 0 fi de la pa rt icu lar id a o nte com . 0 también nuevas y o bv ia me . lmente), s ·m era en ser co nsi de rad as na g y morales que d om i ión intelectuales ac dad pt da ulari a de 1 a pa rt'ac os de una los mod el núcleo humano de d e . P sada for as ro i r� especific pel g c laramente los que se 5 cuya e s o enos aa m os so t � u corrie ntes �s esto es un apoyo fáctico de momen ' ten por rnu n o sie conf o no alber­ v ida h u m ana mo n o a peligrosidad un is cu or bre con f J:11 ,· es so ortamiento de una adaptan. E l do de comp o sociaJ o m in . el m es d e do . duda, n los poderes dom1co r a sta las foran as n ale m u . n an g cua 1 e1 en Ja rm e nte enes para un rechazo o a era pli int m 08 .6n a los gérm , a . c1 e c t n ire es para s1 .4 d u vec am e h as ue v e -m ata . ión er rel n opi rec capa star su º . n:.tn a e 1ormas an i fe mse a-.en aque IJ as &-. m co e le pinión públic u o s n untes la e ra qu 1 o pa , pero es so c e teóri c o v lu i s 271 r n uc ' " 1s mn. •





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: La alien ación Ontologfa del ser social lestar de ningu na ma· de molestar ni pueden mo . . de expres16n que '10 han . o de mampulac16n . 1sm can m del nes cio fric sin � nto nie nat cio fun nera e\ s no conformistas pueden perman ecer de P or lo tanto' tales conformista . . '6 1p� l ac1 n un1v�rsa1 , a pesar man la de s dore bora cola idos ingu hecho dist verbal, mcluso opositoras . de fuertes publicaciones críticas en lo parte del American En tanto dominio práctico de todo el mundo por ollo humaway of /ife. por parte del presunto estado definitivo del desarr

no, cuya solidez inquebrantable pareció garantizar la existencia eterna de fonnas manipuladas desde la filosofia hasta las modas sexuales, este sistema muestra en los últimos af\os grietas inquietantes cada vez más

claras. Tampoco aquí es nuestra tarea dar una imagen global concreta. Baste con aludir a\ hecho de que todas las ilusiones "ro/lbac/('•2 de la

"Guerra Fría", basadas en el rechazo de una ofensiva soviética -nunca

planeada-, han devenido desde hace mucho tiempo actas empolvadas

de la historia; que los diferentes "milagros económicos" (ante todo el

alemán) han resultado ser ahora -en contraposición con \as teorías de

la manipulación- períodos de reconstrucción acabados;•3 que \a teoria de la

escalation,

se vio

predicada como grandiosamente segura, en Vietnam

confrontada por una contraofensiva completamente inesperada y

se derrumbó en la práctica; que en \os Estados Unidos mismos, la cues­

tión de los negros asumió con un carácter inesperadamente repentino

dimensiones similares a las de una guerra civil; que el dólar, de manera igualmente repentina, vio sacudida su validez como "dinero universal"

etc. etc. En todos estos acontecimientos, a nosotros nos interesa mera­ mente la conmoción práctica (y debido a ello también la teórica) del sistema de manipulación universal . Por eso es ta\ conmoción tan im­

portante, porque movimientos de protesta, que antes estaban completa­ mente aislados y podían expresarse solamente en happenings. comen­

zaron a adquirir determinados fundamentos de masa, a convertirse, en

detenninadas condiciones, incluso en factores políticos. Naturalmente, 42 Rollback t·reducción" o .. retirada") es un término polltico norteamericano que refie­

re a la intervención directa (invasión, inducción de golpe, desestabilización pollticn y económica etc.) por parte del gobierno norteamericano en pafses administrados

por intereses que le son contrarios. John Foster Dull cs ( 1888-1 959), ministro norte­ americano de relaciones exteriores, fue un predicador de la polltica rol/back (nota del trad.).

43 Jánossy. Fcrenc.

27 2

Das Ende cler Wirtscl1aftswu,.der. FrunkfurtlM, l 9Q6.

El

fundamento objetivo de la a lienación y de su



:

superac16n .

este s un p�ceso e tremadamente largo, cuya base de masa y contun­ dencia política y social no debe ser sobrestimada hoy de ninguna forma. Pero a pesar de toda cautela con relación a las perspectivas concretas

E�

pueden constatarse dos factores importantes del cambio incipiente. primer lugar -y ante todo en la perspectiv�, el hecho de que una base social parece empezar a confonnarse para movimientos opositores con­ cretos . Por cierto, no ha de subestimarse aquí la fuerza de resistencia institucional del sistema manipulador. Por ejemplo, con excepción de Italia y Francia, se ha complicado extraordinariamente la posibilidad de que adquiera una representación parlamentaria un movimiento de oposición que todavía no se desarrolla en gran movimiento de masa. (El ejemplo de Liebknecht en la Primera Guerra Mundial demuestra en el plano internacional cuán importante puede ser una representación mí­ nima en tiempos de crisis). Y las primeras reacciones frente a una crisis el plano incipiente del sistema se muestran en los intentos de truncar en bilidades. (Cuestión institucional de manera aún más intensa tales posi o elevación del límite de la ley electoral de la mayoría en Aleman ia com ntaria). del 5 por ciento para representación parlam� . creciente de los meto ien sc ma sen ode aut � Sin embargo, este ht1cos va por momentos e� el po y s . todos de ma nipulación económico ente metodolog1co. ram me Jo de á all s má . plano de l conteni'do mucho ranuento. Desca as nm se de te es es rtante ', · veremos m ás tarde cuán impo c1'aJes dec1s1vos, e 1 mero so s to ien im ov . m · de e 1 punto d e vista de los e me'todo del conoc1m1ento de es el mo co y do fracaso tanto de �n m ét mo consecuencia fracaso se expresa co . e t s 0 e d . º cuan no alcanza. Recien vida política tenido presente en la con e d . neo erro partida para de o necesaria de1 caráeter nt pu en se ar m to . ambas, puede mpre que sie · a o en s, do lli fa o en la econ6mic os ad . mportantes· Result 1 las formas de • 1 es m ás actividades socia o insuficiencias en com te men ren m era r cntacas, , pueden sin duda genera las masas los valo s do 1 a a1s eno' menos en manos de ejecución , como fi cción de las fallas deJ. an la corre ,

·

·



,

·

.

as, pero a solo puede Un a crisis del sistem , 10 t' e · com ll'd i o ent que las necesaria en el aspecto fa xión aquel establishm cone a sta un 1 se m a� ifie más ·importantes de a os id en nt co s lo surgir cuando . ción con de eJec u les toma consciente se os lo el de étod cia m en de l o s o consecu · ' métoando com cu solo fue d'1ng1da con no r al, rio te an · d vida soci 'da ' act1v1 , . s que su hacia ob�et1vos err6neos ida bre uc nd co m ién ho mb � ... a los e fu · que s, sano dos e óneo 273 nad incluso apasio

.

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ia . /: del ser soc , gia oJo ont

ación La alien

s métodos . enuinos� que \o g s rese sus inte nden con meros med'tos para espo cor ñables eran r e e d des que no s , como ra en mas y someterlos a\ doS de aho o d ten'' dos vitales ra va\o con eos , eleva a este ombr�s erro ensión crítica se imponer a \os h r . comp \a Rec1en cua do cho de que \a min\o de estos . \os hombres e\ he e\ aro para e vuelv acerca, se reconstruir en . n\ve\ 0 se \e , que tienen que da ecua d . ma su vi' da era rte de los casos: en base antenor de (o en \a mayor pa a 'd c1 cono ' te men ente) su V\da en am \a realidad nueva ev nu da ci no co este modo debe ser \a realidad que de . rtantes. . , b''tos más impo ' b'1l'1zac1on -en \os am s1 v1 de o es oc pr \ sgo esenct. a\ de . Ahora bien, es un ra ofundas del ser sopr s má es ion icc ad ntr co las de , . ton curso de madurac poco a poco, a oráneo e\ hecho de que mp nte co o sm ali pit ca e\ cial en os argos, �r�ceconsecuencias de desarroll menudo a empujones, las m1enía de los casos no tomo .conoc1 dentes, de los que uno en \a mayor era aparecen en \a superfic1e de man to no quiso tomar conocimiento, tencia concreta. Basta con e p\osiva, se desp\azan al centro de \a exis a comprender por e\ pensar cómo los ing\eses de hoy fueron forzados insular en los desarro\\o histórico que deben vivir en un pequeño reino



·

,





E\ márgenes de Europa, en vez de en e\ centro europeo de un imperio. derrumbe fáctico de aquel Commonwealth, que fue manipulado como

sustituto político e ideológico en el \ugar vacío de un imperio perdido,

trae por lo tanto a \a luz de\ dia un estado de cosas importante desplazado desde hace mucho tiempo, y el necesario ajuste de cuentas de\ pueblo inglés con esta condición suya de ser manipulado comienza a cuestionar todas las cuestiones de su ser socia\. A pesar de toda diferencia histórica y social, la crisis alemana contiene, por cierto solo en \a universalidad más elevada, factores análogos, en la medida en que \a di­ solución de la política rollback de Du\\es, que fue tenida como adecuada

para hacer desaparecer, manipu\adoramente, e\ problema fundamenta\

del imperialismo alemán -\as consecuencias de dos intentos irreales y sin sentido de conseguir e\ dominio mundial conservando reacciona­

riamente e\ atraso social de Alemania, la consecuencia de los fallidos intentos de revolución democrática-, empieza ahora a traer, paulatina­

mente, a \a luz de\ día todo el pasado no dominado. (Esta manipu\ación redujo, por ejemplo, \a superación ideológica de\ período de H itler a una reparación materia\ de \a injusticia a \os judíos en Israel). E\ hecho de que detrás de esto se esconda, velado, e\ suei\o de una reanudación -·

274

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ner carnscan

,

obietivo de \a aHenac\ón y de su superación E\ fund amento

-----. .

nunca fue ni es abiertamente admitido. En

esto tivos v1ejOs obie . s . \o n co d ue por cierto mngun homb re en cierta med'd1 a sensato p1emm es verd ic�tantibus- en reponer \as fronteras del tiempo de Hitler, conJ





8

-rebus s 6 · · . Alemani a en una potencia at m1ca etc. S ·m embargo, l n pol'thca rt 1 r . ve . tales pos1c1ones de fines como concretamente pos\'bl es . . . OfiC\8 b' d de cam 1arse etermma as d c1rcunstanc1as han de \n , si ectiva ersp . . . . o\ítica externa. Por eso surge, en la mampu\ acton po1 ahca n 1cmann.

\ considera

·

.

en p �n circulo cuadrado: un reconocimiento fonnal y oficial de\ estado de cosas luego de \a Segunda Guerra Mundial tal, que este reconocimiento debió desaparecer rápidamente en e\ momento de un desplazamiento d\! \as relaciones de poder -como continuación de la política anterior- y debió dar lugar a un imperialismo revanchista agresivo. La manipu\n­ .

ción ideológica de\ pasado alemán, \as fonnas manipuladoras de \a po­ lítica, la jurisprudencia etc. actuales se hallan por \o tanto -sin admitirlo

abiertamente- al servicio de la perspectiva siguiente: conservar paro d

futuro, en lo posible intac� la "vieja" Alemania con su reacción buro­

crática y "vertica\ista", con sus tendencias de expansión. hoy por cierto un

poco reducidas, dentro de formas modernas, manipuladamente de­

mocráticas. Los signos de crisis, que aparecen cada vez mas visibles. radican por lo tanto en las cuestiones de destino decisivas del sistema de

poder alemán de la época moderna. Por ú\timo, señalemos brevemente

que De Gau\\e logró, sobre la base de \a crisis aún ampliamente latente de la política

ro/lback,

manipular en \a praxis, como "\ider" de una Eu­

ropa unificada e independiente de los Estados Unidos, un sueño de gnUl potencia para el imperialismo francés. El conocimiento, en si correcto, de que nunca habrá una ofensiva soviética contra Europa. hn conforid0 De Gaulle e\ campo de juego para una manipulación de potencia infu ndada en el plano de \a política de poder, para una dictadura de política interior que, eficazmente, con manipulación retórica. eliminó todos los prob lemas económicos y sociales. Aquí también se muestran los signos de crisis movilizando cada vez mayores masas.

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Esta relación fundamental aparece de forma más evidente en contradi los cciones que caracterizan los últimos años del Estados U nidos. Comienza la crisis de aquella Hpal americww qu luego de v a �r \a eliminación de Hitler apareció con \a ambic ón . como forma de vida de todo el mundo civilizado. La sobran smcendad de una reemplazar desideologización universal debía presuntamente

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275

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mo" que viole ntaban el mund "'s exce sos del •'tota l itaris o . , . lo� (1 eso lnelorc. cia t ocra poh ca dem la ía ica, deb eco nóm n pre� inte lect ua l ; la l i bcrrncl de aus viole ncia alem ana �nc1a de derecho y sunt ame nte ree mplaza r la la Segu n da Guerra Mund ial acarreó a escal a destru cc ión . y puesto que colon ialism o. esta nueva fonna del do­ mund ial el d e rrumbe del viejo e l camino de l a civilizaci ón a todos minio democrá tico habría p ue sto en ·

·

los pue blos más o menos rcLagados. Como único enemigo aparecia la "sed de conquist a" de la Unión Soviética: e l monopolio atómico inici al

habría serv id o pnra repeler, elim inándola, su agresión esperada como

scgurn. para de est a manera establecer. como dominio universal paci­ " fico y l ibre . la pux americana " que habría de hacer a todos afortuna­

dos. No se trata aquí tampoco de describir cuándo. dónde y cómo esta

c oncepc ión se mostró fácticamente como eslogan de publicidad de una

manipulación monumentalmente imperialista. Solo a causa de las men­

tiras ampliamente d i fundidas, se señalará que esto nunca pudo lle gar a una defensa de agresiones soviéticas, a falta misma de su intención. Luego del acuerdo atómico, las alianzas construidas por los Estados

U n idos resultaron de tal modo tan evidentemente inútiles que el inicio

de su proceso de disolución se tornó imparable. (Como excepción solo

puede valer la República Federal [de Alemania]. donde aún no pocos

sueñan con e l regreso de los tiempos dorados de l a

rollback).

De la

m i�rna manera corno hasta ahora ha sido posible en la política exterior borrar manipuladoramentc los signos de la crisis incipiente, así también en la polít ica interna, a pesar de que es seguro que tanto la cuestión

de

los negros como las manipulaciones acerca de por ejemplo el asesinato

de Kcnnedy son signos de conmoción de todo el sistema. Todos estos complejos, que iluminan solamente dete nn i nados factores principal es

del conmovido equilibrio de hoy. muestran en última instancia una línea

unitaria en el proceso por el cual los fu ndamentos del sistema se vuel­

ve n cada vez más inseguros.

N o sabemos cuándo y cómo tales factores, así como otros aislados q ue hoy no se han manifestado aún, desen cadenará n crisis agudas en

los países capitalistas más importantes. Sin embargo, muchos síntomas indican que tales factores pueden tornarse e n punto de part ida de una de man ipulación, e n cr itica social abarcadora del sistema fo nn ación

f rmación organ izativ a de u n movi­ id �o lúgica y más tarde tambi én en o u do en princip ios que, mi e n to de oposición ma s i vo Y f nda por lo tanto , 276

El fundam e nto obje tivo de la alíe n ac i'6'!_Y

de su supe ració n

vaya m uc ho más al lá del ni ve l hasta ah . ora domm · ante Si alguna se riamente un tal m surge vez . ov im iento se r' . . a mev1tab le . , que ' at blem ica d e 1 si stema en su toda Ja pros contextos vi v . i'dos se exprese abiertamen. te, qu e ) os d escontentos hoy reprimidos desde . ai.�uera Y desde ad hechos m u d os o de ve ni do entro' s espontáneamente mu dos, de 1os hom con su entorno so ci. al , con bres e l ré gi m en de . vi da qu · e 1 es fue impuesto, se articulen y se hagan 01,r en el pl an o so ci al. So . ., lo en mov1m · 1en · tos de op os1c1on q u e se hayan desarro Jla do de esta manera pu ede el descontento, hoy l te te, encontrar su contenido genuino, su ve � rdadera voz; puede constituirse co mo factor sub jetivo de un cambio de sistem a. He mo s destacado antes que una mera crítica del sistema de ej_e­ cución, l a crítica del pensamient e y l a acción y de los métodos que condicionan a estos no puede tomarse espontáneamente en fundamento de mov imientos de masas políticamente signi ficativos. Esto es sin duda cierto, pues los hombres, ante tedo las masas de hombres, están movi­ dos directamente y c0n l a máxima intensidad por sus contenidos vitales ·



inmediatos. El rechazo de los méteclos adquiere recién en este contexto un peso decisivo. La historiia de muchas sublevaciones puede confirmar la eficacia de tales contextos. Con ello no ha de afirmarse que Ja critica de Jos m étodos --en nuestro caso, el de la manipulación- sea algo irre­ levante desde el punto de vista político e ideológico. Hemos hablado ya · desencadenado ya por mas arn b a acerea de que un descontento latente, . , . man1pulada, esta ampliamente · d e 1 a v i·d a cotidiana totalmente e 1 ted 10 . · · · rtan�!·ª tanto md1v 1 duaJ como impo a al. cion emo difu ndid o e n e l plan o . de ánimo vitales, tambten como estado de cosas soc ial de tale s estados también como factor del proceso de cómo el hom­ puram en te persona1 ' . . ti ón se encuentra frente a su propia alienación, s cue en a l bre tn d t'vidu acuerdo a cómo los hombres, que m uy diferente de será sin em bargo a decisiones, ven las causas de su enc uen tran frente se 0 cas d en c a a . en el contexto total global de d10, de su alienación te su de to en t . 1 como teonca n , . desc� tanto ez 'd vah socia Si la o. . ' cibid . por. ello s per la existen cia inquebrantable, puede suceder muy como , aparece . on c1 . . uJa de J a man •P ar del descontento v1v1do, a pesar d eJ ted '10 proc -a pes qu tc cn (ac i f m nmp liamentc difundido ck.- la revuelta contra scn t l'd0 Y te n · 1 mente ftu 1Ja 1nc . , 1 ad socia , 1 o JlCJ adqui cm nanguna universa 1·d no �o 011 ac• la a l i cn . n o f,1111 bién que inclusü el en t o rn o Villcgns. México: FCE,

> I , pp, l

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283

Ontologfa del ser soc ial: L a alienación



la juventu d con res descontento intclcctunl y moral de o a la ni 'fi en co cnt tanto, c , 1 1 1 OJO tra co . . b an¡, del Pul ada división mo con sc . cucnc.' , . d tal división, los estudiantes. hobian e ser educados en un "idior ª de 1 cspccialistas"n. En la medida en que el descon tento de ind . smo de '1 v1d uo . . s (o de pequeños grupos) se con densa en un mov11n iento de m as as c . rece ' t31nbién la comprensión de que aqu( no se trata de ningun a m a nera d , . . e . d e1 desarro11 o c1ent1 fico, sin una consecuencia necesaria o merarncnt 1 e ·1co d e una mampu ac1on que opera sin · ideo 1og ' del anclaje fricc iones. En nú las ciencias m ismas crecen objetivamente la intensi dad y el mero de . ,, 1es , a través de las cu ales los . aquellas "conexiones transversa a·lllb'1tos . completa) manera de separados aislado (presuntamente s u nos de 0 e penetran influyen recíprocamente. por la división de trabajo, se e un punto de vista objetivamente científico, por ejemplo, el lí mite e tr e fís ica y química era más claro de delimitar hace cien años que ahor mientras que por el contrario los complejos de problemas individu ·

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les dentro de ambas ciencias se encuentran herméticam ente exclui dos entre sí en forma manipuladora, "en términos de división del trabaj o,

más estrictamente que nunca" . Y no es demasiado dificil comprender que historia, economía, sociología, politología, demografía etc. confor­ man ontológicamente un complejo inseparablemente unitario (lo que naturalmente no solo permite investigaciones especializadas, sino tam­

bién las propicia), sin embargo -so pena de petrificación- solamente en una constatación práctica metodológicamente fundada de la unidad

ontológica del complejo concreto mismo. Indiferentemente de cuán­

to han avanzado hasta ahora en la comprensión teóricamente clara de

tales contextos los programas estudiantiles, va creciendo la vivencia de la arbitrariedad de estas demandas impuestas por la manipulación, la vivencia de su efecto degradante y al ienante sobre los hombres en

Y

es seguro que el colapso político de las actividades de tales tipos fundadas en la manipulación está en condición de profund iformación.

47 "Idiotismo de especialistas" (Fac'1idiotism11s) está empleado en el sentido eti�ol6-

gico del término, tiene que ver con una cortedad de miras producto del aisla mien to una idea de Y el alejamiento respecto de la vida pública. De esta manera, remite a des Marx Y Engels en el Ma11ifies10 , según la cual ta burguesía "ha creado ciuda en corn· b enormes, ha incrementado . . . ur ana en nito grado el número de In pobl ac1on . . o de · ' de1 id1ousm paract'6n con la rural, y asl ha rescatado íl una parte de ta pob1acton la vida rural" (Manifieslo, p 30) (nota del trad.). .

284

fundamento obietivo d

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u supe rac 1·o t esto e s e n m m ov al u i m ient s, d . e\ect t e tien ¡,ar 'º artos de b '1en comu. n de tos resolu rtir\os en hom . b e res v c1. 6n y . . con de es 1m po s1b \e sac ent , e m ral a tu r concl us1. Na . . on cs' ª ientes que h asta hoy se Part1. r ip inc han tom ad de los s¡ . . totnas o n. . . v1s1ble ' d d etc d e u a s, t n s . mov n tm e so t . ten n bre to conteque todav º'do' 1a no se ma ner gun a en a el . nin plano polític ha despl gado de eo Y soc i a . l A n t' d ene tas ten · 1c1p d e ento d · esa ar rro l l s fu tu ros con el pensami . tampoco pert d e estas tareas enece al investigaciones ' 'mbito de , . que se d't . a r . t g 1 en a os 1und . ersa\es de logtcos umv c. ala actividad huma mentos onto na, .e ante tod0 en 1 ., . a lucha en t mo a una mant 1estac10n soci al con pa ftcu1 . an ades r onmtensame nte desarrolladas, como lo es 1a a1. . . 1enac1on. Las . . contradtcctones econom1cas y soc.iales proven ientes de 1 . . a hace tiemp . o . ca del pasado descubierta p�oble. m at1 �como la integración de los negros en la soc1edad de los Estad os Un tdos) continuarán des arrollándo­ una con dete duda rmin ada in n ecesidad espontánea. La manera se s en que se reacciona sin embargo ante esto, así como ante otras maneras

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de man i festación de la problemática deveni da ostensible, plantea una serie de cuestiones ideológicas a cuya gran importancia en la situación

mundial actual ya nos referimos repetidamente. Naturalmente, toda

crisis de sistema es más o menos tam bién una crisis ideológica. En la defi n ición leninia na de la situación revolucionaria, según la cual las las clases dominantes ya no pueden gobernar de 1 a vieja manera y . . se esconden, relad om.madas no quieren segUlr . s.1endo dom madªs asi ' , . . . universa 1es ' c1onados a los hombres en cuestión, los l meamientos mas mo· oh.isto, . losu de una crisis ideoló gica . S olo que en la realidad soc i s e j ego c dos de manifestación concretos y, debido ª ello, los , mente .son tan reuu.. nc co . n rge . de reacc1on m as . teleolog1cos . . y causales que �u princ1p1os los e d 1 " rsa ' e n dh n el re tes , que la mera comprens .1o. n um.ve r. oncebt" ble e c a n ,on de la. fund amentales um 1r una concreto y universales puede as s lisi aná domt· base de1 " . PI ano teon. ma de ste . s . co-practico solo sobre l ª i e, todo versalisit. uac1· on rabnent na uni u de · concreta" (Lenin). Pues , natu . lo étodo ado en . d 1r un m n10 deb n fu · str0 n co t e · e, para poder func1onar, iamen rall ue 0pe ar arnpt dad defi s e� t lla go nid a. Este puede sin em bar aque enos ales o som d a u m ie s s e trascende 1 s salto ·1P·o nte' como en las soc·1edad princ o tanto e l r r t n po c. on . nes e de muchos residuos feudales , donde dadªs ne�10 n o u c f s r a ttrac · esta tonales están llamados a product. r. l ueden p s e n V ac 2s5 Ct· ones i ndivi duales; estas conex10 ·

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e n \., .-\ kn1�\3 ._.. ..,r"nt.: dl' id c:ns . �\'""'"' I' "¡¡>e>/'tik 1 nnh:m�mo "" una "'' rc�hula et� . ,- . . . .. . bis mn r�k inn n. po�t-hi!'mn c.:�hl C°'l)nno �a� ''C'�t ' 'd'" 1('ltll'.!' �ncc ln� ck .... . ·t·'r , r l ' ' · cm \'HU")!.,) . e \ \.: ' · \.: � sm . . .. es de nn. Ch.'n JX'$1 s u "l'Hl$ r Pf\ � P''"' �oh.' �ntc ,tinm ' · ªd\, ''''''. .,,,, 1 \'.lC '''" mc!todos de \\o m tn w estas re..lcc10nan de unl , · � , 1," " t \ tc \'''� c. r "' · tmn\''c.:' �mo re-S rur�m�nt� s mnncrn rcfonnish\ 0 rc\'t.1lucionnrin. El peso de lo tnct0 t�nda. �u c\'n stitu­ i dcl'.l lógico s en los diforcnt�s movimientos de resis _ dón tnnto dc contenido como de 1nétodo. pu ed en �cr C\'n�cb1d,,:' �l'b­ .



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mcntc en rclnción c(.1n ln .. pre gu nta social que ti enen que '"'res¡'('nder.. en el plano socin\. Puesto que el si stema de ntanipulaci0n se ªIX'� 3 en d plnno ideológico inmediatamente en la on1n ipor cierto hny tmnbtén tipos bru l., n . : d o o marx . an , la l me e en pre siem o com . h.·� lll 1 l'nm hhl. Sin cmhnrgo . o ión llo tm scmojnntc contexto muy untversaltzad no s1gmfica



"''"'�tutnc

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es ni una serie causal uni­ "' """ vnrin hilld nd ilim itndn de lns solucion Tales formulaciones "''�" y ri�urmmmcnlc prcscriptn en su legnlidad. , si�ucll sicmlo dctcrminncioncs de condiciones universales esto es de

�'"""''s de posihi \idndcs den tro de cuyo úmbito los concretos factores de ln prnxis. opc mn tes en cndn caso -de personas o de grupos- pueden imponerse en su respectivo ser cxnctnmcnte asi. El proceso fáctico con­

tiene por \o tnnto siempre elementos de casualidades ineliminables. Al t\.'spccto. el lector de nuestras exposiciones anteriores sabrá que tales cmmnlidndes son juslnmente elementos del ser exactamente así de todo proceso en todo complejo del ser y, de manera especialmente pronun­ cindu. en el ser social. Snbrá también que su carácter irrebasable tam­ bién se consolida o se disipa según cuán grande es el papel de los actos p\lrnmcnte personales en el proceso en cuestión. Y aquí se trataba, ante

todo, de las chances sociales de la autoliberación del individuo respecto de ln propia alienación. Por eso, las casualidades de este tipo son eficaces también en el pro­ ceso social de la superación de los fundamentos económico-sociales de lus alienaciones. Solo que aquí surge un desplazamiento de proporción

de lnl escala, que tales casualidades aparecen inmediatamente a primera vistn como un ser distinto. Pues las casualidades -en este caso: inclina­ ciones. enfoques, capacidades, bases culturales etc. de los hombres in­ dividuales- son sin duda, en el caso recién tratado, propiedades de los individuos, cuya presencia en general, cuya mezcla en las personalida­ des en cuestión deben tener, desde el punto de vista del acontecer social, un corácter predominantemente llamativo. Si por el contrario se trata de este acontecer mismo, surgen espontáneamente grupos de tipos objetivos

cuyo volumen, composición etc. muestran ya en el plano inmediato Y como hecho objetivamente dominante constituciones y orientaciones so­ ciales en las que el fundamento social ya se expresa en el hecho de cuán grande suele ser la probabilidad de su existencia, de su nivel de desarrollo

ele. Esta probnbilidnd está presente objetivamente en el ser social, pero no pu�dc ni "'t�stcursc·'. ni las probabilidades estadísticas precisas pueden 294

El

fundamento objetivo de la alienación y de su superación

ser medidas a partir de tales "tests,, eventualmente hechos. Pues precisa­ mente aquí se muestra que todo cambio en l a lucha por el desarrollo es de carácter cualitativo. Esto puede resultar claro fácilmente a todo aquel que compare unas con otras las relaciones básicas económicas de fonna­ ciones individuales. Naturalmente los gérmenes para ello están presentes también en la transición de una formación a otra objetivamente in statu

nascendi, por cierto son bastante difTciles de constatar con precisión cien­ tífica; hasta ahora fueron también muy poco estudiados. (Por ejemplo, sabemos muy poco de preciso y de detenninado sobre el período entre la disolución de la economía esclavista y la fonnación del feudalismo).

La cuestión es aún más complicada con respecto a los tipos humanos

que lideran en una etapa. Sin duda, aproximadamente desde Pareto, la sociología moderna ha puesto en marcha investigaciones sobre las así Jla­ madas "élites", pero por mucho que sepa con seguridad, en la praxis, una sociedad relativamente ya formada acerca de qué tipo de "élite" necesita

y en función de lo cual constituye una así, es muy escasa la posibilidad

de aplicar los conocimientos así adquiridos para las transiciones hacia nuevas fonnas. Pues el fracaso de una fonnación o de una de sus fonnas

de etapa se expresa de manera extremadamente obvia precisamente en la incapacidad de su "élite" de dar cuenta, en el plano ideológico y en el de la praxis, de la realidad en devenir, esto es la incapacidad de percibir de manera correcta tanto los conflictos genuinos como los métodos correc­ tos para dirimirlos. Que nos encontremos al comienzo de un tal cambio se muestra de modo muy claro precisamente en este ámbito. Ya hay -y sin duda no solo entre los insurgentes- una suma cada vez más grande y más importante de críticos que no hace objeto de su crítica a la insuficiencia de individuos, sino a las posiciones metodológicas que están en la base del dominio actual, desde la praxis diaria hasta la metodología de las ciencias, hasta sus fundamentos "ideológicos".su Los acontecimientos políticos internacionales señalados anterior­ mente son tan importantes para esta cuestión ante todo porque vuelven ostensibles las limitaciones de Ja praxis hasta ahora tenida como infali­ ble, como fundada científicamente. El hecho de que tales limitaciones

50 Sobre esta cuestión hoy también en Norteamérica una bibliografla muy amplia. El

critico más significali\'o, por lejos. del sistema de la manipulación es, hasta ahora,

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ción · La aliena . I ia . soc deI ser via ontotogfa \os casos toda de a on . \a may estad.to en idi an a en. cot . . a muestra e\ vid s a\e \a u d ' a l ítico� mdivi sean valorad � co-cientifica ales de po \du ica ideo \6gi i t cr res \a d erro encia e como \a m tra1nos : \a conflu descontento de de\ e on rg enc eme \ ue nos g ca que duda nc�-\deo\o. · ont ahora. N o hay esp hasta a l á n a critic esca \a o ra \ gar dan fu�rtes no ha tenido � a dian ripto s no solo coti desc vida ntes n p intens1fi car tecimientos. n n acelerar e puede de que \os acon ue no s tendencias cidad de impulsos a amba � No o\o porque \a incapa una con \a \o acontectdo e\ encuentro de reaccionar frente a de " \' e ' de sus manera ' clases dominantes y ha aparecido de \ habitua nna e de la vi. ej. a . de manera diferent obabilidad en si·n o porque \a pr , 10 d . . ta es te es en objetwamente e\ara ya. . amentos . de que \a prob\emática de \os fund on tct ns tra de un ta\ periodo . s un.iversa\ y mú\tip\e es extraorma ia av tod .. ra ne . a\ a a \a luz. de ma ion qu e a ac 1d �s co en a :� ando uno tom cu o lus Inc e. nd gra e ent am it ari de \a eco­ o descripto, en \a aphcac1on causa de nuestro retraso, a menud s an todavía ampliamente aque\\a nomía marxiana sobre el presente falt su propia épo� so re \a b�se claras premisas que Marx pudo tener para debe ser n1ngun utoptsta de su método y sus investigaciones, uno no viejos defectuopara estar convencido de que no todos \os desarro\\os sos ya aparecieron como formas de una problemática actualmente aguda. Baste con pensar en \a cuestión de \os negros, cuya raiz se remonta •

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a la época de \a trata de esclavos, pero que recién explotó en nuestros días, junto con Vietnam, con e\ colapso de\ neocolonia\ismo, con la po�

lítica externa dirigida por \a ClA. A\ respecto se torna pau\atinamente

visible que se trata de cont\ictos en \os que e\ carácter objetivamente

irresistible en el surgimiento de \a genericidad en sí (en \a cuestión de

\os negros: integración) puede entrar en contraposición con la generi­ cidad para sí que es \a que realmente puede resolver e\ conflicto de una manera real, socio-humana. La contraposición, siempre latente, se toma en aguda recién en un nivel más desarrollado. ¿Quién garantiza que ya mañana o pasado mañana no se presenten cuentas análogas a partir de \a herencia que hasta ahora parecía gloriosa'? lnc\uso la referencia a tales posibilidades no debe ser entend ida como predicción . Pues con los métodos que hoy se encuentran en uso solo puede ser adm'ln\S · tradO . t'. \o que tamb én 1unc1o naru.\ de alguna manera espontáneamen te . A penas ' · una rea\.d 1 ad l1etero genea se muestr� en e\ ambito de la m an · .. t p l cion homogénea ..como cxtrapo\ac i6n"'. \n sabidurln � � Je su tnanipu . \acton se•



296

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ner carnscan

El fu nd amen to objetivo de la a l ie na ci ón y de s u superac1.6 n

mejante debe fracasar tanto en el pla no teóric o como en el p n i c t i c o -a l mu cho s casos de gran i m po rtanc menos en ia- . De esta ma nera aparece en tanto pu nto me dio teórico (q ue un din se tornará práctico) de la cri sis m ism a y de la sal ida de ell a: la fal sa posi­ ción de los ho m bres frente a la rea lida d a cau sa del sistema ma nip u lador. y la superación respecto de este últi mo . Es un ras go común de gen uin as revoluciones el hec ho de que errónea s tomas de pos i c i ón fren te a la realidad, que se han tornado en obstáculos del régimen de vida hum ano adecuado, son desarticuladas en el plan o ideo lógic o y ree mp lazad as por nuevas toma s de posi ción y objetivaciones [Obj ektivation

en]

corres­

pon d i entes . Nuestros anális is concretamente sociales han mostrado que nuestra afirma ción inicial , según la cual Camap (y e l neopos itivism o)

juega en la ideolog ía del p resen te aquel rol que Tomás de Aq n u i o jugó en Ja Alta Edad Media no era, en lo esencial, ninguna exagerac ión . Para la situación ideológica, es característico desde Ja Segunda Guerra Mun­ dial que un estudioso tan capaz como A . Gehlen mismo osara concebir

en 1 96 1 este estado ideológico todavía como una conquista definitiva del desarro llo de la humanidad; que osara, al menos para la ideología, predicar un final de la historia. Sostiene que la conclusión seria "menos � pa� esperar e�1 el plano sorprendente s i dijera que no hay nada má

de la historia de Jas ideas, y que la humamdad t1e� e que ajustarse al , circu 1 o que ah ora exi·ste de las grandes representaciones cond uctoras, .

. tipo de variaciones que cabe natura 1mente con l a multiplicidad de todo . . .

· Jan cierto es que la humanidad, desde el punto · de vista reaun pensar. � • fi · · . . . . tipos de doctrinas de 1 a sa 1 vac1on de mt1s grande , 1 d ª a iga so hgio ' esta . ' como que e JI a tam b ien está tiempo, mucho ya hace as d a vam ente form u 1 . . . . rensión civ1 hzatona. . . M e expongo entonces con · . fi d en su autocom p . . q ue l a historia de las ideas ha termmado y que l l ega. e ion , , de ª dic laJªpre . · h 1stori a . · · La Tierra se toma así, en la misma época en la stpo . la a mos , . . . de vista optico el punto como desde el de desde tanto d iti es que ella acont ecimiento desapercibido de gran enª la que ningú n l a •'nfo nna.c ion , · sentt'do ya nom brado sm impor . tancia de ya ocurrir, en eJ pue ncia . rta 1mp o ,en el camp . como , ocida o s de la con religi 0 ón 0 s y son vas ' . Las a ltemat1 vas"." El caracter absolutamente cons finiti de s o umado y cas en todos tos ·



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32 2s .

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;1111/vopologie und So=iologie. Ncuwicd/BcrHn

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1963



pp.

297

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al: La alienación o/ogla del ser soci Ont -

puede ser diflcilmente glorifica. . anipulac1'ó n un1'versal defi n1two de lª m aparece -lo que rara vez ha univoca. y Por eso aquí do de manera más alienación del hombre como estado . · do tan c 1aramente- la . sido anuncia ad. amd la hum de lo rrol desa del itivo finalm ente alcanzado, defi n . fingido está ahora en proceEste carácter defint't'tvo diestramente , los países en los que el ha todos casi en duda · sm Y ar, cola ps so de , · do 1a 1'deo\ogi'a Indistintamente de cuan profundamente se ha dom ma y social este colapso, se ha tornado '.J desarro 11 ado en e1 Plano obietivo ·

.

,

tan patente, que muchos, que todavía ayer eran sordos o se hac1an' los sordoS, hoy prestan oidos e incluso parecen dispuestos a dtfun dir lo oído. Esto significa que todo intento de revuelta contra las al'ienactones .

·

·

hasta ahora aislado y por eso en la mayoría de los casos condenado a la mudez puede ahora comenzar a tomarse audible. Uno debe saludar un tal comienzo como preparación para nuevas posibilidades de desarro­ llo, aunque uno está forzado a constatar objetivamente que las revueltas individuales, las puramente teóricas, las político-sociales, contra la alie­ nación todavía están muy lejos de aglutinarse en un factor subjetivo que se torne práctico. No puede ser la tarea de una investigación filosófica, como lo es la nuestra, querer anticipar intelectualmente el cómo, el dón­ de, el cuándo de un tal movimiento; tampoco puede tener los medios para prever este proceso de alguna manera de antemano, con una pro­ babilidad que pueda determinarse. Desde un punto de vista filosófico, solo puede verse -y eso no es poco- que todo alejamiento genuino de la manipulación, todo giro genuino hacia su superación encierra en su esencia una orientación intelectual o práctica a \a realidad misma, al ser social como fundamento de todo pensamiento y toda acción, que puede conducir a posiciones teleológicas en la teoría y en la praxis. Una confrontación -social- que así surja, que se agudice siempre, del ser social con los intentos, con los métodos de su manipulación conformará previsiblemente el contenido más profundo de las luchas intelectuales venideras, dará el punto central, más o menos consciente, también de las luchas políticas y sociales. Es entonces la vuelta al ser social mis­ mo, en tanto fundamento irrebasable de toda praxis humana, de todo pensamiento verdadero, lo que caracterizará el movimiento de libera­ ción respecto de la manipulación en todos los ámbitos de la vida. Esta tendencia fundamental puede ser previsible como tal desde un punto de vista filosófico. La imposibilidad de principio de determinar de ante29 8

E l fund amento objetivo de la alie nación y de su super ació n � � � � � ���� -.:... ..:.:..:. . ..!...::...: .::. � � � � � � -----� �

con los medios de la fl losofía el concreto ser exactamente así de 111 a no s ongma as1 n que no s1gn1fic a s por ento cierto una impotencia mov i m i marxist con a respecto to a tales cual idades concretas de mien de l pe nsa conc retos. Por el contrario . Precisamente porque el marxismo procesos d co1 ocer ' . c on d 1c1ones esencia formadora de principuede esta r en . _ . 1m1ento tamb1e11 sunultanea�ente en su universalidad, pios de un mo . . peculiaridad la con ferente, i d angulo de procesos ún icos, un e desd pero y promover concretamente la concientiza­ puede captar adecuadamente '











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ció n de tales procesos. El marxismo petrificado por el estal inismo debe tracasar en toda tarea semejante. Cuando el marxismo en el proceso de la crisis actual de la manipulación se encuentre realmente en paralelo

con los intentos de descubrir soluciones reales para las sociedades y los individuos, esta vocación suya podrá traducirse en realidad. En aquella correspondencia ( 1 843) que introduce los escritos de juventud de Marx en los Anales Franco-Alemanes, aparece de manera programática que:

"La reforma de la conciencia consiste solo en hacer consciente al mun­

do de sí mismo, en reactivarle de su aturdido replegamiento sobre sí, en

explicarle sus propias acciones".�2 Para el despertar de un tal método, que es el que hace posible una aclaración tal, este escrito aspira a ofre­ cer algunas sugerencias que posibiliten divisar el camino.

52 MEGA 1/1, p. 575 ; MEW

346 [Marx, Karl I Rug�, Arnold,

los anafe� fran�o·

l ber s1ch mc l alemanes, p. 69. El original 3lemán dice: "úaO man sic aus .dem Trou sueilo sobre si

J,

p.

ierte del sclbst aufweckt", que signi fica, en realidad: "que se lo desp mismo"

,_

(nota del trad.)].

299

f nd ice co m p l et o de

La onto logía del ser social

(El capítulo incluido en el presente volumen aparece destacado en cursiva) Primera parte: El estado actual del problema Introducción l. Neopositivismo

y existencialismo

1 . Neopositivismo 2. Existencialismo

11. E l impulso de Nicolai Hartmann para una auténtica ontología 1 . Principios estructurales de la ontología de Hartmann 2. Para una crítica de la ontología de Hartmann

111. la falsa y la auténtica ontología de Hegel

1.

L a dialéctica de Hegel "entre las heces de las contradicciones"

2. la ontologla dialéctica de Hegel y líls determinaciones de la rnflex16n

IV. 1 os pr1nc1µ 1os ontológicos fundamentales de Marx

l CtH!stioncs p r elim i nares de orden metodológico

2. Critica