Hacia la V república: la democracia patriótica
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J. R. Núñez Tenorio

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LA DEMO CRACIA / , PATRIOTICA � ed1tm1al

Distribución gratuita

PANA PO

J.R. Núñez Tenorio

HACIA LA V REPUBLICA: LA DEMOCRACIA PATRIOTICA ,

,

© 1998, J.R. Núñez Tenorio © 1998, Editorial Panapo Caracas-Venezuela Reservados todos los derechos

La presentación, diagramación e ilustraciones de esta obra pertenecen a Editorial Panapo. Queda terminantemente prohibida su reproducción total o parcial, sin permiso escrito de la Editorial

ISBN

980-366-184-1

10.000 ejemplares Distribución gratuita

Diagramación Margarita Páez-Pumar

Portada Alirio Reyes Impresión Lithotip, C.A.

Impreso en Venezuela

EDITORIAL PANAPO DE VENEZUELA, C.A. Avenida José Ángel Lamas, San Martín Centro Industrial Palo Grande, Edif. (al lado del Hospital Militar)

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Piso

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(02) 462.36.31 - 462.98.47 - 462.94.57 462.13.41 - 461.90.62 - Fax: (02) 461.44.23

Teléfonos:

Caracas - Venezuela

CONTENIDO

Pr6logo: Venezuela necesita una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) ........................... ........................................

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1.- El itinerario de la revoluci6n democrática traicionada ............

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2.- Las crisis del derrumbe del puntofijismo corrupto neoliberal .

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3.- ¿Qué es el Movimiento V República?.....................................

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4.- Transformar a Venezuela para rescatar su soberanía ...............

25

5.- Por una Democracia Patri6tica ...............................................

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6.- Tres columnas estratégicas y tres ejes tácticos .........................

41

7.- El proceso Constituyente. Entrevista de Mary Soliani por la

radio ........................................................................................

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8.- Por un nuevo orden econ6mico y político mundial ...............

57

Epílogo: Ahora sí, Chávez: la democracia patri6tica .....................

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PRÓLOGO VENEZUELA NECESITA UNA ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE

La determinante mayoría de la sociedad venezolana reclama un profundo cam­ bio en la conducción del Estado, en la estructura misma de la sociedad civil, en la organización de su economía, así como en la instauración de mecanismos eficaces para garantizar los derechos de los ciudadanos. Agotado el viejo modelo económico, político y cultural, profundamente corrompido el poder constituido, una sociedad joven, de cara al siglo veintiuno, no se conforma con simples cambios formales. Reclama una completa reorientación de la sociedad, de la economía, de la política y del proceso cultural de nuestra nación. La clave radica en la participación consciente y organizada de los ciudadanos, tanto en el campo de la economía y de la política corno, en general, de la cultura, mediante la generación de un poderoso movimiento social, político y cultural, cuyos componentes son inseparables. 1. El poder constituyente real, corno instrumento para el logro de los fines establecidos en la plataforma político-jurídica del programa del comandante Hugo Chávez, se va conformando con las organizaciones sociales y los movimientos polí­ ticos que apoyan la candidatura del comandante Hugo Chávez. Mas, su fin ulterior es la unidad, la organización, la elevación de la conciencia y la combatividad de nuestro pueblo. Este proceso constituyente del pueblo en la calle será determinante pará la defensa del voto popular, para evitar el fraude electoral, para asegurar el ascenso a la Presidencia del comandante Hugo Chávez, y para respaldar y garantizar las medidas populares, democráticas y patrióticas que asuma su gestión en la realiza­ ción de su programa de acción política. 2. Un instrumento democrátic� , sólo se garantiza a través de un procedimien­ to verdaderamente participativo. El artículo 4° de la Constitución de la República establece como principio jurídico rector que: "La soberanía reside en el pueblo, quien la ejerce mediante el sufragio, por los Órganos del Poder Público". Ejerciendo este principio en función de la Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política, en­ contramos que el artículo 181 define las distintas formas mediante las cuales se puede convocar un referendo "con el objeto de consultar a los electores sobre decisiones de especi.J trascendencia nacional". Tales formas son: mediante: Decreto Presidencial ("El Presidente en Consejo de Ministros"), mediante acuerdo adoptado por las dos terceras partes del Congreso en sesión conjunta o bien por solicitud de al menos un 10 por ciento de los electores inscritos en el Registro Electoral Permanente. En esta forma, queda abierto un cauce democrático y pacífico para que el pueblo soberano, con su voto, tome su propia decisión: convocar una Asamblea Nacional Constitu­ yente, a fin de trazar un nuevo mandato político y jurídico a través de una nueva 5

Constitución, eje indispensable para los cambios estructurales que hoy reclama el país. 3. El Movimiento V República concibe la nueva Constitución como la expre­ sión: del contenido programático, moderno y participativo, para nuestra sociedad, estableciendo el marco político y jurídico que requiere un nuevo proyecto político de relaciones democráticas, así como los mecanismos para garantizar los profundos cambios que exigen las mayorías nacionales. Se trata de un cuerpo constitucional coherente, que estimule la participación y el protagonismo del pueblo, así como el plebiscito y la revocabilidad de los mandatos públicos en todos los niveles, que ga­ rantice realmente la diversidad de opiniones, la dignidad de cada ciudadano, los dere­ chos de las minorías desasistidas, el rescate de la soberanía y la independencia nacio­ nales y la forjación de una V República auténticamente democrática y patriótica. Esto es un problema esencialmente político que debe tener su expresión legal. Debe, en consecuencia, manifestar la voluntad del pueblo, sin fraude, sin vicio y sin violen­ cia. Finalmente, sostenemos con todas las fuerzas de nuestras convicciones, que la Asamblea Nacional Constituyente, como expresión profundamente democrática de nuestro pueblo es, por esa misma razón, la única vía para encontrar, por medios pacíficos, la salida a la actual crisis que vive la nación venezolana. Pensamos que así representamos a todos los que hoy aspiran a un cambio profundo en democracia y por la vía pacífica, a quienes llamamos a sumarse a este vasto movimiento constitu­ yente en cada rincón del país, organizándose y participando activamente en cada gestión, por pequeña que sea, hasta la decisión suprema: el cambio de rumbo de nuestra República hacia una nueva realidad de paz fundada en la prosperidad econó­ mica y en la justa distribución de los bienes materiales y espirituales de la patria.

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EL ITINERARIO DE LA REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA TRAICIONADA::I Los términos y las prácticas que se designan "democracia" y "libertad" han jalonado siempre las más relevantes luchas del pueblo venezolano desde que Vene­ zuela se reveló al mundo como nación. Es un hecho, sentido por todos, la frustra­ ción diaria de la población en su combate por la libertad: interrupta, estafada, birla­ da y burlada, inconclusa, la seudodemocracia venezolana se debate en una profunda crisis histórica, política y moral. Escribir de "luchas políticas" ha sido, en una u otra forma, disgregar sobre las cuestiones de las supuestas libertades permitidas por el Estado "democrático". Nos hemos embarcado, desde la muerte del Libertador {1830) y nuestra separación del Proyecto Grancolombiano, en el itinerario de la revolución democrática, en búsquedas del reencuentro histórico del pueblo consigo mismo. In­ dependencia, separación de la Gran Colombia, oligarquía, caudillismo militarista, civilismo politiquero, centralismo, Federación, conservadurismo, liberalismo, antigomecismo, antiperezjimenismo, antipuntofijismo... son secuencias que confir­ man en toda su crudeza y potencia este batallar nuestro por una libertad real nunca alcanzada. Un brillo y contenido específicos, producto de la síntesis histórica de las luchas populares, con las peculiaridades del proceso político venezolano, impregnan de luz toda la fragua de nuestro pueblo por conquistar su redención. Cuando la Independencia o la Federación no existía burguesía nacional que emprendiera y jefaturara estas luchas -como fue el caso de USA o Francia. La no­ bleza territorial criolla empuña las armas, con las masas del pueblo, en contra de la coyunda española, y después, el campesinado enfeudado y los esclavos, levantados por los discursos liberales de los comerciantes urbanos, recoge esa lección para diri­ gir sus fusiles contra la oligarquía criolla. En uno y otro capítulo la democracia es inconclusa y traicionada. El caudillismo militarista es el arma política que sofoca con aire opresivo a la población. Los señores de la tierra, en componendas con los comerciantes y usureros, explotan al pueblo trabajador. El gomecismo tipifica "la santa alianza" de los latifundistas macheteros y el vasallaje neocolonial que, a punta de bayoneta, expolia a nuestro pueblo. El estandarte tricolor vuelve a flamear, en unidad rebelde, con las luchas patrióticas, como en los tempestuosos días de la gue­ rra emancipadora. Pero Gómez muerto y Pérez Jiménez derrocado -abriendo an­ cho cauce a la rebelión popular- anclan en sucesores que birlan de nuevo las ansias *Publicado en la Revista V República, Nº 2, en Caracas enero-febrero-marzo, 1 998, pp. 28-38.

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Constitución, eje indispensable para los cambios estructurales que hoy reclama el país. 3. El Movimiento V República concibe la nueva Constitución como la expre­ sión del contenido programático, moderno y participativo, para nuestra sociedad, estableciendo el marco político y jurídico que requiere un nuevo proyecto político de relaciones democráticas, así como los mecanismos para garantizar los profundos cambios que exigen las mayorías nacionales. Se trata de un cuerpo constitucional coherente, que estimule la participación y el protagonismo del pueblo, así como el plebiscito y la revocabilidad de los mandatos públicos en todos los niveles, que ga­ rantice realmente la diversidad de opiniones, la dignidad de cada ciudadano, los dere­ chos de las minorías desasistidas, el rescate de la soberanía y la independencia nacio­ nales y la forjación de una V República auténticamente democrática y patriótica. Esto es un problema esencialmente político que debe tener su expresión legal. Debe, en consecuencia, manifestar la voluntad del pueblo, sin fraude, sin vicio y sin violenc1a. Finalmente, sostenemos con todas las fuerzas de nuestras convicciones, que la Asamblea Nacional Constituyente, como expresión profundamente democrática de nuestro pueblo es, por esa misma razón, la única vía para encontrar, por medios pacíficos, la salida a la actual crisis que vive la nación venezolana. Pensamos que así representamos a todos los que hoy aspiran a un cambio profundo en democracia y por la vía pacífica, a quienes llamamos a sumarse a este vasto movimiento constitu­ yente en cada rincón del país, organizándose y participando activamente en cada gestión, por pequeña que sea, hasta la decisión suprema: el cambio de rumbo de nuestra República hacia una nueva realidad de paz fundada en la prosperidad econó­ mica y en la justa distribución de los bienes materiales y espirituales de la patria.

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EL ITINERARIO DE LA REVOLUCIÓN DEMOCRÁTICA TRAICIONADA::I Los términos y las prácticas que se designan "democracia" y "libertad" han jalonado siempre las más relevantes luchas del pueblo venezolano desde que Vene­ zuela se revel6 al mundo como naci6n. Es un hecho, sentido por todos, la frustra­ ci6n diaria de la poblaci6n en su combate por la libertad: interrupta, estafada, birla­ da y burlada, inconclusa, la seudodemocracia venezolana se debate en una profunda crisis hist6rica, política y moral. Escribir de "luchas políticas" ha sido, en una u otra forma, disgregar sobre las cuestiones de las supuestas libertades permitidas por el Estado "democrático". Nos hemos embarcado, desde la muerte del Libertador (1830) y nuestra separaci6n del Proyecto Grancolombiano, en el itinerario de la revoluci6n democrática, en búsquedas del reencuentro hist6rico del pueblo consigo mismo. In­ dependencia, separaci6n de la Gran Colombia, oligarquía, caudillismo militarista, civilismo politiquero, centralismo, Federaci6n, conservadurismo, liberalismo, antigomecismo, antiperezjimenismo, antipuntofijismo... son secuencias que confir­ man en toda su crudeza y potencia este batallar nuestro por una libertad real nunca alcanzada. Un brillo y contenido específicos, producto de la síntesis histórica de las luchas populares, con las peculiaridades del proceso político venezolano, impregnan de luz toda la fragua de nuestro pueblo por conquistar su redención. Cuando la Independencia o la Federación no existía burguesía nacional que emprendiera y jefaturara estas luchas -como fue el caso de USA o Francia. La no­ bleza territorial criolla empuña las armas, con las masas del pueblo, en contra de la coyunda española, y después, el campesinado enfeudado y los esclavos, levantados por los discursos liberales de los comerciantes urbanos, recoge esa lección para diri­ gir sus fusiles contra la oligarquía criolla. En uno y otro capítulo la democracia es inconclusa y traicionada. El caudillismo militarista es el arma política que sofoca con aire opresivo a la población. Los señores de la tierra, en componendas con los comerciantes y usureros, explotan al pueblo trabajador. El gomecismo tipifica "la santa alianza" de los latifundistas macheteros y el vasallaje neocolonial que, a punta de bayoneta, expolia a nuestro pueblo. El estandarte tricolor vuelve a flamear, en unidad rebelde, con las luchas patrióticas, como en los tempestuosos días de la gue­ rra emancipadora. Pero Gómez muerto y Pérez Jiménez derrocado -abriendo an­ cho cauce a la rebelión popular- anclan en sucesores que birlan de nuevo las ansias " Publicado en la Revista V República, Nº 2, en Caracas enero-febrero-marzo, 1 998, pp. 28-38.

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democráticas, deviniendo la libenad en simple acicate para la opresi6n. Esa es la marcha de la revoluci6n "democrática" siempre embaucada, en tramposa impostu­ ra, para someter a la población. Ella expresa la actual crisis de la democracia "puntofijista" de Caldera y Betancourt: toda libertad para sostener el clima de injus­ ticia social existente genera inevitablemente antagonismos sociales insalvables. Sólo una revolución democrática y patriótica consecuente asegura una libertad para la justicia social. La revolución democrática y patri6tica irrumpe de nuevo con el "caracazo" del 27 de febrero de 1989 contra CAP 11 -el batallar de un pueblo sin líder, en una insurrecci6n popular acéfala- y las banderas de la revoluci6n alzan vuelo de nuevo el 4 de febrero y el 27 de noviembre de 1992, también contra CAP II, reencarnando el ideario bolivariano, emergiendo del fondo del pueblo el líder exigi­ do y situándonos en la encrucijada hist6rica de hacer la síntesis del pueblo y el líder. Eso es lo que significa la candidatura presidencial de Hugo Chávez Frías en la edifi­ caci6n política del Movimiento V República (MVR).

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La situaci6n es tal, que en el destino inmediato de nuestro pueblo, están sem­ bradas las banderas de las libertades democráticas, arrasando tras sí los otros emble­ mas republicanos: soberanía, cultura, justicia social, bienestar; en una palabra, la forjaci6n del hombre nuevo venezolano, de lo que se ha hecho acreedora la historia de la patria. Refiriéndose al régimen de AD, en el quinquenio sangriento de Betancourt-Caldera-Gorilismo, el fenecido político Alirio Ugarte Pelayo, tan oscura y trágicamente muerto, escribi6: "La República no puede ser el botín de un partido, la democracia no puede ser el empeño unilateral de un grupo, la constitucionalidad no pue· de ser el producto de unos venezolanos por otros, la libertad no puede ser el monólogo de un sector por amplio que circunstancialmente aparezca. Solamente la unidad en el derecho de todos los factores de la naci6n permitirá el nacimiento y desarrollo de una legalidad indiscutida e in­ discutible, por cuya vigencia puedan jugarse la vida venezolanos de to­ das las tendencias" (Pr6logo al libro La Unidad, de J6vito Villalba, Edic. Doctrina, Caracas, 1961, p. 17). Esta es la cuesti6n: no puede ser; pero en la práctica lo es. Eso es Venezuela: un eterno deber ser que se escapa ante una cruda realidad que frustra siempre los ideales más nobles. El ser de la vida republicana, una y otra vez, sigue la oblicua línea del fingimiento y la simulaci6n. No puede ser república, ni democracia, ni constitucionalidad, ni libertad en esas condiciones. Esta contradicci6n hist6rica, vomitada por la crisis actual, impone una salida -como antaño exclamara Bolívar: la unidad popular, brotada de la contienda emancipadora. Tiene raz6n Alirio: s6lo una unidad forjada bajo ese temple es capaz de asegurar una legitimidad indiscutida e indiscutible, donde todos, completamente todos, nos juguemos la vida, indepen­ dientemente de nuestras diferencias ideol6gicas y políticas, en la porfía contra el enemigo común. ¿Hemos tenido momentos de esa legalidad indiscutida? ¡Claro que sí! Los años de la Guerra de Independencia fueron un fiel testimonio. La lucha igualitaria de la Federaci6n también. Y en los sucesos del 23 de enero del 58 (el 8

derrocamiento de P.J.), se potenció una unidad y una legalidad que -aun antes de nacer- recibió el zarpazo del betancourismo, traicionándose de nuevo nuestra li­ bertad. El pueblo insurge de nuevo el 27 y 28 de febrero del 89 y el movimiento cívico-militar de los alzamientos del 92 sacuden las fibras patrióticas; pero el puntofijismo de Caldera acogota de nuevo a nuestro pueblo. Los momentos lúcidos de acoplamiento entre pueblo y líder, entre dirección política y masas rebeldes, entre legalidad y unidad, entre teoría y práctica, entre ideales redentores y cruda realidad ...no han sido sino relámpagos en una noche centuriana llena de tinieblas. ¿Puede la legalidad de hoy ser indiscutida e indiscuti­ ble? ¿No es, acaso, la democracia actual un monólogo puntofijista desde hace ocho lustros? A partir del 13 de febrero de 1959 la felonía de Betancourt nos impuso la constitucionalidad de la opresión y el aplastamiento de unos venezolanos por otros. Divididos en ciudadanos de varias categorías; unos, al servicio del vasallaje extranje­ ro y la burguesía financiera asociada, han hecho el sucio papel de perseguidores y victimarios; en tanto que los otros, los más, han sufrido el escarnio de la persecución y la prisión. La supuesta libertad constitucional de nuestros días, bajo el manto de esta "democracia ocasional fraudulenta" es -como dijera Villalba en 1946, socio del puntofijismo- una libertad que brinda soportes al privilegio y no es la libertad para la justicia, la que prepara y cumple la redención del pueblo (Ibid. pp. 23 y ss.). Que sea aquélla y no ésta, es lo que pone de manifiesto la actual crisis de la democracia corrupta neoliberal. En cada arremetida de nuestra historia se avanza en pequeña escala, se reviste de nuevas formas, pero el original y genuino objetivo es, una y otra vez bur­ lado. Pero hemos llegado a un punto en que no cabe ya más traición: estamos vivien­ do un momento de la historia contemporánea de los pueblos latinoamericanos en que la decisión de combatir empuja con fuerza al plano de la práctica todos los sue­ ños de rebeldía acumulados por los siglos. Queremos irrumpir en la historia. Reencontrarnos nosotros mismos con el pueblo. Siglos, decenios y años de lucha por la libertad habrán de hacerse realidad en el presente. Inevitablemente habremos de conquistar una libertad que prepare, ejerza y cumpla la redención de nuestro pueblo. III Desde que Betancourt pisó tierra venezolana -por supuesto, después del 23 de enero de 1958- venía con el propósito insidioso de quebrantar el ascenso y la uni­ dad del movimiento democrático y popular, que había dado al traste con la dictadu­ ra. Su imposición como candidato antiunitario y su postrera elección, basada en el interior del país, cumplieron a cabalidad las metas firmadas en el Pacto de Punto Fijo en Nueva York (Betancourt-Villalba-Caldera), para doblegar al movimiento democrático y popular venezolano. Su papel consistía en dar un vuelco completo a la marcha de los combates populares realizados hasta entonces. En lugar de tener un filo antirreaccionario, con la población de las grandes ciudades, arremetiendo en la calle contra los sectores antidemocráticos; de un golpe de timón, con el instrumento del poder en sus manos, Betancourt metió cizaña en el seno del pueblo e impulsó una política contrarrevolucionaria dirigida a aislar y segregar a las fuerzas patrióticas. No tuvo escrúpulos algunos. Desafiando todo prurito legalista y constitucional, gra­ cias a la complicidad y vacilación de importantes sectores económicos, políticos y militares, Betancourt traicionó los ideales democráticos, populares y patrióticos de 9

la gesta del pueblo caraqueño del 21-23 de enero. Este proceso comenzó el mismo 3 1 de febrero de 1959 y cerró, con broche de oro, con el Golpe de Estado del 3 0 de septiembre de 1963, cuando encarceló ilegal e inconstitucionalmente a la mayoría de los parlamentarios de izquierda del Congreso Nacional, declarando al país en emer­ gencia nacional. Desde ese momento el régimen democrático-ocasional-representativo dejó de serlo y se transformó en una tiranía continuista y represiva, que hemos dado en denominar, la dictadura de la democracia reformista, en comparación con las dictadu­ ras militar-policíacas, al estilo de P.J. Usurpando potestades, la farsa electoral del 63 inició nuestra fraudedernocracia, tan característica de nuestras elecciones recientes, socavando así las bases mismas del régimen democrático. La pantomima de constitucionalidad que existió desde entonces no puede ratificar ni convalidar legali­ dad alguna. Toda autoridad usurpada es nula y carece de validez; sus actos son írritos en el marco de la propia juridicidad que ellos aprobaron y proclamaron pomposamente en la Constitución de 1961. El artículo 250 de ésta, relativo a la in­ violabilidad de la misma es muy claro y taxativo y, si algún valor tiene, al menos ético-político, éste es levantado por los patriotas venezolanos. Dice a la letra: "Esta Constitución no perderá su vigencia si dejare de observarse por acto de fuerza o fuere derogada por cualquier otro medio distinto del que ella misma dispone. En tal eventualidad, todo ciudadano, investido o no de autoridad, tendrá el deber de colaborar en el restablecimiento de su efectiva vigencia". Fue un golpe de estado contra el Congreso Nacional dado por el Ejecutivo. Y en tal eventualidad -corno explicita el artículo de la Constitución- los ciudadanos, investidos o no de autoridad, tienen el sagrado deber de insurgir contra la tiranía usurpadora del ejecutivo betancourista. Vejados, perseguidos, encarcelados, tortura­ dos, las fuerzas patrióticas tuvieron que rebelarse. Esta es la explicación de la lucha armada de los años sesenta. Esto lo previó ladinamente Betancourt y por ello, a sabiendas de su superioridad relativa de fuerzas, encendió gustoso la tea de la guerra. Fue cuando pasó a la ofensiva frontal contra el movimiento democrático y sus orga­ nizaciones en base a los atropellos policiales. Así fue corno se encendió la mecha de la violencia en la Venezuela de los sesenta. Por supuesto, despertó corazones, inmo­ ló en el altar de la patria a miles de jóvenes de ambos bandos, puso en movimiento el aletargado cuerpo de la pasión rebelde; se inició la lucha contra la dictadura de la democracia reformista, que había traicionado los ideales de la revolución democráti­ ca, popular y nacionalista. Se puede comprender así cómo fue derrotada esta lucha y las dificultades postreras que trajo consigo: derrota militar, división orgánica y con­ fusión ideológica de las fuerzas patrióticas y del movimiento del pueblo. Son tres instancias en una sola totalidad política concreta: la derrota político-militar, la divi­ sión orgánica de las fuerzas revolucionarias; en fin, la confusión ideológica en el seno del movimiento del pueblo. Betancourt y su grupo -que en sus comienzos era cívico-militar, por el golpe militar realizado contra Medina Angarita en octubre del 45, acompañado con Pérez Jirnénez- quisieron comenzar enseñándole al pueblo a cómo hacer la revolución democrática, siempre postergada. Hicieron el desalojo, la segregación, el aislamiento mediante el terror y la violencia contra la legalidad conquistada el 23 de enero del 58, gracias a la acción del pueblo, mientras ellos estaban en el exterior. Muy bien. Gana­ ron la primera batalla. Han ganado: la revolución democrática ha sido traicionada, 10

pero la historia sigue y vendrán nuevos combates. No comprenden que este sacrifi­ cio significa una extraordinaria inversión práctica para la patria y el pueblo. Sin querer han forjado la escuela elemental de la revolución: se han encendido las prime­ ras chispas, han sembrado las primeras semillas que habrían de insurgir en el futuro; tal es el caso del 27 de febrero del 89 y del 4 de febrero y 27 de noviembre de 1992. Esas semillas crecerán, esas chispas no podrán ser apagadas y se esparcirán por la sabana venezolana, a lo largo de toda América, reencontrándonos con nuestra per­ sonalidad histórica. Los ideales de Bolívar, Rodríguez y Zamora están ahí: su llama redentora irá cubriendo los confines de la patria hasta hacer realidad el ideal emanci­ pador de nuestros libertadores. No hay prisa. El 4 de febrero no ha terminado aún. La historia está llena de luchas. ¿Quiénes habrán de ganar, entonces, las nuevas bata­ llas que nos depara la historia? El 27 de febrero el pueblo insurgió sin líderes, espontáneamente, fue una insu­ rrección del pueblo acéfala, sin dirección. Mostraba la explosión social de nuestro pueblo que no aguantaba ya más el continuismo corrupto neoliberal. Pero de la explosión social pasamos a los estallidos político-militares; el 4 de febrero y el 27 de noviembre del 92. Apareció entonces el líder, la dirección, pero sin el pueblo. Los enigmas de la historia nos están diciendo claramente que se aproxima la hora de la unión entre pueblo y líder que habrán de enterrar para siempre a los politiqueros y banqueros de esta agónica IV República puntofijista. Entonces insurgirá una nueva patria: la V República democrática, patriótica y popular. Será cuando la derrota mi­ litar del 4 de febrero del 92 habrá de transformarse en la victoria política del Movi­ miento V República con el comandante Hugo Chávez Frías en la Presidencia de la República. IV Nueve días después de la insurgencia militar de Puerto Cabello, el 11 de junio de 1962, la Cámara de Diputados de la República, según la Constitución "máximo organismo de la voluntad popular", alertó al pueblo venezolano y dejó sentado cla­ ramente que apenas se rompiera el hilo de la legalidad, atropellándose dicha Cáma­ ra, el gobierno perdía todo vestigio de constitucionalidad, transformándose en un ejecutivo usurpador y arbitrario, contra el cual todo ciudadano, investido o no de autori­ dad, tendrá la obligación de actuar para restablecer el orden jurídico violado. El texto completo de esta parte del documento dice a la letra: "La inhabilitación ejecutiva de miembros de la Cámara, vale decir, la inhabilitación que no provenga del Poder Judicial con el requisito esen­ cial del allanamiento previo, traerá aparejada la disolución de la Cámara de Diputados. Y al disolverla, estará dejando de existir el Congreso y con El Congreso, el Poder Legislativo. Se habrá roto entonces la estructura constitucional y el gobierno, pese a su origen democrático, dejará de ser un gobierno de derecho para convertirse en una dictadura. Debe quedar claro que desde el momento en que se atropella a la Cáma­ ra de Diputados, el presente gobierno dejará de ser constitucional. La 11

prolongada suspensión de garantías por una parte, y el no funciona­ miento del Congreso por la otra, lo definirán como un gobierno usurpa­ dor y arbitrario, contra el cual todo ciudadano, investido o no de auto­ ridad, tendrá la obligación de actuar para restablecer el orden jurídico violado" (Documento de la Cámara de Diputados, 11 de junio de 1962). En sencilla lógica, este acuerdo de la Cámara de Diputados explica y justifica la posición asumida, a partir de entonces, por el movimiento patriótico ante la trai­ ción a la democracia de Rómulo Betancourt. Violando la Constitución, la opresión puntofijista creó las condiciones históricas objetivas para el surgimiento de la violen­ cia patriótica en la Venezuela del siglo XX. ¡Pírrica victoria al aprovecharse de los recursos militares y policiales para atropellar al pueblo y sus organizaciones! Diez­ mado el movimiento popular, el gobierno mantuvo el hilo constitucional, con todo y sus tropelías hasta el golpe de estado dado al Congreso el 30 de septiembre de 1963. Así, se rasgaron las vestiduras de la democracia representativa. La joven Constitu­ ción fue violada, aun antes de nacer, después de su marchitada vigencia siempre suspendida. Una porción decisiva de la Cámara de Diputados fue brutalmente encar­ celada y bajo el subterfugio de un supuesto delito militar se pretendió darle visos de legalidad a semejante atropello. La Cámara estaba vejada. Desaparecía la potestad del Congreso. El gobierno se evidenciaba como una dictadura: era la confirmación de la traición a la revolución democrática, el comienzo del fin de la IV República. La ciudadanía emerge con el deber constitucional de insurgir contra el ejecuti­ vo usurpador. Las fuerzas patrióticas debían y tenían que responder no sólo al llama­ do de la Cámara de Diputados, sino también a las exigencias del pueblo y de la patria. Por primera vez, en mucho tiempo, las condiciones políticas propiciaban hacer la revolución como praxis concreta y real y no como señuelo ideal e imagina­ rio. Contra el despotismo legalizado de la dictadura de la democracia puntofijista se abría, como canto abierto a toda Venezuela, la factible tentativa de la resistencia armada de todo el pueblo. Si el movimiento revolucionario había cometido errores de precipitación; si, no encontrándose todavía bien preparado, asomó su impacien­ cia; si tuvo derrotas tácticas en lo político y en lo militar, sobre todo después del 30 de septiembre del 63, nada justificaba la capitulación. ¿Qué legitimidad tiene, entonces, el continuismo corrupto, ahora neoliberal y narcotraficante, si su génesis está viciada de nulidad absoluta? Las sucesivas eleccio­ nes posteriores a 1963, todas fraudulentas, no convalidan ni justifican la presunta legalidad del continuismo puntofijista. La repetición de las elecciones confirman el carácter tribal de nuestro sistema electoral, donde "acta mata voto" y el sufragio del ciudadano no vale absolutamente nada. Con razón se eleva el porcentaje de abstencionistas. Pero el 4 de Febrero del 92 inicia el cierre de una época histórica y abre otra: la conciencia ciudadana se alza y comienza para el pueblo una nueva co­ rrelación de fuerzas políticas. La esperanza surgida con el comandante Hugo Chávez Frías y el Movimiento V República implica nuevas condiciones histórico-políticas para las fuerzas patrióticas. El pueblo está dispuesto ahora a inscribirse en el Consejo Supremo Electoral y votar para hacer realidad los planes y programas de la V Repú­ blica. La presidencia de Hugo Chávez para 1998 es una realidad tangible, natural, objetiva e histórica. No es un candidato producto de los conciliábulos politiqueros, de las élites bancarias y transnacionales, de los acuerdos y pactos partidistas y grupales. No. Es una candidatura que crece en el pueblo cada día, como crece la hierba en las sabanas de nuestros llanos. 12

V Las ejecutorias políticas prácticas responden a un discurso lógico de una sim­ plicidad pasmosa: 1. El Ejecutivo viola la Constitución para atropellar al Congreso Nacional. 2. La Cámara de Diputados previene el zarpazo, alerta acerca de la muta­ ción del gobierno en una dictadura y llama a todo el pueblo, cuando esto suceda, a la insurgencia contra el gobierno, en cumplimiento del artículo 250 de la propia Cons­ titución. 3. Betancourt.AD-Copei dan el go\pe de estado previsto contra el Congre­ so Nacional, a partir del 30 de septiembre de 1963, privando al Estado de toda base constitucional y quebrantando la continuidad legal de la IV República representati­ va. 4. Mientras las fuerzas vacilantes, conciliadoras y cómplices hacen coro cohonestando la farsa continuista del puntofijismo, el movimiento patriótico inicia la resistencia popular llamando a la abstención del pueblo, respondiendo con creces las capas radicalizadas de la población, que los grandes medios, comprometidos, si­ lenciaron. 5. Se desarrolla sí, cobra justificación política plena, no sólo en cuanto al contenido, como había acontecido desde el 62 ante los vejámenes represivos del régi­ men que cerraba toda vía legal y pacífica al movimiento del pueblo, sino también en cuanto a la propia legalidad representativa -que tanto gusta aducir a la intelectualidad puntofijista- la resistencia patriótica de las fuerzas populares. ¿No es coherente -teórica y prácticamente- este proceso? ¿Quién cumple con la Constitución de la República? ¿Para qué se aprobó el artículo 250 de la mis­ ma? ¿Quién hace gala de la moral bolivariana de unidad de la práctica con la teoría, de la realidad con el ideal, de la acción con el compromiso? Cómo acostumbran zaherir los politiqueros puntofijistas: ¿Quiénes han violado las reglas del juego? ¿Han sido las fuerzas patrióticas o la reacción usurpadora que usufructúa el poder? La orden de quebrantar la unidad del pueblo y el ascenso de masas en Vene­ zuela la traía Betancourt desde el extranjero, como imposición servil antibolivariana. El Pentágono dijo: "aislar y segregar a los comunistas", y el títere, gustoso, cumplió la encomienda. No es fuerza extracontinental, porque la politiquería lacayuna lati­ noamericana concibe la autodeterminación de los pueblos como no injerencia de ninguna potencia, salvo los EEUU. Semeja aquel sofisma medieval según el cual, de la nada, nada se hace (ex nihilo, nihil fit}; salvo, desde luego, Dios. Exactamente. Cotejando diríamos, siguiendo a los ideologuillos criollos: Nadie puede intervenir en América Latina, salvo los EEUU. El principio rige para todos, menos para los Estados Unidos. En USA terminan todos los preceptos del derecho internacional público de todos los pueblos del globo. Sólo Estados Unidos está autorizado a inter­ venir en el país que guste y esa es su diferencia esencial con las demás naciones del planeta. La muestra en América Latina -incluso reciente (Santo Domingo, Panamá, Haití, Granada, etc.)- es muy elocuente. Los pasos tácticos de la estrategia puntofijista fueron bien precisados: 1. aislar y segregar a las fuerzas revolucionarias ( 13 de febrero de 1959 ) ; 2. Disparar primero y averiguar después (noviembre de 1960) ; 3. Las calles son de la policía: Muerte civil de los patriotas de Carúpano y Puerto Cabello (inhabilitación política, junio 1962) ; 4. Golpe de estado al Congreso Nacional, mutación en dictadura del continuismo puntofijista {30 de septiembre de 1963) ; 5. Regreso a la demagogia democrática { 12 de marzo de 1964) ; 6. Represión en ciudades y montañas: razzias represivas contra los campesinos, con saldos de muertos y torturas antes no vistos ( 1 de abril de 1965) ; 7. Régimen indefinido de suspensión de garantías para acentuar la represión (diciem­ bre de 1966) . El número de perseguidos, encarcelados, torturados, asesinados y des13

aparecidos no se había visto antes en los anales patrios: ni Páez, ni Monagas, ni Guzmán, ni Castro, ni Crespo, ni Gómez, ni López Contreras, ni Pérez Jiménez. . Todo esto condujo a la resistencia popular contra el puntofijismo en los años sesen­ ta. ¡Qué importa la complicidad abyecta de los indolentes! ¡Qué importa la cobarde actitud del desertor! ¡Qué importan las dificultades del camino! Si se está dispuesto a ser libre se deben afrontar los designios de la historia, hasta hundir para siempre este continuismo puntofijista corrupto y neoliberal. Punto Fijo puso en marcha, a través del bipartidisrno adecopeyano todavía gobernante, sus planes de entrega de la nación. Nosotros también labramos los nues­ tros. Pero ellos no vienen de afuera; no son foráneos. Se hacen aquí. Porque es aquí, en carne propia, donde se sufre el látigo opresivo. Es aquí donde están los persegui­ dos, reprimidos, presos, torturados, vejados, muertos, desaparecidos. No hay familia del pueblo que no tenga el hermano, el hijo, el novio, el esposo... golpeado por el dogal sangriento. Ante la represión puntofijista del presente gobierno corrupto y neoliberal brota espontáneamente la resistencia del movimiento patriótico y popu­ lar. Y nada ni nadie podrá detenerla: ni en el país, ni desde el exterior.

VI El camino de la revolución democrática y patriótica en Latinoamérica es esca­ broso, sinuoso, complejo. El desarrollo económico capitalista, la actual globalización neoliberal de la economía y las luchas del pueblo y las organizaciones sociales patrió­ ticas -cívicas y militares- la enlazan de nuevo con su auténtico origen histórico. Lo cual no significa volver al pasado -como vomitan los panfleteros del continuisrno corrupto neoliberal- sino apoyarnos en nuestras propias raíces, articularlas en sín­ tesis dialéctica con la realidad actual y bañar con un nuevo contenido las proezas democráticas y patriotas de fin de siglo. Le aporta también una fundamentación eminentemente popular, como aquella proporcionada por las ideas d� Bolívar, Rodríguez y Zamora, con sus proyectos de transformación de América y de Vene­ zuela, corno la "tierra de la utopía realizable". Ellos jugaron con fuego, al violar groseramente la Constitución y subyugar opresivamente a nuestro pueblo y han comenzado a quemarse las manos: la agonía actual de la IV República. Han provoca­ do la chispa, seguros de poder extinguirla -lo han hecho por cuatro décadas- y ella sigue relampagueando y flameando en el corazón de los venezolanos. No basta lu­ char, ni siquiera luchar bien, hace falta luchar con alegría, que a nuestro modo de ver corresponden a los objetivos planteados por tres exigencias mínimas: ser honestos para contribuir a formar y educar; ser capaces para saber dirigir, en fin, ser compren­ sivos para tener la posibilidad de entusiasmar... sobre todo a la juventud, a las nuevas generaciones del pueblo venezolano. Para luchar bien, cada vez mejor, se requiere ejercer una acertada táctica política -la candidatura a la presidencia del comandante Hugo Chávez Frías- que enfrente con éxito este gobierno continuista, corrupto y neoliberal. Esta táctica que representa nuestro proyecto político principal, integra­ do a nuestra política organizativa (el Movimiento V República) , a nuestra política de movilización (el pueblo en la calle organizado y combativo) y a nuestra política ideológica (que tiene primacía en nuestras tareas cotidianas). Con estos instrumen­ tos podremos afrontar todos los vendavales de la historia, todos los vaivenes de la lucha, todos los zigzags de la contienda. La historia no es corno la naturaleza, cuyo libro se lee con caracteres matemá­ ticos (Galileo). Los designios de la historia son, más bien, dialécticos (Hegel). El 27 14

de febrero del 89 fue una explosión social sin vanguardia armada, espontánea, acéfala. El 4 de febrero de 92 fue una sublevación militar sin participación civil. En un pri­ mer caso, el pueblo insurrecto; pero sin líder. En el segundo, la insurgencia del líder -con su reconocido "por ahora" - pero sin apoyo civil. Pareciera que la historia contemporánea de Venezuela se empeña en decirnos algo: un oráculo sacude las fibras de la esperanza del pueblo. Ambos fracasos -uno civil y el otro militar-, pero ambos exitosos políticamente en este itinerario de la revolución democrática, se miden con el mismo talante: la falta de coordinación cívico-militar, la falta de unidad entre la acción del pueblo organizado y combativo y el liderazgo patriótico ante una coyuntura concreta. Hoy tenemos al pueblo y al líder: al unirse ambos triunfará inevitablemente la revolución democrática y patriótica, la conformación de la V República. Tanto en la Guerra de Independencia como en la de la Federación se fraguó una dirección cívico-militar al calor de la guerra emancipadora por la auténtica repú­ blica democrática, que alentó y dirigió a las huestes revolucionarias. Los sucesos del 2 1-23 de enero del 58 contaron con la vanguardia unificada de la Junta Patriótica y el Frente Universitario. La resistencia armada de los años sesenta llegó a tener cientos de hombres y mujeres en armas, además de un amplio respaldo logístico en las ciuda­ des y campos. Pero esa vanguardia en armas no fue capaz de ganarse a las masas del pueblo. En cambio el 27 de febrero del 89 es el propio pueblo quien estalla en rebel­ día, después de 30 años de gobiernos corruptos, al servicio de minorías bancarias y politiqueras. El pueblo no aguantó más y explotó, bajo la forma más elemental y primitiva de insurrección. Lamentablemente no existía para entonces el líder. Por ello fue tan solo una simple insurrección popular acéfala. Durante la resistencia armada de los sesenta hubo vanguardia armada pero sin la participación de la población. El 27 de febrero hubo pueblo insurrecto, pero sin líder. Podemos señalar ya hoy que el 4 de febrero existió líder militar sin participación civil. Los signos de la historia señalan una futura unidad entre pueblo y líder. Esta fusión anuncia, desde ya, el optimismo que debe embargarnos para el porvenir, si somos capaces de articular una política que una la Venezuela de la revolución democrática y la conduzca hacia su auténtica independencia económica, política, cultural y militar. La historia contem­ poránea de Venezuela habrá de registrar esa síntesis histórica, política y dialéctica entre pueblo y líder, que abrirá las puertas a nuestra verdadera independencia, a la instalación de la V República, que reivindicará nuestra democracia patriótica.

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LAS CRISIS DEL DERRUMBE DEL PUNTOFIJISMO CORRUPTO NEOLIBERAL El período histórico actual que sacude a Venezuela se caracteriza por una pro­ funda y extensa crisis moral, económica, social, política y militar, cuyas manifesta­ ciones más relevantes son: l. La crisis moral, madre de todas las crisis, iniciada con el gobierno de C.A. Pérez (1974-79), con la subida de los precios del petróleo (hasta 14 $ el barril) decuplicándose el ingreso y el presupuesto nacionales- y la adquisición de deudas externas ilícitas de millardos de dólares, crearon el ambiente saudita tipificado por la corrupción: "el ta' barato dame dos". Se engendró así la burguesía burocrático-ban­ caria ("los doce apóstoles") , formándose camarillas político-financieras con los diri­ gentes de AD y Copei. 2. La crisis económica, que irrumpe con fuerza en el gobierno de L. Herrera Campíns (1979-84), que trajo consigo la devaluación de la moneda y la inflación ("viernes negro") -por vez primera en 50 años-, que terminó de estructurar The big business (el negocio del siglo), mediante el cual, en pocos meses, al exteriorizarse en dólares USA centuplicaban los bolívares, a través de su devaluación carnavalesca fríamente calculada, mutando nuestra economía de productiva y nacional en especu­ lativa y extranjerizante, doblemente subyugada por las transnacionales y el aumento vertiginoso de la deuda externa. El gobierno de J. Lusinchi (1984-1989) terminó de catapultar esta crisis con "el mejor refinanciamiento del mundo", que luego por voz propia confesaría que "lo habían engañado" : Recadi terminó de expandir la corrup­ ción en todos los tejidos de la burocracia oficial. 3. La crisis social, que explota el 27-28 de febrero de 1989, en el comienzo del segundo gobierno de C.A. Pérez (1989- 1993), poniéndose de manifiesto, de manera política objetiva, la rebeldía indómita de nuestro pueblo. Fue un sacudimiento gene­ ral, espontáneo y al unísono de toda la población marginada y de las capas medias de las grandes ciudades venezolanas. El pueblo insurge contra "el paquete económico neoliberal" de Pérez, el FMI y el BM de la manera más elemental y espontánea. Fue una insurrección popular acéfala, sin liderazgo político. Para amedrentar la pobla­ ción, después de haber descendido la protesta, el gobierno mandó al ejército nacio­ nal a matar a los pobladores humildes de las barriadas populares (más de 3 .000 muer­ tos) . 4. La crisis político-militar, que estalla el 4 de febrero de 1992 y persiste el 29 de noviembre de ese mismo año contra el gobierno neoliberal de C.A.Pérez 11. Se inicia así el proceso de cambios históricos en la correlación de fuerzas políticas (go­ bierno vs. oposición) y en la toma de conciencia antibipartidista del pueblo, en su repulsa al continuismo corrupto neoliberal, haciéndose impopulares todos los pode17

res públicos (Ejecutivo, Congreso, Judicial, Electoral, etc.) y creándose así la incredibilidad de la gente en los partidos políticos, especialmente AD-Copei-Con­ vergencia-MAS-Causa R. Los últimos años del gobierno de Caldera (1 994- 1 998) han terminado por llevar este proceso de descomposición putrefacto a su máxima expre­ sión político-económico-moral. La tripartita CTlamada trimaldita), la insuficiencia del salario mínimo, el aumento del desempleo, el costo de la vida, la inseguridad social, la pobreza crÍtica y extrema y la venta de Venezuela al capital extranjero, etc. estre­ mece a toda la nación venezolana. Se pierde así la soberanía, se empobrece a la pobla­ ción y la corrupción llega a extremos intolerables. La ideología del engaño, la demagogia de la libertad, la politiquería de la co­ rrupción y del narcotráfico no pueden persistir. El modelo puntofijista corrupto y ahora neoliberal llegó a su fin. El sistema político actual no aguanta ya más refor­ mas. El reformismo se les agotó: ya les proporcionó todo lo que podía darles (casi 400 millardos de dólares USA). Un faro de esperanza se levanta con el proyecto político de la V República. Se trata de unir, organizar, elevar la conciencia y la com­ batividad del pueblo venezolano para que en la calle sea capaz de sepultar para siem­ pre esta IV República de politiqueros y banqueros corruptos y neoliberales, ladro­ nes y bandidos. El pueblo ha despertado con la candidatura presidencial del coman­ dante Hugo Chávez Frías. La unión de pueblo y líder traza el camino de la victoria del 6 de diciembre de 1998: el referendo popular, la elección y el ejercicio de la Asamblea Nacional Constituyente y la realización política de la Constituyente de la nueva V República.

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¿QUÉ ES EL MOVIMIENTO V REPÚBLICA?

1.

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¿Por qué es "un movimiento de movimientos"?

El MVR aspira ser la dirección acertada de un amplio conjunto de fuerzas de todos los estratos sociales, políticos y culturales que conforman al pueblo venezola­ no hoy, desplegando, al mismo tiempo, un proyecto político y otro de movilización social asequibles ambos al actual nivel de conciencia, sensibilidad y cultura de nues­ tro pueblo. En la presente coyuntura electoral el MVR registra la forma de un movi­ miento político-electoral que sea capaz de ganar las elecciones presidenciales, defen­ der el voto triunfador, oponerse masiva y radicalmente al fraude electoral continuista y, finalmente, pueda ser el guardián en la calle de las medidas democráticas, popula­ res y patrióticas que asuma el gobierno del comandante Hugo Chávez. En la visión estratégica -a mediano y largo plazo- trascendemos el proceso electoral más allá del 98, proponiéndonos la organización de todo el pueblo en cada una de las instancias de la vida cotidiana: vivienda, trabajo, estudio, recreación, etc. Esto es lo que conforma el poder constituyente real: el pueblo unido organizado, con conciencia y espíritu de lucha en la calle. Todo ello bajo el ideal de los proyectos de Bolívar, Simón Rodríguez y Zamora, de crear y desarrollar círculos y consejos, de abajo hacia arriba, electorales, morales, etc. y organizar los frentes constituyentes autónomos y amplios de los variados estamentos sociales, en estrecha participación con la población trabajadora y quienes la representen en cada localidad, municipio, estado y nacionalmente. Por todo ello es que consideramos al Movimiento V Repú­ blica (MVR) "un movimiento de movimientos". 2.

¿Cuál es la teoría política del Movimiento V República (MVR)?

La teoría política general del MVR es lo que hemos denominado "el árbol de las tres raíces", es decir, las ideas morales, políticas y educativas de Simón Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora. Bolívar aporta sus visiones filosóficas, políti­ cas y jurídicas. Rodríguez, además de la política y la filosofía, sus concepciones so­ cio-cultural-educativas. En ambos casos, la filosofía registra la forma de una teoría humanista, política y ética, concretadas en Latinoamérica y Venezuela, aparte de las ideas del Libertador sobre la guerra revolucionaria -producto de una experiencia histórica real de la batalla por la independencia- y sus pensamientos sobre la nece"

Publicado en el "Suplemento Cultural" de Ultimas Noticias, 28 de noviembre de 1997, pp. 6-7.

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sidad de la unión y la organización del pueblo en función de la emancipación ameri­ cana. Zamora esgrime su tesis de la igualdad real de todos los venezolanos, en defen­ sa del campesinado y sus tierras, así como del trabajador en general. Por supuesto, esta teoría política general se nutre de otras vertientes contem­ poráneas sobre la política, la moral y el humanismo: el cristianismo, el marxismo, la politología norteamericana y las más variadas filosofías antropocéntricas que copan el pensamiento y la acción del mundo actual. El proyecto político y el proyecto de movilización social de la V República implican ir construyendo, en el proceso prác­ tico-racional, una "teoría política de síntesis", que englobe tanto esta teoría política general como las actuales problemáticas específicas de las crisis, en los diversos ámbi­ tos, que vive la nación y el pueblo venezolanos. Vendría a ser nuestra potencial capacidad de articular -en la acción y en el pensamiento- la teoría general con las cuestiones coyunturales contemporáneas que sacuden a la república. En ello está la posibilidad cierta de edificar una estrategia, una táctica y un plan operacional de trabajo cotidiano que pueda hacer realidad el proyecto político y de movilización de la V República. Justamente, esta estrategia, esta táctica y este plan operacional cons­ tituyen los elementos fundamentales de nuestra "teoría política de síntesis", que se construye al calor de las luchas de nuestro pueblo. 3.

¿En qué consiste la estrategia política del MVR?

El proceso objetivo de la política -las acciones independientes a nuestra vo­ luntad y conciencia- siempre incluye dos elementos esenciales: la denominada "co­ rrelación de fuerzas" (social, económica, política, cultural, militar, etc.) y los objeti­ vos programáticos de lucha para una etapa determinada del combate, en oposición radical a los intereses de nuestros enemigos (el bipartidismo corrupto neoliberal) . A partir de nuestra "teoría política de síntesis" -en permanente elaboración- pode­ mos realizar el diagnóstico objetivo y subjetivo de la situación política, su análisis crítico y su prospección realizable. El análisis de la correlación de fuerzas y la fragua del programa estratégico constituye nuestra estrategia política, cuyo núcleo central es el proceso constituyente -en sus diferentes ejes y etapas-, que hoy los represen­ ta la Agenda Alternativa Bolivariana, que se encuentra en constante revisión y crítica, al calor de los cambios acontecidos en el país y el mundo y su abierta discu­ sión en el seno del pueblo. El 15 de enero de 1998 consignamos ante el CSE nuestro "programa de acción política", en base, justamente a la A.A.B. Se trata de forjar el Proyecto político de la V República, que engloba, tanto el análisis de la correlación de fuerzas estratégicas como la edificación, junto a la ciudadanía y los especialistas, del programa de gobierno del comandante Hugo Chávez. Esta estrategia política, donde la cuestión central es la plataforma político-jurídica es el proceso constitu­ yente del pueblo, que junto con la táctica electoral y los planes operacionales de trabajo diario, conforman el aspecto subjetivo de nuestra política, que aspira torcer el rumbo del continuismo corrupto neoliberal e implantar en el país una democracia patriótica y popular, como fase inicial de la V República. 4.

¿Cuál es nuestra táctica político-electoral?

Si la estrategia se adecúa a la realidad nacional y continental y a la actual etapa estructural de la crisis que vivimos; si ella tiene que hacer un análisis de la correla­ ción de fuerzas (social, económica, política, cultural, militar, etc.) y llegar a formular 20

un programa estratégico de lucha a largo y mediano alcance, la táctica tiene que formular y llevar a cabo un proyecto político y de movilización social para el mo­ mento presente, un programa táctico-electoral para la coyuntura y, finalmente, pre­ cisar planes operacionales concretos de cada uno de los tres proyectos que estamos construyendo -el político, el de movilización y el organizativo- así como la políti­ ca ideológica para la defensa y difusión de estos proyectos entre las masas de la p �­ blación trabajadora. Se trata, entonces, a partir de la estrategia, que a su vez se apoya­ ba en la "teoría política de síntesis", de forjar una táctica, que en la actualidad consti­ tuye la política electoral del Movimiento V República, como tarea principal en los actuales momentos. Estrategia y táctica pretenden dar un viraje al proceso objetivo de los acontecimientos, para que éstos se pongan a favor de nuestra política Oos tres proyectos: organizativo, de movimientos y político) . Es la influencia de lo subjetivo sobre lo objetivo para irlo transformando, persiguiendo crearle dificultades al ene­ migo y fortalecer la unidad y la organización de las fuerzas del pueblo. Siempre debemos preguntarnos si nuestra acción política fortalece al pueblo y debilita al enemigo. La táctica electoral de nuestro movimiento, con la candidatura presiden­ cial del comandante Hugo Chávez a la cabeza, constituye el instrumento fundamen­ tal que hemos acordado para derrocar el puntofijismo corrupto neoliberal de los partidos tradicionales del sistema, que han usufructuado y dilapidado por espacio de cuarenta años las riquezas de la nación y han hundido en la miseria y pobreza a nuestro pueblo. Se trata, pues, de la lucha por la Constituyente: la democracia pa­ triótica que estará encarnada justamente, en la V República. Nuestra táctica electo­ ral no se predetermina esquemática y apriorísticamente -como en una cartilla­ sino que tiene que ir elaborándose al calor de la batalla política cotidiana, incluso con diferencias regionales yI o locales, pero en función de un proyecto político úni­ co nacional. 5.

¿Cuáles son los planes operacionales que se desprenden de la táctica política?

Los planes operacionales, articulados a la táctica electoral, hacen referencia a los tres proyectos que estamos construyendo al mismo tiempo: el político Oa Consti­ tuyente, la V República), el organizativo (el MVR) y el de movilización social Oos frentes constituyentes para la organización y movilización del pueblo para ir estruc­ turando el Polo Patriótico democrático y popular). Además, para la defensa y difu­ sión de estos tres proyectos está el trabajo ideológico, como parte de los planes ope­ racionales de nuestro movimiento. Estos planes operacionales de naturaleza prácti­ ca, además de unir lo internacional con lo nacional, lo general con lo específico, la teoría con la práctica, etc. reflejan cómo la estrategia se lleva a la acción a través de tareas precisas delineadas por nuestra táctica política electoral. Si la estrategia hace referencia a un período largo en función del cambio de las estructuras del Estado y la sociedad civil, la táctica apunta a la mutación radical de la coyuntura política existen­ te. 6.

Básicamente, ¿cómo se puede resumir nuestro proyecto político?

El proyecto político de la V República significa la hegemonía de una política para rescatar la soberanía y transformar estructuralmente a Venezuela, comenzando por atacar la pobreza crÍtica que vive nuestro pueblo. El objetivo central es desplazar 21

la dominación ejercida por el puntofijismo corrupto neoliberal, hoy representado por el actual gobierno de Caldera-Alfaro-Petkoff. Llevar a cabo este proyecto políti­ co nos exige: - Ganar el mayor número de venezolanos, sobre la base del descontento exis­ tente, para edificar una nueva democracia patriótica y popular. - Realización del diagnóstico objetivo, el análisis crítico y la prospección rea­ lizable de los lineamientos políticos del gobierno del comandante Chávez, como la única alternativa democrática viable hoy para Venezuela. - Construir la plataforma programática de gobierno, basados en los objetivos estratégicos -fundamentalmente el proceso constituyente-, pero precisando las metas tácticas planteadas hoy, en especial la solución a la problemática de pobreza crítica. - Este programa electoral de gobierno debe hacerse junto al pueblo y los espe­ cialistas de todas las tendencias que deseen contribuir, con la única condición de su honestidad y patriotismo; todo ello constituirá el Proyecto Nacional de la V Repú­ blica. - Finalmente, forma parte también del proyecto político, el resto de planes operacionales a los cuales nos referimos en el punto anterior: política, organización, movilización e ideología.

7.

¿Cómo puede resumirse el proyecto de la política organizativa (MVR}?

La política orgánica de la edificación del Movimiento V República, capaz de ejercer una dirección acertada y conducir al pueblo hacia una democracia patriótica, implica una profunda y extensa batalla ideo-política, cuyo objetivo central sea la construcción de esa herramienta orgánica, al calor de los conflictos sociales, capaz de lograr en los hechos esa función de dirección acertada del Proyecto de la V Repúbli­ ca. El objetivo principal, pues, de nuestra política organizativa es el logro de la uni­ dad de acción (en las tareas prácticas), a través de la discusión democrática (re­ flexión teórica) de lo más granado del polo antipuntofijista, anti-corrupto y anti­ neoliberal. Al forjarse la unidad de acción, como producto de la democracia interna, del MVR, se estará fraguando en la acción el instrumento orgánico anticontinuista y antigubernamental. La acción y el pensamiento unitario y democrático del MVR se basa en dos tesis fundamentales: 1. Toda polémica democrática lo es para la unidad de acción (tareas prácticas). 2. Toda unidad de acción tiene que ser producto de la discusión democrática (reflexión teórica). Los estatutos plantean que somos un movimiento "amplio, abierto y unita­ rio" de todos los venezolanos patriotas y honestos que deseen incorporarse al movi­ miento. En consecuencia, el sectarismo (en las tareas), el dogmatismo (en las ideas), el subjetivismo (en la vida cotidiana) no debe privar ni existir en nuestro movimien­ to y requieren ser extirpados con una lucha ideo-política cotidiana. Según los estatu­ tos nos rigen dos directrices claves, que deben cumplirse en la acción diaria del mo­ vimiento: 1. La democracia consensual como producto del trabajo en equipo -sin excluir la responsabilidad individual asumida ante cada una de las tareas acordadas; 2. La evaluación crítica permanente, que implique: 22

2. 1 . saber planificar, chequear y hacer diagnósticos de la situación existente; 2.2. precisar las fallas y los errores que cometemos en nuestra actividad; 2.3. determinar las causas de esos errores, en cuanto a si son causas objetivas (independientes de nuestra voluntad y conciencia) o causas subjetivas (que dependen de nosotros mismos; y, por lo tanto, más fácilmente superables); 2.4. en fin, volver circularmente a programar, chequear y criticar en un ciclo práctico-teórico permanente. s.

¿En qué consiste nuestra política de alianzas?

Hasta ahora hemos conceptuado nuestra política de alianzas en dos ejes: lo estratégico y lo social (que tienen prioridad) y lo táctico y lo partidista. Desarrolla­ mos una metódica desde abajo en función del llamado "país nacional" (sociedad civil en general, tanto los sectores sociales organizados como los no organizados, etc.) y una metódica desde arriba en función del "país político" �os partidos, los grupos de electores, tanto nacionales como estadales, etc.). Le damos prioridad a la primera metódica (socio-estratégica), mientras que la segunda (táctico-partidista) marcha a la par. En su conjunto, nuestra política de alianzas aspira el agrupamiento de grandes contingentes democráticos y unitarios contra el puntofijismo corrupto neoliberal, que permita la conformación del Polo Patriótico Nacional, que abra las puertas a una democracia patriótica: la V República. Tanto en el plano estratégico (edificar el Polo Patriótico del pueblo organiza­ do y combativo en la calle) como en el campo táctico (construir el frente político electoral), nuestra política de alianzas está principalmente dirigida hacia el país na­ cional, al sector social en general, diferenciándolo de los partidos políticos. En con­ clusión, nuestra política de alianzas social está dirigida hacia los sectores corporati­ vos existentes ya en la sociedad; hacia los colectivos no-organizados, que debemos contribuir a desarrollar y, finalmente, hacia las personalidades; intelectuales y artis­ tas, profesionales y técnicos, empresarios pequeños, medianos y grandes, agrupados o no. Nuestra política de alianzas con los partidos y grupos de electores parte de cuatro directrices bien demarcadas: l. Concretar el apoyo a la candidatura presidencial del comand3..11t e Hugo Chávez, sin ningún tipo de condicionamiento. 2. No aceptar el apoyo de las organizaciones comprometidas con el actual gobierno Caldera y en el pasado con los gobiernos del puntofijismo corrupto neoliberal, en particular los de AD-Copei. 3. Priorizamos los acuerdos estratégico-programáticos: el apoyo al proceso constituyente y el debate sobre el programa de acción política, ante que cualquier diálogo sobre "cargos públicos". 4. Si no es posible el acuerdo del punto 2, podríamos considerar las alianzas simplemente tácticas, según las condiciones políticas nacionales, estadales y munici­ pales; pero la decisión final, según cada instancia involucrada, la tomaremos noso­ tros. 9.

¿Cómo desarrollar la línea y la lucha ideológica?

El combate ideológico es la llave para la realización de los proyectos políticos, organizativos, de movilización y de alianzas. La idea central es que tenemos que 23

priorizar la lucha ideológica en la construcción de nuestro movimiento político. Una fuerza política sin ideología es como un cuerpo sin alma: prácticamente muer­ · to; un cuerpo descabezado. Priorizando la batalla ideológica mantendremos el espí­ ritu revolucionario, indispensable para acometer las grandes tareas patrióticas y po­ pulares que tenemos por delante. La batalla ideológica se realiza con variadas tareas y a través de diversos frentes de trabajo. Estas tareas y frente están en función de los tres proyectos que hemos aludido. Existen objetivamente desviaciones ideológicas y políticas en la realización práctica de esos tres proyectos. Ellas son: en lo ideológico combatir el empirismo y el dogmatismo. El primero se expresa en una acción espontánea, ciega, empírica. Necesitamos determinarlo en cada caso concreto para poder combatirlo. El empirismo significa un desconocimiento y/o ignorancia de la teoría política general de nuestro movimiento (el árbol de las tres raíces) y el desprecio por la experiencia y la teoría revolucionaria de otros países y de otras épocas. Desde luego, nuestra "teoría políti­ ca de síntesis" se va forjando en la práctica, en función de nuestras peculiaridades nacionales, pero eso no significa ignorar las lecciones hasta ahora acumuladas por otros pueblos, tanto en sus triunfos como en sus derrotas. El dogmatismo emerge, como tendencia opuesta, por una asimilación indigesta de la teoría política general u otras teorías políticas y la incapacidad de hacer la síntesis con la problemática nacio­ nal, sin llegar a producir nuestra propia teoría política venezolana y latinoamerica­ na. Por eso, el gran antídoto contra el dogmatismo es el conocimiento de la especifi­ cidad de la Venezuela contemporánea. La ignorancia de lo específico-nacional actual conduce a la aplicación mecánica de la teoría política general. Pero también en el campo político hay que luchar contra el aventurerismo y el reformismo. Ejemplos históricos del primero lo tenemos en la lucha armada aven­ turera que realizó la izquierda venezolana sin existir condiciones objetivas para ello; del segundo, cuando partidos, supuestamente revolucionarios -como el MAS y la Causa R- apoyan hoy la política neoliberal reformista del gobierno de Caldera. Tenemos planteado el combate por la síntesis dialéctica entre la acción y el pensa­ miento político-ideológico, que implica, al mismo tiempo, una batalla contra el empirismo-reformismo (que eleva la práctica a un pedestal utilitario y pragmático, sacrificando los principios de la teoría) y contra el dogmatismo intelectualoide (que sacrifica la práctica en aras de una teoría aventurera divorciada por completo de la realidad existente).

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TRANSFORMAR A VENEZUELA PARA RESCATAR SU SOBERANÍA::El anteproyecto de líneas programáticas que presentamos a nuestro pueblo tiene un doble significado: constituye el punto de confluencia de los movimientos socio-culturales, las corrientes políticas y las personalidades independientes que inte­ gran el Movimiento V República y constituye un esfuerzo sostenido por crear, por parte de la misma población, una plataforma programática mínima, de naturaleza táctico-electoral, que pueda unir al pueblo venezolano en su movilización por una nueva República. Ante nuestro pueblo, no presentamos un programa sino tan sólo unas líneas generales que permitan medir su amplio aliento nacional y su potencial de capacidad unitaria y movilizadora. A partir de ahora el Movimiento V República, organizará un conjunto de encuentros, talleres y foros, a lo largo de todo el país, para precisar el diagnóstico, realizar el análisis y formular la prospección para nuestra patria. Nues­ tra idea central es que el programa de gobierno brote de la gente, salga de las bases primarias del pueblo. Nuestra idea es responder a esta sencilla pregunta: ¿Cómo procederíamos nosotros si estuviéramos en este momento en el gobierno? Se trata de precisar medidas concretas, profundas y claras que cambien la faz, que en los últimos cuarenta años, ha proyectado la democracia "chucuta" venezolana. Luchar por los objetivos democráticos, patrióticos, justos y sobre todo viables para encaminar a la nación hacia el desarrollo independiente, autosostenido, planificado y armónico. Estamos impregnados de un profundo deseo dejusticia para nuestro pueblo. Queremos y creemos posible hacer confluir unitariamente a diversos factores de la vida nacional para reubicar el país en la perspectiva soñada por Bolívar. Este programa patriótico estará abierto a todos aquellos que quieran inscribir su huella en él. Dentro de sus firmes propósitos aspiramos a que todo aquel que tenga algo por decir pueda integrarlo a esta obra colectiva que será nuestro instru­ mento programático. Por eso, su elaboración no conocerá estados de reposo ni llega­ rá a una verdad completa. Será una permanente deliberación, una constante recolec­ ción de las mejores experiencias e ideas. Reconocemos que se trata de un programa *Publicado en el "Su lemento Cultural" de Ultimas Noticias, 19 de octubre de 1997, pp. 6-7-8. p

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de lucha en la medida que hiere intereses poderosos que han usufructuado nuestra riqueza dilapidándola y se han enquistado en trincheras de predominio. Es una lu­ cha contra las transnacionales, la corrupción, la burocracia, el narcotráfico, la explo­ tación de nuestro pueblo, en fin, los especuladores y mercaderes del hambre. Llama­ mos, pues, a quienes generosamente quieran contribuir a incorporarse para elabo­ rar, junto con la población, nuestro programa de gobierno. De allí que en las discusiones iniciales del Movimiento V República hayamos encontrado que, en esta coyuntura histórica -y no simplemente electoral- los ob­ jetivos que resumen y sintetizan la posibilidad de una salida patriótica son: 1° El rescate de la soberanía nacional y el logro de nuestra segunda indepen­ dencia; 2° La puesta en marcha de una democracia patriótica, como el movimiento de la mayoría de nuestro pueblo; 3º La democracia económico-social; asegurar el bienestar del pueblo venezolano; 4° En fin, la forjación de una moral, una cultura y una educación creadora, patriótica y autogestionaria. El fracaso de la democracia corrupta neoliberal

Estamos viviendo la agonía de la democracia corrupta neoliberal que hicieron de la nación venezolana su gran negocio, el más grande derroche del siglo. La grave situación que sufre hoy el pueblo venezolano, producto de los regímenes adecopeyanos y hoy del gobierno Caldera-Alfaro-Petkoff, manifiestan la crisis de fondo que carcome en todos sus estratos a la sociedad venezolana. El presidente Caldera, ante el fracaso de los gobiernos adecos, particularmente el último de CAP, prometió un reordenamiento de la economía en oposición a la política neoliberal del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM) con el propó­ sito de favorecer los sectores sociales de la población. Vana ilusión; mera demagogia. Al poco tiempo, junto con los adecos y los masistas, vomitaron sobre sus promesas y le han impuesto al país la política neoliberal de venta de la nación y el estrangula­ miento del pueblo venezolano. Después de más de tres años y medio del período constitucional el balance crÍtico no puede ser más desalentador: una política econó­ mica neoliberal, corrupta y en bancarrota que ha profundizado los desajustes de la estructura productiva, con sus expresiones de inflación, carestÍa de la vida, desem­ pleo, recesión, aumento de la deuda, desnacionalización, privatización, reducción del ingreso real de los trabajadores, etc. Se ha deteriorado dramáticamente el nivel de vida de la población, se ha ahogado a la pequeña y mediana empresa industrial y agrícola, beneficiando, en la forma más descarada, a los principales núcleos de la burguesía burocrático-bancaria e importadora, ligados al capital transnacional; la clase media ha devenido "media clase"; en fin, los segregados, desempleados y subempleados (economía popular) aumentan sin cesar, llevando la pobreza crítica y extrema a porcentajes inimaginables, mientras las camarillas político-bancarias, jun­ to al narcotráfico y la corrupción administrativa, llenan sus cuentas de dólares en el exterior, como auténticos traidores a la patria. El período histórico actual que sacude a Venezuela se caracteriza por una pro­ funda crisis económico-político-moral, cuyas expresiones más patentes fueron las insurgencias militares del 4F y del 27N de 1992, contra el gobierno corrupto y narcotraficante de CAP. Nuestras FFAA respondieron al clamor de nuestro pueblo y al dolor de la patria mancillada, abriendo así una nueva era para nuestro pueblo. Por supuesto, hoy la crisis se manifiesta como político-militar, pero está enlazada dialécticamente con los cuarenta años de democracia continuista que ha vivido el país (Pacto de Punto Fijo) . Sobre esta base metódica, es posible un diagnóstico, un 26

análisis y una prospección de la Venezuela contemporánea, a partir de un conoci­ mi ento fundamental de sus principales acontecimientos históricos. El gobierno de CAP, I (1974-79) inició el sendero del fácil atesoramiento de dinero de la naciente burguesía burocrático-bancaria Qos denominados "doce após­ toles") . El gobierno de LHC (1979-84) terminó de estructurar el "negocio del siglo", mediante el cual, en pocos meses, se decuplicaban los bolívares al exteriorizarse en dólares, a través de su devaluación carnavalesca fríamente calculada. Esta inmensa trampa financiero-especulativa, al servicio de la contraofensiva estratégica de las transnacionales y el narcotráfico -tan admirablemente confesada por Mr. Kissinger en sus Memorias- inició la coyuntura crítica. El fracaso del gobierno de Lusinchi (1984-89) elevó la corrupción y el narcotráfico a niveles escandalosos, haciendo gi­ gantesca la remesa de dólares al exterior. Todo terminó de catapultar CAP 11 (198992) con su famoso "paquete económico" neoliberal, al desguarnecimiento de los ser­ vicios públicos y la hambruna del pueblo trabajador. Tatal: una profunda sacudida política, que eleva la conciencia del pueblo y va promoviendo una nueva correlación de fuerzas políticas, haciendo impopulares todos los poderes públicos (Presidencia, Congreso, Poder Judicial, Consejo Electoral, etc.) y creando así la incredibilidad de la gente en los partidos políticos, especialmente AD-Copei. Los tres años y medio del gobierno de Caldera han terminado por llevar este proceso de descomposición a su máxima expresión. En conclusión: cuarenta años de democracia puntofijista; siem· pre lo mismo de lo mismo. La crisis general del sistema mundial capitalista ha hecho acto de presencia en el modelo de desarrollo de la democracia adeco-copeyana corrupta neoliberal de Vene­ zuela. En verdad, nuestras peculiares condiciones geo-históricas habían podido elu­ dir los embates del temporal crítico, pero la incapacidad y la deshonestidad de la dirigencia político-económica, la irresponsabilidad politiquera, la corrupción admi­ nistrativa, judicial y bancaria, la inflación y la especulación galopante -dirigida por una burguesía importadora mayormente extranjera-, la permisibilidad para el narcotráfico, etc., nos han conducido inexorablemente a la situación actual. Debe­ mos destacar también en lo cultural la existencia de una crisis moral profunda. La ideología del derroche carcome los valores de nuestra identidad nacional. Por tanto, la desnacionalización y privatización petrolera, el desgaste del poder corrupto neoliberal y el caos de la cultura del derroche narcotraficante nos abren alternativas concretas de lucha para gestar un poderoso movimiento socio-político-cultural ca­ paz de unir y organizar al pueblo y quebrar así la hegemonía política del "democratismo corrupto neoliberal", que ha usufructuado nuestras riquezas y las prebendas del poder por espacio de cuarenta años. El pueblo ya no los puede seguir soportando. Esta coyuntura de crisis económica, política, cultural y moral tienen que apro­ vecharla políticamente las fuerzas emergentes. La podredumbre de las formas buro­ cráticas corruptas gubernamentales exige la elevación del movimiento renovador a un primer plano de la vida nacional para rescatar la soberanía nacional, gestar un poder constituyente, poner en marcha los círculos electorales y el poder moral del Libertador, y hacer auténtica y participativa la vida democrática del pueblo, a través de la instauración de la V República. Se abren posibilidades únicas para la insurgen­ cia de una conciencia crítica, creadora y autogestionaria para una oposición radical al gobierno Caldera-Alfaro-Petkoff. Sobre esta base objetiva e histórica es posible construir un movimiento socio-político-cultural, donde las fuerzas innovadoras sea­ mos capaces de edificar un trabajo político de un nuevo cuño, distinto al politiquero de los partidos tradicionales del status. Una labor creadora en lo teórico, entusiasta en la práctica; una batalla que brote de abajo, del pueblo trabajador, y, sobre todo, un movimiento democrático en lo interno -con proyección unitaria (bolivariana) 27

respecto a América Latina- que asegure siempre la más amplia divergencia de opi­ niones por la verdad en la teoría y el éxito en la práctica. Tenemos que desarrollar un trabajo político nuevo. Tenemos que hacer cam­ biar el estilo de trabajo y los métodos de dirección de las fuerzas de avanzada. Cada quien, cada sector puede tener y esgrimir su opinión para que seamos capaces de ensamblar la situación política objetiva favorable -fin del modelo corrupto neoliberal­ con un proceso orgánico de fortalecimiento de las fuerzas emergentes ganadas para impulsar el proyecto político del Movimiento V República, para el próximo milenio. Esta es la perspectiva que tenemos por delante, compatriotas. Rescatar la soberanía nacional y lograr la segunda independencia

La independencia conquistada por nuestro pueblo y nuestros libertadores en la guerra contra España es el acto de identidad de los venezolanos. Con ella Venezue­ la se mostró al mundo: intervino en la práctica en la moderna historia universal. . . Pero una vez realizada la independencia, los sucesivos gobiernos vendieron nuestra soberanía, negociaron nuestra independencia, dilapidaron nuestra historia Qa llama­ da IV República que vivimos hoy) . Levantaron el Bolívar de la estatua y el discurso para pisotear en la práctica su ideario de soberanía, igualdad, libertad e independen­ cia latinoamericana. Hemos perdido los valores patrios. El vaho de los petrodólares disipó los laureles de nuestros libertadores. Tenemos que reencarnar el ideario bolivariano siguiendo su ejemplo, no como ejercicio retórico o pompa ceremonial, sino como brega agónica de generosa entrega y brega de abierta ley, de hondo man­ damiento, tal como lo quisiera la nueva biblia para comenzar su texto. Ese es el camino de la historia. El sendero de la libertad del pueblo venezolano, abierto por Bolívar. Las graves contradicciones entre los intereses nacionales particulares y las exi­ gencias internacionales generales tienen como escenario histórico la batalla de los pueblos por su genuina soberanía y auténtica independencia. El mundo de hoy, tan interconectado, exige la soberanía popular como condición de autenticidad. Las fuer­ zas imperiales, las transnacionales, las políticas multipolares a escala mundial, la lu­ cha de los pueblos de Asia, África y América Latina conforman un panorama intrin­ cado donde sólo la voz de la soberanía nacional tiene eco sostenido y vibrante. Se trata de una independencia basada en una estructura económica autosostenida, en un clima de verdadera democracia, en una política exterior soberana y en un mundo moral, cultural e ideológico propio, venezolano. Ante esta situación queremos forjar un nuevo torrente social, político y cultu­ ral capaz de unir y organizar a nuestro pueblo. Se trata de un proyecto político que emerge de las bases primarias del pueblo ante la bancarrota del modelo corrupto neoliberal (IV República), que durante cuarenta años ha sido incapaz de solucionar los grandes problemas nacionales, a pesar de haber contado con fabulosos presu­ puestos. Esta nueva perspectiva que se le abre al país tiene como norte el rescate de la soberanía nacional y el logro de nuestra segunda independencia. Nuestro movimiento potencia una nueva opción de gobierno para reponer la soberanía nacional, para rescatar la identidad venezolana frente al mundo y ante la historia. De allí que la lucha por la segunda independencia sea la tarea central. Para el rescate de nuestra soberanía necesitamos la autosustentación económi­ ca, porque sólo una economía soberana, basada en sí misma, una economía propia, : de los venezolanos, es proclive a generar los fundamentos sólidos para un camino • realmente independiente. El crecimiento económico de una nación tiene que satisfa­ cer todas las exigencias básicas de la vida del pueblo y de la futura construcción económica. Una economía independiente y diversificada, capaz de dar satisfacción a , las necesidades cada vez más crecientes de la población venezolana, es una firme

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garantía para asumir de nuevo el sendero independiente de nuestra historia republi­ cana. Estamos pues, por un modelo socioeconómico humanista y autogestionario. Los objetivos económicos principales de la nación venezolana exigen una crí­ ti ca a fon do del "paquete económico" neoliberal del FMI-Caldera y el diseño de una p olít ica económica patriótica que frene la inflación y la recesión e impulse en forma s ost enida los fines sociales, económicos y tecnológicos que el país requiere. Necesita­ mo s venezolanizar el proceso de producción de la industria petrolera -país petroquí­ mico en lugar de petrolero- en función del desarrollo del rest 9 de la economía n acio nal. Mantener la economía de las empresas básicas (Sector I: Area de alta tecno­ lo gía) bajo control del Estado: petróleo, hierro, aluminio, electricidad, transporte, comuni caciones, explotación forestal, minerales preciosos, industria militar, etc. Fomento de la agricultura, la manufactura, la construcción, etc. (Sector II: Bienes de con sumo esenciales) para el incremento de la pequeña y mediana empresa; dotación y modernización del parque industrial, agrícola y de servicios. Sostener el carácter impagable de la deuda externa ilegítima ante los tribunales internacionales, exigien­ do una moratoria en su pago; obligar por ley el regreso de los dólares depositados en el exterior por los venezolanos. Llevar a cabo la reforma tributaria integral y del sistema de finanzas públicas. Promover facilidades para la autogestión y el coopera­ tivismo. Programar la creación de las industrias de punta (electrónica, chips, fibra de vidrio, etc.) a escala internacional y en función de los recursos naturales y humanos de la nación. En fin, desarrollar en su plenitud la industria turística nacional no sólo para la obtención de divisas sino también para el disfrute seguro de los venezolanos. Proponemos la plena independencia de nuestra política exterior, compren­ diendo la misma en un sentido orgánico y estratégico y no reducida a simples gestos aislados e improvisados. Siendo Venezuela una nación neocolonizada debe diseñar su política en base a la unidad de intereses con los países del "tercer mundo" y, particularmente, con los de América Latina y el Caribe. Lucharemos por el fortale­ cimiento de la OPEP, la participación más activa de Venezuela en el Movimiento de los No Alineados, la reforma del sistema regional interamericano y la solución de los conflictos limítrofes mediante el diálogo y la tolerancia recíprocos. Dados los específicos intereses de EEUU subrayados de nuevo con las invasiones armadas a Santo Domingo, Granada, Panamá y HaitÍ, tenemos que promover un amplio meca­ nismo regional exclusivamente latinoamericano, que no se reduzca sólo a lo econó­ mico, sino que abarque también a lo político-militar. Nuestras FFAA deben elevar su nivel profesional, participar en el debate nacional y ser bastión inexpugnable de nuestra soberanía e independencia. Nuestro norte es el ideal bolivariano de la inte­ gración latinoamericana. La realidad posterior al derrumbe del socialismo eurosoviético evidencia que sin una transformación profunda del sistema de defensa y seguridad hemisférico, la reforma del sistema regional interamericano carecería de sentido. Los mecanismos de defensa regional deben ser realmente latinoamericanos y caribeños, a diferencia del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) y la actual Junta lnteramericana de Defensa GID). El rescate de la soberanía implica, pues, la más decidida afirmación de nuestra independencia militar. La política de fronteras debe ser concebida como desarrollo económico-social de las mismas, lo que implica una política de población y no simplemente como fortalecimiento de las guarniciones militares que se mantienen aisladas de la sociedad civil. La puesta en marcha de una democracia patriótica: la V República

La democracia es una forma de estado que descansa en la idea que el pueblo es el depositario del poder, pero en su ejercicio elige representantes: Presidente, parla­ mentarios, gobernadores, alcaldes, etc. La soberanía del pueblo y la responsabilidad 29

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de sus representantes son los dos rasgos estatuidos que caracterizan en el papel a la actual democracia venezolana. Si tales representantes no están permanentemente sometidos al pueblo, es decir, si no son responsables, se habrá producido una incons­ titucional delegación de poder y por tanto, la misma democracia no pasará de ser una palabra vacía de contenido. Justamente, esto es lo que nos ha sucedido en los últimos cuarenta años de nuestra corrupta y fraudulenta democracia. De allí que sostengamos junto al Libertador, su ideario de un Poder Constituyente desde la base, los círculos electorales y morales, los comités en defensa de la calidad de la vida, la soberanía nacional y otros objetivos nacionales y/o regionales. Supuestamente, el Ejecutivo y los cuerpos deliberantes son los representantes del pueblo; pero en la realidad, la voluntad popular no se ejerce sino en el momento de las elecciones, contrastadas ya como fraudulentas, y todo ello en condiciones de abusiva presión publicitaria, campañas electorales que inducen a la confusión y predominio de me­ dios económicos e institucionales a favor de las opciones de rutina de los partidos del status. Por esta razón nuestra democracia, en vista a la experiencia acumulada duran­ te cuarenta años, tiene que ser de nuevo constituida. Llamamos a un Poder Constitu­ yente que se geste desde abajo. Llamamos a instalar una Asamblea Nacional Cons­ tituyente {ANC ) , donde se apruebe una nueva Constitución, que no sólo formule los derechos y las garantías de los venezolanos en el papel, sino que al mismo tiempo asegure su real y concreto cumplimiento por quienes ejercen el gobierno. No basta, por ejemplo, que la Constitución vigente {1961) consagre que la soberanía reside en el pueblo, sino que es necesario precisar las múltiples formas como el pueblo, me­ diante su participación directa, ejerza esa soberanía. Y aunque la especificidad de los alcances de tal objetivo será materia de discusión en los sucesivos encuentros que con amplia participación promoverá el Movimiento V República, a partir del pre­ sente año, podríamos decir que esperamos un progresivo ascenso de la mayoría del pueblo al ejercicio directo del poder y a la gestión y administración nacional, estada!, municipal, local, etc. Se trata de un proceso participativo y protagónico del pueblo que trascienda la actual coyuntural electoral y se inserte permanentemente en la práctica política de los venezolanos. Mención especial merecen los partidos, sindicatos y gremios en general. Exis­ te una transferencia de las restricciones, ventajismos y discriminaciones crónicas de esta democracia estatal al seno de las diversas instancias de la sociedad civil. El país político {10 por ciento) ha subordinado al país nacional {90 por ciento). En este último impera también el autoritarismo, la burocratización, la corrupción, los frau­ des electorales y la pérdida del juego democrático. La lucha de opiniones y el respeto a la disidencia, que son generalmente pregonados por la mayor parte de estas organi­ zaciones, se evaporan en el humo de la práctica represiva interna. En lugar de trans­ formar la corrupta realidad exterior del estado, y los partidos, los sindicatos y gre­ mios están siendo transformados por ellos. Democracia implica, entonces, la apertu­ ra participativa de los canales de comunicación, el rol protagónico de la gente, la rotación y el flujo de las nuevas promociones de dirigentes emanados desde abajo, en contacto directo con la realidad socio-político-cultural de nuestro pueblo. La vida interna de los partidos como personas de derecho público, tiene demasiada impor­ tancia para que transcurra en un clima de privacidad, oculta a la mirada de la mayo­ ría de la población. De allí que no sorprenda a nadie las explosiones acontecidas últimamente: división de Copei, AD, Causa R y el MAS. Para muestra de lo que pasa en nuestra democracia basta con ese botón. El instrumento de revocabilidad, válido para perfeccionar el ejercicio de la voluntad popular en los cuerpos deliberantes, debe ser ejercido en el seno de los partidos, sindicatos y gremios para poner fin a las cúpulas vitalicias que se enternizan en las direcciones pervirtiendo la vida interna de las organizaciones sociales, populares y culturales. 30

La Democracia económico-social: El logro del bienestar del pueblo

La dependencia económica, cultural y militar neocolonial, el centralismo y la burocracia política, corrupción y el narcotráfico se han constituido en los parámetros básicos de la democracia corrupta neoliberal que rige los destinos de la patria. La pretendida riqueza de Venezuela -única en el mundo- se ha disipado ante la vorá­ gine atosigante de las camarillas político-bancarias que han usufructuado el poder. No fluye hacia los sectores de menores y de medianos ingresos, ni financia el progre­ so de la provincia y las fronteras. Existe una irritante opulencia en reducidos núcleos de altos ingresos financiero-especulativos. Desde el punto de vista social sólo se be­ nefician en este mapa de la pobreza ciertos núcleos político-bancarios estrechamente vinculados a las transnacionales, mientras que desde los estamentos del capital priva­ do nacionalista, hasta los pobladores segregados de la ciudad y el campo, la situación se hace cada vez más insoportable. Políticamente sólo cogollos burocráticos dirigen­ tes perciben privilegios y prebendas en tanto que las militancias de base honradas de todos los partidos y las mayorías independientes se resienten angustiosamente del modelo imperante. El concepto de pobreza crÍtica y extrema -que ha aumentado vertiginosa­ mente en los tres años y medio del gobierno de Caldera- debe comprenderse en el más amplio sentido práctico-concreto. No se trata únicamente de bajos ingresos, de la disminución progresiva del salario real (hasta un 600 por ciento en los últimos veinte años). Incluye los déficit alimentarios y de nutrición en general, la falta de viviendas, el deterioro del ambiente, la pérdida de la calidad de la vida, el fraude educativo, la carencia de posibilidades recreativas y deportivas, el desempleo, el subempleo y la extinción, cada vez más acelerada, de las formas de la cultura popu­ lar. La situación es tan alarmante en todos estos renglones y las consecuencias pue­ den ser de estallidos sociales, que se reclama una urgente elevación de la calidad de la vida que incluya el abastecimiento nutricional, hoy cercenado por el estancamiento de la agricultura y la industria alimenticia y coronado por la naturaleza especulati­ vo-financiera de nuestra economía. Todo ello sin mencionar, siquiera, los altísimos precios de las medicinas y los servicios clínicos que condenan a la muerte pasiva y sin doliente a decenas de miles de venezolanos indefensos. Por tales motivos, la democracia económico-social en función del bienestar del pueblo se constituye en el tercer objetivo general de nuestro anteproyecto de programa para el presente momento histórico. Por una moral, una cultura y una educación creadoras, patrióticas y auto­ gestionarias, inspiradas en los proyectos de nuestros libertadores. Para impulsar una cultura, una educación y una moral creativas, autoges­ tionarias y patrióticas debemos reconocer el carácter político de la cultura y la natu­ raleza cultural de la política. La cultura y la moral son también formas fundamenta­ les de la batalla política y esta última se manifiesta a través de expresiones culturales y valorativas. La cultura es una herramienta fundamental en la vida de los pueblos y como tal puede ser útil para la opresión o la liberación, todo dependerá del conteni­ do político y del registro moral que asuma dicha cultura. Por todo ello, las luchas culturales tienen una importancia vital dentro de todo proceso político y en la ins­ trumentación de cualquier movimiento innovador que aspire organizar y movilizar al pueblo para la transformación de nuestra sociedad. La riqueza y la potencia creadora de nuestros hombres en el terreno de la pintura, la poesía, la música, el teatro, la literatura, la escultura, la artesanía, la danza, el cine, etc., es decir, en todas las manifestaciones donde el espíritu humano se des­ pliega, todavía no ha sido desarrollada, no ha podido despegar. Por el contrario, el dispositivo que se ha montado ha servido fundamentalmente para impedir que el pueblo trabajador emerja, con la fuerza y riqueza que se ha acumulado a lo largo de 31

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toda nuestra historia. En consecuencia, es un compromiso ineludible incentivar y profundizar todos los mecanismos que estimulen el incremento de las más genuinas expresiones de nuestra cultura. Es necesario hacer brotar el mundo del pueblo, que ha permanecido oculto, marginado y clandestino. Planteamos así mismo la necesidad de la reforma sustancial de la escuela y la renovación profunda de las universidades. Es imprescindible la formación del hom­ bre nuevo mediante la transformación del proceso educativo que lo articule con la comunidad, el incremento de la educación asistemática a través de la televisión y la radio, forjando así un movimiento nacional que persiga en sus luchas esos fines. Como señala la Agenda Alternativa Bolivariana (Proyecto Simón Rodríguez) , "la educación y la cultura son el oxígeno que debe recorrer todo el sistema social". (p. 15). Estamos, también, por una ciencia, una tecnología y un arte al servicio del pueblo; una política audaz para el incremento de la investigación científica; un aumento sustancial del presupuesto para la investigación y la creación científica, tecnológica y cultural. Estimularemos la ayuda concreta al desarrollo de la cultura popular, de carác­ ter descolonizador, independiente y respetuosa de los valores regionales, étnicos y religiosos; promoveremos la formación de grupos artísticos y deportivos primarios, ensamblados a la escuela, la producción y la vivienda, con el incremento creador, participativo y autogestionario del arte y el deporte patrios. Plantearemos la necesi­ dad de una reforma de las políticas estatales para la radio, la televisión y la prensa. La creación de un Consejo Nacional de la Comunicación y de la Cultura con represen­ tación de la población teleoyente, que garantice el derecho de los venezolanos a forjar una cultura, una moral y una educación creadora, autogestionarias y libertarias. Por esas razones nosotros pensamos que la cultura de nuestro pueblo, además de desatar la imaginación y la creación, debe ser autogestionaria; esto es, debe ser el resultado de la actividad que efectúen nuestros hombres y mujeres de pueblo en los variados campos en los que realizan su esfuerzo por plasmar su subjetividad históri­ ca. Los núcleos sociales, los grupos culturales y deportivos de nuestro pueblo requie­ ren impulsar un proceso nuevo de creación intelectual, de incremento artístico y literario, de innovaciones científicas, humanísticas y tecnológicas. Sólo una nación genuinamente independiente, democrática y patriótica y con bienestar puede des­ plegar toda su capacidad autogestionaria creadora y colectiva. Necesitamos construir una cultura propia, venezolana, renovadora para que nuestro pueblo pueda inscribirse de nuevo en la historia y levantar su faz ante el mundo, respondiendo así a sus riquezas materiales y a sus fuerzas espirituales.

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POR UNA DEMOCRACIA PATRIÓTICA :iLa democracia corrupta neoliberal ha llegado a su fin. Renace por doquier la esperanza de construir una verdadera nueva república patriótica. Es necesario con­ vocar al mayor número de la población al debate ideo-programático en torno al profundo cambio que deben registrar las estructuras de funcionamiento de esta de­ mocracia corrupta, que desde 1958 impuso al país el "Pacto de Punto Fijo" (Betancourt-Caldera-Villalba) . Se trata de una necesidad histórico-política insoslaya­ ble, a partir de los sucesos generados política y militarmente por el alzamiento del 4 de febrero de 1992, encabezados por el Tte.-Cnel. HUGO CHÁVEZ FRÍAS, la conciencia política del pueblo venezolano es otra cosa; ha nacido una nueva correla­ ción de fuerzas políticas en el país. No se puede seguir tolerando el continuismo corrupto y gansteril que durante casi cuarenta años ha disfrutado de gigantescas ri­ quezas y ha llevado a nuestro pueblo a la peor de las pobrezas -crítica y atroz­ ¡jamás vividas! Tenemos la indeclinable voluntad de contribuir, mediante la unidad y la lucha, a la transformación social, política, económica y moral de nuestra patria, como una exigencia histórica real de cara al próximo milenio. Se abre, como nunca antes, a los venezolanos la posibilidad cierta de construir y poner en marcha un poderoso movimiento socio-político-cultural que asuma para sí las banderas políticas, morales y educativas de Simón Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora: la democracia económica (el logro del bienestar del pueblo), el rescate de la soberanía y la independencia, la puesta en marcha de una nueva V República patriótica; en fin, la forja de una cultura, una moral y una educación creadoras y autogestionarias, como la única salida a la actual crisis que vive la repú­ blica. Ante el modelo económico-político de la Agenda Venezuela, impuesta por el gobierno de Caldera y la seudodemocracia corrupta neoliberal, se impone una gue­ rra política tenaz por un nuevo modelo de desarrollo social, político, económico y cultural que sustituya "el paquete económico" neoliberal del FMI y del BM -here­ dados de CAP-, que aspira desnacionalizar la estructura productiva del país -ven­ der a Venezuela- como objetivo central de la cogollocracia político•bancaria co­ rrupta y narcotraficante. Este movimiento socio-político-cultural y esta batalla por una nueva V República democrática y patriótica lo exige hoy todo nuestro pueblo.

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Publicado en el "Suplemento Cultural" de Ultimas Noticias, 1 2 de abril de 1998, pp. 4-5 .

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Foro-seminario para debatir sobre: las urgentes medidas de democracia económico-social para asegurar el bienestar de nuestro pueblo (Platafor­ ma bumano-social)

1 . 1 . Combatir la segregación (marginalidad, población excluida} social con programas precisos de asistencia integral a la pobreza crÍtica (60 por ciento} atroz (20 por ciento, aproximadamente} y relativa; combatir la desnutrición infantil y juvenil; ;� casas, comida y ropa para los niños huérfanos y los ancianos indigentes; fomento de una economía social de servicios para la atención de las necesidades básicas de la ,, población: alimentación, salud, educación, seguridad, vivienda, transporte, servicios públicos, etc. 1 .2. Medidas enérgicas contra el desempleo, la especulación y el alto costo de la vida; creación masiva de nuevas fuentes de trabajo que ataque el desempleo; crédi­ tos a bajo interés para la pequeña y mediana empresa, tanto manufacturero-indus­ trial como agrícola-industrial; apoyo al sistema cooperativista y autogestionario; organización del Servicio Nacional de Empleo (SNE), reestructurando los diversos apa­ ratos de engaño a la población (Seguro Social, Seguro de Paro Forzoso, etc.} ; congelamiento de los precios de las mercancías de primera necesidad, bajo el control de las organizaciones vecinales. 1 .3. Salario mínimo real que marche paralelo a la inflación y garantice la ob­ tención de artículos de primera necesidad y aumento legal del salario mínimo a, por lo menos, Bs. 200.000,00 mensuales, sólo suficiente para la alimentación de una fa­ milia de 5 personas, según los índices oficiales de precios de la "cesta básica", y �u futuro aumento, según sea el rubro anual de inflación, para frenar el descenso verti­ \ ginoso que ha sufrido el salario real de los trabajadores. Revisión estricta de la nueva Ley del Trabajo, del Sistema de Prestaciones Sociales y la Ley Marco de Seguridad ,\ para restituir a los trabajadores las conquistas obtenidas en las anteriores décadas de la lucha popular. I1 1 .4. Plan de viviendas sociales masivo con todos los servicios anexos (agua, 1 luz, cloacas, escuelas, dispensarios, teléfonos, calles, transporte, seguridad, etc.}, es­ pecialmente para las comunidades segregadas (excluidas, marginadas, etc.) y las jóve­ nes pareias. 1 .5. Reforma sanitaria asistencial a través de una red preventiva y curativa nacional, regional y local; atención médica gratuita, junto con las medicinas corres­ pondientes, para los sectores más necesitados de la población, especialmente los ni­ ños, las mujeres embarazadas y los ancianos; congelación de los precios de las medi­ cmas. 1 .6. Implementación perentoria de un sistema nacional estatal, estadal y muni­ cipal de transporte colectivo (plan ferrocarrilero nacional, metros urbanos y subur­ banos y rurales, etc.}; reorganización efectiva de los servicios de comunicaciones: correo, telégrafos, teléfonos, etc. 1 .7. Reestructuración y extensión de los servicios públicos de agua, luz, cloa­ cas, gas, teléfono, aseo, vías de penetración rural, calles, aceras, escalinatas etc., me­ diante un plan estratégico (de mediano y largo alcance}, pero de ejecución inicial inmediata en su primera fase. 1 . 8 . Garantizar la seguridad social del venezolano, que implique la instrumen­ tación de una política nacional, estatal y municipal contra el delito; despolitización real del Poder Judicial; saneamiento democrático y educativo de los cuerpos policiales; desarrollar en la práctica una nueva política inmigratoria que enfrente plenamente la corrupción y el narcotráfico. ·

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1.9. El rescate de la naturaleza y el paisaje exige la desconcentración urbana, un desarrollo regional equilibrado; una política de fronteras compatible con los ecosistemas de nuestras selvas, sabanas y hoyas hidrográficas, así como una legisla­ ción que penalice el crimen ecológico; garantía biosocial de la existencia humana de todos los venezolanos; esfuerzo ambiental múltiple y amplio. 1 . 10. Estructurar y llevar a cabo una política indigenista que le garantice al pueblo autóctono la posesión de sus tierras, los medios de producción y la promo­ ción real de sus expresiones societarias, culturales, religiosas, lingüísticas y étnicas en general. Comisiones y/o mesas de trabajo posibles 1 ° Pobreza crítica, segregación social (exclusión, marginalidad, etc.), desem­ pleo y alto costo de la vida; reestructuración del seguro social, del seguro de paro forzoso, etc. 2° La cuestión de la vivienda, el transporte y los servicios públicos tradiciona­ les (agua, luz, cloacas, gas, teléfono, correos y telégrafos, vías de penetración, etc.). 3 ° La reforma sanitario-asistencial: Servicio Nacional de la Salud; red preven­ tiva y curativa; reorganización de hospitales y dispensarios; el problema nutricional de la infancia; transformación de la política de ayudas sociales parciales como la beca alimentaria escolar, el vaso de leche diario, etc.; amplia red de comedores escolares y populares a lo largo de todo el país, etc. 4° La cuestión de la inseguridad personal; la crítica al personal policial y su ideología anticívica; nueva formación conceptual de la función del policía; el respeto a los derechos humanos y la dignidad de las personas; enérgicas medidas judiciales contra los responsables de las masacres civiles, los juicios amañados y en general la política represiva de los regímenes anteriores, etc. 5° El drama ecológico: el rescate de la naturaleza; la lucha frontal contra la destrucción del ambiente, la polución, el exterminio de la fauna y la flora; apoyo gubernamental -en todos los niveles- al movimiento ecologista. 6° Una nueva política indigenista de respeto y ayuda a la población autóctona; eliminación irrestricta de la discriminación étnica; defensa de los derechos y propie­ dades históricas de las etnias venezolanas, etc. 7° El problema de la mujer, en especial las trabajadoras, las domésticas, las embarazadas, las madres, etc. Igual salario que los hombres. Mayor participación de la mujer en las variadas organizaciones, tanto de la sociedad civil como de las institu­ ciones del estado, etc. 8° La cuestión de la niñez y la juventud, etc. 2.

Foro-seminario para discutir sobre: Rescatar la independencia y la sobera­ nía nacional. Los objetivos económicos básicos de la nación venezolana (Plataforma económico-soberana)

2. 1 . Crítica objetiva al "paquete económico" neoliberal del gobierno Caldera sus desastrosos resultados en la miseria del pueblo, la venta de la nación y la pérdi­ da de la soberanía nacional; diseño de una urgente política económica, que sea una alternativa real, a partir de la Agenda Alternativa Bolivariana, como propuesta pa­ triótica para salir del laberinto, que frene la inflación y la recesión económica y promueva la economía productiva mixta y no la especulación y el narcotráfico; que y

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Foro-seminario para debatir sobre: las urgentes medidas de democracia económico-social para asegurar el bienestar de nuestro pueblo (Platafor­ ma l;rnmano-social)

l . l . Combatir la segregación (marginalidad, población excluida) social con programas precisos de asistencia integral a la pobreza crítica {60 por ciento) atroz (20 por ciento, aproximadamente) y relativa; combatir la desnutrición infantil y juvenil; casas, comida y ropa para los niños huérfanos y los ancianos indigentes; fomento de una economía social de servicios para la atención de las necesidades básicas de la población: alimentación, salud, educación, seguridad, vivienda, transporte, servicios públicos, etc. 1 .2. Medidas enérgicas contra el desempleo, la especulación y el alto costo de la vida; creación masiva de nuevas fuentes de trabajo que ataque el desempleo; crédi­ tos a bajo interés para la pequeña y mediana empresa, tanto manufacturero-indus­ trial como agrícola-industrial; apoyo al sistema cooperativista y autogestionario; organización del Servicio Nacional de Empleo (SNE), reestructurando los diversos apa­ ratos de engaño a la población (Seguro Social, Seguro de Paro Forzoso, etc.) ; congelamiento de los precios de las mercancías de primera necesidad, bajo el control de las organizaciones vecinales. 1 .3. Salario mínimo real que marche paralelo a la inflación y garantice la ob­ tención de artículos de primera necesidad y aumento legal del salario mínimo a, por lo menos, Bs. 200.000,00 mensuales, sólo suficiente para la alimentación de una fa­ milia de 5 personas, según los índices oficiales de precios de la "cesta básica", y �u futuro aumento, según sea el rubro anual de inflación, para frenar el descenso verti­ ginoso que ha sufrido el salario real de los trabajadores. Revisión estricta de la nueva Ley del Trabajo, del Sistema de Prestaciones Sociales y la Ley Marco de Seguridad para restituir a los trabajadores las conquistas obtenidas en las anteriores décadas de la lucha popular. 1 .4. Plan de viviendas sociales masivo con todos los servicios anexos (agua, luz, cloacas, escuelas, dispensarios, teléfonos, calles, transporte, seguridad, etc.), es­ pecialmente para las comunidades segregadas (excluidas, marginadas, etc.) y las jóve­ nes pare¡as. 1 .5. Reforma sanitaria asistencial a través de una red preventiva y curativa nacional, regional y local; atención médica gratuita, junto con las medicinas corres­ pondientes, para los sectores más necesitados de la población, especialmente los ni­ ños, las mujeres embarazadas y los ancianos; congelación de los precios de las medi­ cmas. 1 .6. Implementación perentoria de un sistema nacional estatal, estadal y muni­ cipal de transporte colectivo (plan ferrocarrilero nacional, metros urbanos y subur­ banos y rurales, etc.); reorganización efectiva de los servicios de comunicaciones: correo, telégrafos, teléfonos, etc. 1 .7. Reestructuración y extensión de los servicios públicos de agua, luz, cloa­ cas, gas, teléfono, aseo, vías de penetración rural, calles, aceras, escalinatas etc., me­ diante un plan estratégico (de mediano y largo alcance), pero de ejecución inicial inmediata en su primera fase. 1 . 8 . Garantizar la seguridad social del venezolano, que implique la instrumen­ tación de una política nacional, estatal y municipal contra el delito; despolitización real del Poder Judicial; saneamiento democrático y educativo de los cuerpos policiales; desarrollar en la práctica una nueva política inmigratoria que enfrente plenamente la corrupción y el narcotráfico. ·

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1 .9. El rescate de la naturaleza y el paisaje exige la desconcentración urbana, un desarrollo regional equilibrado; una política de fronteras compatible con los ecosistemas de nuestras selvas, sabanas y hoyas hidrográficas, así como una legisla­ ción que penalice el crimen ecológico; garantía biosocial de la existencia humana de todos los venezolanos; esfuerzo ambiental múltiple y amplio. 1 . 10. Estructurar y llevar a cabo una política indigenista que le garantice al pueblo autóctono la posesión de sus tierras, los medios de producción y la promo­ ción real de sus expresiones societarias, culturales, religiosas, lingüísticas y étnicas en general. Comisiones y/o mesas de trabajo posibles 1 ° Pobreza crítica, segregación social (exclusión, marginalidad, etc.), desem­ pleo y alto costo de la vida; reestructuración del seguro social, del seguro de paro forzoso, etc. 2º La cuestión de la vivienda, el transporte y los servicios públicos tradiciona­ les (agua, luz, cloacas, gas, teléfono, correos y telégrafos, vías de penetración, etc.) . 3 ° La reforma sanitario-asistencial: Servicio Nacional de la Salud; red preven­ tiva y curativa; reorganización de hospitales y dispensarios; el problema nutricional de la infancia; transformación de la política de ayudas sociales parciales como la beca alimentaria escolar, el vaso de leche diario, etc.; amplia red de comedores escolares y populares a lo largo de todo el país, etc. 4° La cuestión de la inseguridad personal; la crítica al personal policial y su ideología anticívica; nueva formación conceptual de la función del policía; el respeto a los derechos humanos y la dignidad de las personas; enérgicas medidas judiciales contra los responsables de las masacres civiles, los juicios amañados y en general la política represiva de los regímenes anteriores, etc. 5° El drama ecológico: el rescate de la naturaleza; la lucha frontal contra la destrucción del ambiente, la polución, el exterminio de la fauna y la flora; apoyo gubernamental -en todos los niveles- al movimiento ecologista. 6° Una nueva política indigenista de respeto y ayuda a la población autóctona; eliminación irrestricta de la discriminación étnica; defensa de los derechos y propie­ dades históricas de las etnias venezolanas, etc. 7° El problema de la mujer, en especial las trabajadoras, las domésticas, las embarazadas, las madres, etc. Igual salario que los hombres. Mayor participación de la mujer en las variadas organizaciones, tanto de la sociedad civil como de las institu­ ciones del estado, etc. 8° La cuestión de la niñez y la juventud, etc. 2.

Foro-seminario para discutir sobre: Rescatar la independencia y la sobera­ nía nacional. Los objetivos económicos básicos de la nación venezolana (Plataforma económico-soberana)

2. 1 . Crítica objetiva al "paquete económico" neoliberal del gobierno Caldera y sus desastrosos resultados en la miseria del pueblo, la venta de la nación y la pérdi­ da de la soberanía nacional; diseño de una urgente política económica, que sea una alternativa real, a partir de la Agenda Alternativa Bolivariana, como propuesta pa­ triótica para salir del laberinto, que frene la inflación y la recesión económica y promueva la economía productiva mixta y no la especulación y el narcotráfico; que 35

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impulse, en forma sostenida, los objetivos sociales, económicos, cientÍficos, tecnoló­ gicos y educativos que el país exige. 2.2. Nueva polÍtica petrolera. Diversificación del proceso de producción de la industria petrolera en función del desarrollo del resto de la economía nacional y del bienestar equitativo de todos los venezolanos; internalización de la producción; trans­ formación sostenida de la simple extracción del crudo en incremento industrial ve­ nezolano; paralizar los procesos anticonstitucionales denominados "ganancias com­ partidas" (enero 1996) y " Apertura petrolera" (1997), que realizan la entrega petrole­ ra de la nación y que conducen a la desintegración de Pdvsa. Plan energético inte­ gral; gas, carbón, hidroelectricidad, etc. 2.3. Desarrollo multilateral de una economía de base, bajo el control del Esta­ do: petróleo, hierro, aluminio, electricidad, transporte y comunicaciones, explota­ ción minera y foréstal, minerales preciosos, industria militar, etc. Paralizar los pro­ cesos anticonstitucionales de venta y desnacionalización de nuestras industrias bási­ cas y reestructurar las gerencias administrativas de dichas empresas para frenar la corrupción y el déficit empresarial, elevando su productividad. 2.4. Fomento e incremento de la agricultura, con inversiones y préstamos al más bajo interés, orientada al abastecimiento alimentario y de materias primas; pro­ mover los cultivos que se corresponden con nuestras tierras y régimen hidrográfico (arroz, frutales, granos, etc.); medidas drásticas contra las roscas del transporte y la comercialización, que especulan y encarecen los precios, etc. Especial atención a la pequeña y mediana empresa agrícola-industrial, planes estratégicos para las grandes empresas agrícolo-ganaderas y su industrialización. Prioridad de un programa agroalimentario; atención particular a la agricultura urbana y periurbana. Manejo racional de los recursos naturales renonbles. Racionalización de la dieta diaria de los venezolanos. 2.5. Planes integrales para la ampliación y activación de la industria manufac­ turera y de laconstrucción; facilidades y empréstitos a bajo interés para el fomento de la pequeña y mediana empresa manufacturera e industrial; solución a los proble­ mas de infraestructura física; modernización y dotación del parque industrial, agrí­ cola y de servicios; impulso estatal sostenido a la industria de la construcción. 2.6. Reformulación del problema de la deuda externa sobre la base de la uni­ dad latinoamericana; revisión de la deuda ilegal e ilegítima; exigencia de moratoria a los organismos internacionales; sostener el carácter impagable de ésta, hasta tanto no se recupere nuestra economía; obligar mediante ley de regreso de los dólares depositados en el exterior por venezolanos inescrupulosos. 2.7. Reforma tributaria integral, así como de todo el sistema de finanzas públi­ cas, orientada a que el mayor peso de los impuestos recaiga sobre los que más tienen; reducir la evasión fiscal del capital de las grandes empresas (alrededor de 200) y de los bancos que no cumplen con los tributos al Estado, así como el enriquecimiento ilícito de los funcionarios públicos; nueva política cambiaria que congele la infla­ ción. 2 . 8 . Democracia económico-social: ejercicio de un nuevo modelo económico humanista y autogestionario. Promover un nuevo sistema de relaciones capital-tra­ bajo, donde el trabajo sea el factor fundamental y donde los trabajadores participen plenamente de los dividendos de la productividad; facilidades para la producción autogestionaria y cooperativista, tanto en la ciudad como en el campo. 2.9. Promover la creación de nuevas industrias altamente calificadas a nivel internacional, las llamadas industrias de punta (Chips, fibra de vidrio, electrónica, 36

etc.) basadas en las investigaciones cientÍficas, tecnológicas e industriales y todo ello en función de los recursos naturales y humanos de la nación venezolana. 2. 10. Incrementar una nueva política turística nacional y regional, que asegure la extensión y mantenimiento de la planta física (autopistas, carreteras, hoteles, resorts, etc.) y el personal capacitado (venezolano) , no sólo para obtener divisas extranjeras, sino también para el disfrute de los venezolanos. Un turismo humanístico dirigido a los trabajadores venezolanos y opuesto al narcotráfico, la corrupción, los casinos y la prostitución. Comisiones y/o mesas de trabajo posibles 1 ° La actual crisis económica y el problema de la deuda ilegítima. 2° La democracia económico-social: los tipos de propiedad, su función social; el cumplimiento de los derechos económicos y sociales estipulados en la Constitu­ ción y en la Ley del Trabajo; realización de la Constituyente para que genere una nueva Constitución y una nueva Ley del Trabajo, etc., que garanticen la democracia económica y el nuevo modelo de economía social de mercado. 3° La producción petrolera y petroquímica y las industrias básicas del Estado; problema de la privatización y la desnacionalización inherente a la Agenda Vene­ zuela del gobierno Caldera, etc. Venezolanización de la producción e industria pe­ trolera. 4° El fomento de la industria manufacturera de la construcción, de la agricul­ tura y del turismo; los problemas actuales de la pequeña y mediana empresa: la autogestión y las cooperativas, etc. 5° Reforma tributaria integral y el nuevo sistema de finanzas públicas: los impuestos al gran capital financiero (bancario-industrial) ; impedir que la crisis recaiga sobre los trabajadores, mediante la inflación, el aumento del costo de la vida y la baja del salario real. Reforma de la política cambiaria que congele la inflación. 6° La creación de nuevas industrias y empresas de punta, fundadas en el desa­ rrollo de la investigación científica, tecnológica e industrial a nivel internacional: chips, fibra de vidrio, electrónica, etc. 7° Otros. 3.

Foro-seminario para debatir sobre: La conjunción de un amplio polo pa­ triótico de fuerzas que derrote el continuismo corrupto neoliberal y forje una nueva República democrática y patriótica (Plataforma táctico-políti­ ca)

3 . 1 . Lucha por la construcción de un amplio movimiento socio-político-cultu­ ral (Polo Patriótico Nacional) , que se expresa tácticamente hoy en una estructura político-electoral (Movimiento V República), capaz de derrotar la corrupción, afian­ zar la vigencia y profundización de la democracia económico-social y rescatar la independencia y la soberanía económica, cultural, política y militar. 3.2. Plena reestructuración de la democracia social, participativa, honesta y pulcra; reforma integral del Estado: Ejecutivo, Legislativo, Judicial y Electoral (país político). Elección e instalación de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) por el país nacional (sociedad civil). Eliminación de la discriminación ideológica, religiosa y/o étnica; desmercantilizar el acceso de la población y de los candidatos del pueblo a los medios de comunicación de masas; elecciones a mitad del período; revocatoria 37

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lucha sostenida -;;ontra todas las formas de autoritarismo, burocratÍsmo, cor�pción y narcotráfico en la vida política nacional. 3.3. Renovación estructural de los mecanismos de la sociedad civil (país nacio­ nal) que garantice la vigencia de los derechos humanos y la real participación protagónica de la población en la toma de decisiones en la cual está involucrada; reforma anticogollos en los partidos políticos; reestructuración democrática (desde abajo) del movimiento sindical, gremial, estudiantil, etc.; autonomía y espacio participativo Qocal, municipal, estada!, etc.) para los movimientos educativos, acadé­ micos, asistenciales, vecinales, deportivos, étnicos, ecológicos, religiosos, pacifistas, feministas, artístico-culturales, etc., denunciando y eliminando la perniciosa agre­ sión cotidiana de la partidocracia. 3.4. Reorganización de todo el sistema y la práctica electoral venezolanos para impedir en la realidad el fraude: en lo político-jurídico (nuevas leyes, normas y meca­ nismos de funcionamiento, etc.); en lo práctico-organizativo (autoridades indepen­ dientes, reforma del registro, de la forma del ejercicio del voto, de la realización de los escrutinios y de las actas, etc.) y en lo técnico-procesal (automatización plena que rescate el valor de cada voto del venezolano, desde la mesa electoral hasta las totalizaciones nacionales); garantía del respeto al voto y a los escrutinios por los representantes de las FAN. 3.5. Política exterior independiente y soberana en defensa de la integridad territorial y de la paz mundial y regional; lucha contra el colonialismo, el neocolonialismo, el racismo y la carrera armamentista; rechazo a la política intervencionista norteamericana en Latinoamérica y el Caribe y defensa de la libre autodeterminación de los pueblos y naciones, de los derechos humanos y el pluralis­ mo ideológico; política de fronteras en defensa de la soberanía nacional y el arreglo pacífico de los diferendos con Colombia y Guayana, tomando como base los dere­ chos jurídicos e históricos que asisten a Venezuela. Comisiones y/o mesas de trabajo posibles 1 ° Movimiento socio-político-cultural (estratégico-alianzas) y estructura político-electoral (alianzas tácticas) hasta 1998 capaz de derrotar el puntofijismo corrup­ to y continuista y forje una nueva democracia patriótica para Venezuela Qa V Repú­ blica) . 2° Profundización de la reforma democrática del Estado (Ejecutivo y Legisla­ tivo), pero especialmente la transformación del sistema electoral y del poder judicial en todas las instancias del país político. 3° Transformación de la sociedad civil (país nacional); partidos, gremios, sin­ dicatos, agrupaciones sociales, culturales, religiosas, étnicas, ecológicas, juveniles, estudiantiles, femeninas, artístico-culturales, deportivas, etc., mediante leyes y prác­ ticas políticas unitarias y democráticas. 4° Reforma profunda de las estructuras de funcionamiento primarias (de base): parroquia, municipio, alcaldías, legislaturas, etc., con la participación directa de la gente involucrada. 5° Política internacional soberana y latinoamericana (bolivariana), en función de los objetivos patrióticos de nuestras naciones. Unidad latinoamericana y del Cari­ be. 6° Otros. 38

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ra y una educaci6n creadora, patri6tica y autogetionaria inspirada en los proyectos de nuestros libertadores (Plataforma moral-educativa)

4. 1 . Lucha tenaz contra la corrupción, el narcotráfico y la delincuencia gene­ ralizada en el país político. Por una nueva moral bolivariana que eleve los valores espirituales y proyectos programáticos de Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora; propios de nuestra nación, desenmascarando las camarillas políticas y ban­ carias corruptas, que han dilapidado la riqueza de la nación y de nuestro pueblo, traicionando descaradamente a los padres de la patria. 4.2. Creación del Consejo Nacional de la Cultura, la Educación, las Ciencias y la Tecnología. Reforma sustancial de la escuela y renovación profunda de las universi­ dades: formación del nuevo venezolano mediante la transformación del proceso edu­ cativo que lo articule con la comunidad y el proceso productivo y, en lugar de una "escuela punitiva", edifiquemos una educación digna: incremento de la educación asistemática, a través de la televisión; por un movimiento nacional para la reforma de la escuela y la educación superior. 4.3. Por unas ciencias, unas humanidades, unas tecnologías, un arte, un depor­ te y una recreación al servicio del pueblo: política audaz para el incremento de la investigación científica, industrial y tecnológica; aumento sostenido de presupuesto para la investigación científica, la creación artística y el desarrollo deportivo. 4.4. Estímulos y ayudas concretas al incremento de la cultura popular, de na­ turaleza descolonizadora, independiente y respetuosa de los valores regionales, étnicos y religiosos; promoción de grupos artísticos y deportivos primarios (de base), en­ samblados a la escuela, la producción regional y la vivienda local; crecimiento crea­ dor y autogestionario del arte y el deporte nacionales. 4.5. Por un nuevo orden informativo y comunicacional: reforma de las políti­ cas estatales para la radio, la televisión y la prensa; creación de un Consejo Nacional de la Comunicación y de la Información, con representación de la población teleoyente, que garantice el derecho de los venezolanos a forjar una cultura indepen­ diente, creadora y autogestionaria. Comisiones y/o mesas de trabajo posibles 1 ° Lucha contra la corrupción y la forja de nuevos valores espirituales y mora­ les bolivarianos para la ciudadanía. 2° Reforma completa de la escuela y renovación de la universidad venezolana. 3° Por unas ciencias, unas humanidades y unas tecnologías al servicio del pue­ blo venezolano. 4° Desarrollo creador y autogestionario de la cultura, el deporte, el arte y la recreación del pueblo trabajador. 5° Por un nuevo orden informativo y comunicacional latinoamericano y ve­ nezolano. Elementos met6dico-técnicos para la preparaci6n y realizaci6n de los foros pro­ puestos. Inscripci6n, participaci6n y ponencias

- Podrán participar todos los venezolanos, así como las organizaciones del país nacional: sociales, culturales, vecinales, religiosas, deportivas, etc. La inscrip39

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ción previa permitirá desglosar el programa de las diversas mesas de trabajo y/o comisiones, según sea el número de ponentes e inscritos. - Habrá ponencias centrales, que se expondrán directamente en las plenarias y ponencias regulares, de especialistas e investigadores y de los invitados en general. Estas últimas ponencias se discutirán en las mesas de trabajo y/o comisiones respec­ tivas y sus conclusiones se elevarán a la plenaria. El tamaño de las ponencias no tiene, en principio, límites; en cambio, el tiempo de intervención para resumirlas, sí. - Las ponencias en los foros estadales y municipales tendrán una atención preferencial. - Agradecemos a todos los ponentes traer copias suficientes de sus ponencias para repartirlas entre los asistentes antes de sus intervenciones.

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TRES COLUMNAS ESTRATÉGICAS Y TRES EJES TÁCTICOS ;:1.

La conceptuación del Movimiento V República

Hemos venido señalando que el Movimiento V República es un "movimiento de movimientos". No es un partido, tildado de tradicional; tampoco un sindicato burocrático más. Son las nuevas formas emergentes que salen a la palestra pública ante los cambios que sacuden al mundo contemporáneo. El MVR pretende ser la cabeza dirigente de un extenso y profundo nucleamiento de fuerzas, con hombres y mujeres de todos los más variados estratos sociales, políticos y culturales. Desde luego, para ello, tenemos que ser capaces de estar a tono con el grado de conciencia, sensibilidad, lenguaje y cultura del pueblo venezolano. Aspiramos a constituirnos en una fuerza socio-político-cultural que, en el presente año, registrará la forma de un proyecto socio-constituyente-electoral ante el proceso objetivo de las elecciones del presente año 1998. De allí que estemos construyendo "círculos patrióticos elec­ torales" a lo largo y ancho de todo el país, donde el foco principal de trabajo son los centros electorales parroquiales y municipales. Por supuesto, el 7 de diciembre del 98, estos círculos devendrán de electorales en constituyentes, puesto que, habiendo ganado las elecciones presidenciales, ellos tendrán que defender el voto del pueblo, combatir el fraude electoral y, finalmente, sean guardianes en la calle -junto con el pueblo unido, organizado y con conciencia- de las medidas democráticas, patri6ti­ cas y populares que asuma el gobierno del comandante Hugo Chávez Frías. 2.

La filosofía humanista del MVR

Nuestra concepci6n del mundo y de la vida es antropocéntrica. Esto implica que el principio y el fin de todos nuestros actos y pensamientos es el hombre. Vivi­ mos y combatimos en funci6n del ciudadano, del hombre común, del individuo concreto. Esto nos diferencia de la concepci6n manualesca del "marxismo" que, en aras del colectivo revolucionario, incluso con el poder revolucionario en sus manos, descuid6 por completo la subjetividad del individuo del ciudadano común y corrien­ te. Por el contrario, nosotros levantamos las banderas de un nuevo hombre venezo­ lano, del verdadero ser venezolano y latinoamericano. Esta filosofía humanista re­ chaza las formas sociales, hasta ahora existentes, tanto del capitalismo salvaje -Papa dixit- como del socialismo autoritario -que fracas6 en Europa. El humano centris*

Publicado en el "Suplemento Cultural" de Ultimas Noticias, 8 de marzo de 1998, pp . 4-5 .

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mo ha estado presente en muchas filosofías, ideologías y religiones -en el pasado y en el presente- pero en nuestro movimiento ensambla una fusión del cristomarxismo bolivariano, como señala Luis Cipriano Rodríguez (Cf. V República, Caracas, Nº 1 , pp. 58-72). Por ello, así como políticamente coincidimos en el MVR gente conser­ vadora, de centro y revolucionaria; del mismo modo, ideológicamente articulamos el humanismo cristiano, marxista y bolivariano, así como de otras concepciones antropológicas. Desde el punto de vista venezolano y latinoamericano nos nutrimos fiel llamado "árbol de las tres raíces": Bolívar, Rodríguez y Zamora y sus proyectos ' políticos, morales y educativos; que nos comprometemos a realizarlos bajo la vigen­ éÍa de la V República. E igual que ellos, apreciamos la influencia de las ideas huma­ nistas presentes en el Iluminismo francés y el independentismo norteamericano, / como expresiones ideológicas tanto de la revolución francesa como de la gesta de independencia de los EEUU. Debe quedar nítidamente claro que nuestro humanismo filosófico está abierto a las más variadas concepciones que del hombre y de la vida se debaten en el mundo contemporáneo. Nuestro antropocentrismo, la teoría ética y política que registra nuestro movimiento, se concreta en la Venezuela y la Latinoamérica actual; pero no nos aislamos de las mutaciones que estremecen hoy al globo terráqueo. La época que , vivimos son tiempos de profundos cambios en todos los niveles de la vida humana. La más mínima reflexión nos hace caer en cuenta de ello. En los últimos cincuenta años trascendentales y profundas mutaciones han sacudido el panorama político, el mundo de la tecnología y las ciencias, los usos, costumbres y valores espirituales; en fin, la cultura entera. Las hazañas de las ciencias, la técnica y el trabajo del hombre están a la vista de todos. Las computadoras y/o ordenadores revolucionan los siste\ mas de organización, información y dirección. Todo cambia en el curso, incluso, de una generación. Cada vez es más evidente el toque de puerta de una profunda revo­ . �ución cultural, cuyas raíces están sembradas en todos los estratos de la vida social: el económico, el político, el ideológico. En esta perspectiva es un hecho real el papel cada vez más importante del ¡ / factor cognoscitivo, de la conciencia, de la teoría en el desarrollo integral de la exis­ tencia, del ser, de la práctica social del hombre. Esto se evidencia por la función cada vez más acuciante de las ciencias y las tecnologías en el proceso productivo material, ¡ anunciada ya por la actual revolución científico-técnica. Su impacto en toda la cultu­ ra y particularmente en la filosofía implica el despliegue de una renovada concep­ ción científica cuyas categorías y tesis fundamentales parten de la problemática ac­ tual sobre la unidad y la lucha entre la práctica y la teoría, en estrecha conexión con la filosofía humanista, la concepción del mundo y la teoría del conocimiento y la ética de valores espirituales que deben regir la conducta del hombre. 3.

Construir, a través del proceso práctico-te6rico, una concepci6n política que haga la síntesis de lo internacional y lo nacional

A partir de nuestra filosofía humanista, del árbol de las tres raíces, iremos edificando, a través de la práctica y la reflexión, nuestra política cotidiana: una sínte­ sis teórica entre las concepciones universales de la política y la problemática actual de Venezuela y América Latina. Estamos participando en un proceso electoral y al mismo tiempo conformando "un movimiento de movimientos" capaz de hacer rea­ lidad nuestros proyectos: el político, el organizativo, el de movilización y el ideoló­ gico. Hay categorías y tesis de otras épocas y otros pueblos, como manifestaciones ideológicas de sus experiencias revolucionarias, tanto triunfantes como derrotadas. 42

Sorberemos de esas lecciones históricas. Las teorías políticas internacionales neocristianas, socialdemócratas, marxistas, de la politología norteamericana, etc. habrán de analizarse crÍticamente, en el curso de nuestra lucha, para tomar de ellas las ideas que nos parezcan favorables para nuestra época y nuestra región y para rechazar aquellas que no corresponden a nuestras realidades. No escatimaremos es­ fuerzos para ensamblar en un solo haz nuestra teoría política de síntesis. Esta teoría política de síntesis implica ganar al pueblo, caracterizar las líneas gruesas del nuevo estado de la V República, acordar el programa de gobierno del comandante Chávez y precisar las formas de lucha y de organización para gestar en la práctica un nuevo estilo de trabajo y nuevos métodos de dirección -completa­ mente diferentes a los acostumbrados por los partidos del sistema- para la incorpo­ ración real del mayor número de venezolanos descontentos, independientes y perso­ nalidades dispuestas a prestar su colaboración. No puede ser el tradicional estilo subjetivo, burocrático y autoritario de ordenar, imponer y acordar partidísticamente por arriba, los objetivos democráticos y el programa de gobierno. Por ello, debemos iniciar un conjunto de debates críticos e investigaciones analíticas sobre las diversas problemáticas. que culminen en variados foros, seminarios, talleres, etc., sobre la base de ponencias escritas de los mejores especialistas del país, honestos y patriotas, para que se puedan acordar unas primeras conclusiones que, publicadas, permitan abrir una amplia discusión participativa y protagónica de los más diversos sectores interesados que conforman la nación venezolana. He ahí un primer rasgo que debe diferenciar nuestro proyecto político de la práctica burocrático-corrupta de los par­ tidos del sistema. De allí que en las discusiones iniciales del MVR hayamos encontrado que, en la actual coyuntura histórico-política -y no simplemente electoral- las plataformas programáticas que resumen y sintetizan el Proyecto V República son: l. Plataforma internacional y latinoamericana; situación económica, política y social. 2. Plataforma económico-soberana: rescatar la independencia y la soberanía nacionales en función de los objetivos económicos fundamentales de la nación y el pueblo venezolanos. 3. Plataforma humano-social: La democracia económico-social que asegure el bienestar de nuestro pueblo revalorizando el trabajo. 4. Plataforma político-constituyente: Forjación de un amplio Polo Patriótico que derrote el puntofijismo corrupto neoliberal a través de un proceso constituyen­ te del pueblo unido, organizado, consciente y combativo. 5. Plataforma moral-educativa: la construcción de una moral, una cultura y una educación creadoras, dignas y autogestionarias. 4.

La estrategia: las tres columnas constituyentes

La práctica política del nacimiento del MVR y su participación electoral par­ ten de tres columnas estratégicas bien claras. Las dos últimas ya estaban precisadas en la Agenda Alternativa Bolivariana (Caracas, abril de 1 996); la primera se ha agregado en el Programa de acción política, que tuvimos que consignar en el Con­ sejo Supremo Electoral el pasado 15 de enero del 98, en ocasión de llevar el recaudo de las firmas para la legalización del Movimiento V República. Son tres columnas constituyentes muy sencillas, dirigidas al individuo, al pueblo como colectivo social y a la nación venezolana como ente político. 43

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Hemos señalado que nuestra filosofía es humanista, antropocéntrica. Que nuestra teoría política de síntesis, aspira construirse con las concepciones universa­ les y de nuesu:o pasado histórico venezolano y latinoamericano de la política y la actual realidad crítica que vive Venezuela, Latinoamérica y el mundo. Pero es una edificación sobre la marcha, al calor de la batalla ideopolítica. De ella brota la posibi­ lidad cierta de conformar una estrategia, una táctica y un plan operacional de trabajo diario que haga realidad el proyecto político de la V República. Justamente esta .& strategia, esta táctica y este plan operacional constituyen los elementos que inte­ , �ran nuestra "teoría política de síntesis". En páginas anteriores nos extendimos un poco en los planes operacionales, por considerarlos de urgencia 01er ¿Qué es el 1 Movimiento V República? pp.23-30). Ahora quisiéramos poner el acento tanto en la estrategia (columnas constituyentes) como en la táctica (ejes electorales), como marco ideo-programático-constituyente donde habrá de desenvolverse nuestra cam­ paña electoral. Teniendo como centro al hombre, resaltamos el papel de la moral en la políti­ ca teniendo como norte la lucha contra la corrupción en Venezuela. Tenemos que reconocer el carácter político de la moral y la naturaleza moral de la política. La moral y la cultura del pueblo son formas fundamentales de la batalla política y esta última se manifiesta a través de expresiones morales, valorativas y espirituales. La moral y la ética son herramientas básicas en la vida y el pensamiento de los pueblos y como tales pueden ser útiles para la opresión Qa corrupción y el narcotráfico actua­ les) o para la liberación Qa moral bolivariana que deseamos edificar); todo dependerá del contenido político y del registro moral que asuma nuestra cultura. Por todo ello, \ las luchas morales, espirituales y culturales tienen una trascendencia vital en todo proceso político y en la implementación de cualquier movimiento innovador y emer­ , \ gente que aspire organizar y movilizar al pueblo para la creación de una nueva sociedad. En la moral está la madre de todas las otras crisis. Nuestros dirigentes tienen que discutir este problema, conocerlo a fondo, para mejorar nuestro trabajo cotidia­ no y poner en primer plano lo ideo-programático. El estudio colectivo estimula y regula la reflexión, pero en fin de cuentas, es el estudio individual lo que forma al hombre. Debemos promover una nueva moral que sirva de fundamento al compro­ miso y la solidaridad compatrióticos. La corrupción y el rentismo petrolero tienen que erradicarse. Para el pueblo ya está obsoleta la cultura partidista. Sobre ella debe­ rá insurgir una nueva concepción y realización de la política Íntimamente anexada a los valores éticos del nuevo ser venezolano. Nuevos actores políticos habrán de emer­ ger del seno del pueblo, deslastrados del clientelismo, el compadrazgo y el partidis­ mo. Cada compatriota tiene que armarse de una profunda y amplia crÍtica a los partidos políticos, apoyados en nuestros ideales ciudadanos, humanistas y patrióti­ cos. La prioridad máxima es la formación ideológica en esta filosofía humanista y estos valores morales como piedras angulares en la edificación de un nuevo venezo­ lano individual para la transformación radical del actual modelo económico-político existente. Pero si el individuo concreto y real, el ciudadano común, constituye nuestra columna constituyente primaria, en la lucha moral contra la corrupción, nuestra segunda columna está dirigida al colectivo, a nuestro pueblo como conglomerado social. Bajo la sombra de la preocupación moral, proyectamos una política que pro­ cure el bien del pueblo o de cualquier grupo social. Se trata de la construcción de un proyecto histórico donde todas las instancias antroposociales entren en el juego difí-

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cil y hermoso de la relaci6n de fines y medios en la búsqueda de la felicidad y el bienestar del venezolano. Una sociedad nueva, justa y solidaria se afinca en los pro­ gramas de lucha que emprendamos donde irá amaneciendo y perfilándose el hom­ bre y la sociedad que todos anhelamos. Es dentro de este marco político-moral-cons­ tituyente donde aspira articularse esta segunda columna estratégica constituyente. En el mapa de la pobreza del pueblo s6lo se benefician los grupos politiquero­ bancarios, estrechamente conectados a las transnacionales, mientras que, desde los estamentos del capital privado patri6tico hasta los pobladores excluidos .de la ciudad y el campo, la situaci6n se hace cada vez más insoportable. S6lo los cogollos político­ financieros perciben privilegios y prebendas, en tanto que la mayoría de la pobla­ ci6n honrada (independientes y de la base de los partidos) se resienten angustiosamente de la globalizaci6n neoliberal imperante. La pobreza crítica ha aumentado vertigino­ samente en los cuatro años del gobierno Caldera. Ocho de cada diez venezolanos vive una situaci6n de estrechez como nunca antes; en muchos casos, peor que la de los animales en las selvas. No son s6lo los bajos ingresos y el desempleo y subempleo, sino la disminuci6n progresiva del salario real (hasta una sexta parte en los últimos 20 años, reducido en 1996 al 25 por ciento del total del ingreso nacional, el más bajo en toda nuestra historia). La situaci6n es alarmante y de profunda conflictividad social para 1998. Por eso reclamamos una urgente elevaci6n de la calidad de la vida de la poblaci6n, el abastecimiento nutricional, hoy cercenado por el estancamiento de la agricultura y la industria alimentaria. La situaci6n en salud, educaci6n, vivien­ da, seguridad personal, transporte, servicios públicos, etc. es realmente explosiva. Y finalmente, la tercera columna constituyente, ya no se refiere al ciudadano particular y sus valores morales, tampoco al pueblo y su pobreza crítica, sino a la venta de la naci6n, a la desaparici6n de la patria. Cerca del 70 por ciento de nuestro aparato econ6mico productivo pertenece a capital extranjero, no s6lo de las transnacionales, sino de países latinoamericanos, de Europa y de Asia. Lo que está en juego, no es s6lo la venta de Sidor -como acaba de suceder- y el resto de las empresas básicas del estado-naci6n-pueblo venezolano (incluyendo a la propia Pdvsa) sino en la práctica la desaparici6n de Venezuela, del pueblo venezolano, de la naci6n venezolana. Descarada e impunemente entregan el país al capital foráneo, mediante planes fríamente calculados. Esto despierta el sentimiento patrio en todos los vene­ zolanos: desde el más humilde hasta el gran empresario nacionalista. Esta columna constituyente es vital en nuestra lucha por una V República popular, democrática y patri6tica. La articulaci6n de estas tres columnas conforman nuestra estrategia polí­ tica profundamente antineoliberal. El objetivo último es conformar un amplio Polo Patri6tico, que no s6lo se exprese formalmente en cientos de organizaciones y miles de personalidades, sino en un poder constituyente práctico-real del pueblo unido, organizado, consciente y combativo defendiendo y batallando por las banderas de la soberanía y la independencia nacionales. 5.

La táctica: los tres ejes de la campaña electoral

Nuestra política electoral no puede ser semejante a la de los partidos tradicio­ nales, ni parecerse tampoco a la de las supuestas candidaturas que ahora se presentan sin partidos, tratando de copiar nuestro camino ideo-político. No podemos caer en electoralismo politiquero ni tampoco en el discursismo mitinesco, a que nos tiene acostumbrados la politiquería del sistema para inyectar resignaci6n en la conciencia de la poblaci6n. No. Nuestro planteamiento es completamente diferente. En estos 45

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momentos no nos interesan las alianzas para la distribución de cargos, al estilo tradi­ cional. Nuestras alianzas tienen que ser estratégicas, patrióticas, antineoliberales. Por ejemplo, en la presente "campaña del centro", que estamos realizando ahora desde el 23 de enero hasta su culminación en el acto central del 4 de febrero en la Plaza Caracas, los ejes táctico-electorales, estrechamente entrelazados son: el finan­ ciero-electoral, el socio-constituyente y el ideo-programático. Queremos llevar a cabo una campaña en función de estos tres ejes principales. El eje organizativo persigue la construcción de los círculos patrióticos electo, ;� ,rales alrededor de los centros de votación de cada parroquia y municipio. Ellos con­ . forman la estructura organizativa del MVR que habrá de ganar votos, incorporar a la inscripción electoral a los no inscritos, ganar a los abstencionistas, y la juventud para el voto, defender el sufragio del pueblo y hacer que la soberanía del pueblo expresada en el voto se haga cumplir, como corresponde a toda democracia real. El Frente por la inscripción electoral, convencer a los abstencionistas y defender el voto del pueblo es la tarea central de estos círculos patrióticos electorales, que devendrán en "constituyentes" el 7 de diciembre del 98. Hemos llegado ya a 2.500 círculos, pero tenemos que pasar de 10.000 antes de diciembre próximo. A la par de este trabajo de construcción del MVR tenemos que realizar el trabajo financiero popular. La consigna de que "preferimos un millón de venezolanos que nos done cien bolívares mensuales (cien millones) antes que un banquero narcotraficante que nos de esa cantidad" sigue siendo válida, porque corresponde a los principios éticos de honradez y patriotismo que conforman nuestra organización. El segundo eje principal es la estructuración de los Frentes Constituyentes de carácter social que hasta ahora hemos señalado unos quince: Iglesias, educación, sa­ \ lud, trabajadores, campesinos, mujeres, cultura e intelectuales, juventud y estudian­ , \ tes, profesionales y técnicos, campesinos y productos agrícolas, ecológico, etc. Estos frentes tienen dos rasgos que los caracterizan. De una parte, son autónomos. Esto / significa que tienen plena independencia para tomar iniciativas, estructurarse parroquial, municipal, estada! y nacionalmente y transformarse en "correas de trans1 1 misión" entre el MVR y el conglomerado del pueblo, para ejercer el poder real constituyente; todo ello en función de contribuir, junto a las organizaciones sociales populares y las personalidades independientes, en la conformación del programa de gobierno del comandante Chávez, aportando ponencias, ideas y propuestas en las respectivas áreas que les compete. Por otro lado, son frentes amplios, sociales, de puertas abiertas a todo aquel que desee colaborar. Están constituidos no sólo por los miembros del MVR, quienes están en la obligación de colaborar con su funciona­ miento, sino por personas independientes, otros organismos sociales e institucionales, que deseen dar su contribución, sin perder su autonomía propia; pero todos en el objetivo de ir integrando el gran Polo Patriótico Nacional, que en última instancia se expresará como el pueblo unido, organizado, consciente y combativo en la calle. Es decir, en el poder real constituyente. Si el MVR constituye lo organizativo; si los frentes constituyentes amplios y autónomos conforman lo social; el eje ideo-programático apunta a nuclear un con­ junto de fuerzas que integren el Polo Patriótico, tanto en el plano político formal (organizaciones y personalidades), como en el campo político-real: el pueblo ejer­ ciendo su poder constituyente real en la lucha por sus objetivos programáticos anti­ neoliberales. La lucha por esos objetivos programáticos, por sus propuestas concre­ tas en función del Estado de la V República, por las medidas prácticas que asuma el gobierno del comandante Chávez, es el lineamiento central de todo nuestro trabajo político cotidiano. 46

Ante nuestro pueblo no presentamos un programa acabado al estilo de los paitidos tradicionales, sino tan solo unas líneas generales que permitan medir su amplio aliento nacional y su potencial capacidad unitaria y movilizadora. T enemas como cometido organizar un conjunto de encuentros, talleres y foros a lo largo y ancho del país, para precisar el diagnóstico objetivos, hacer el análisis crÍtico y for­ mular la prospección realizable que corresponde para la actual crisis que vive el pak Nuestra idea básica es que el programa de gobierno brote de la gente, salga de las bases primarias del pueblo. Este proyecto programático estará abierto a todos aque­ llos que quieran inscribir su huella en él. Dentro de sus firmes propósitos aspiramos a que todo aquel que tenga algo que aportar, pueda integrarlo a esta obra colectiva que será nuestro programa de gobierno. Por eso, su elaboración no conocerá estados de reposo ni llegará a una verdad acabada. Será una permanente deliberación, una constante recolección de las mejores experiencias e ideas, tanto colectivas como per­ sonales. Llamamos, pues, a quienes tan generosamente desean contribuir, a incorpo­ rarse para elaborar, junto con el pueblo, el programa de gobierno del comandante Chávez. En toda actividad de alianzas (sociales, políticas, personalidades, etc.), de orga­ nización (MVR y sus círculos patrióticos electorales), constituyente Qos frentes so­ ciales y el Polo Patriótico) y de movilización Qa conflictividad social en cada una de las áreas especializadas y la organización real del pueblo en la calle) jugará un papel nucleador la preparación y realización, a escala municipal, estadal y nacional (metó­ dica desde abajo) de los foros-seminarios sobre lo internacional, lo económico, lo social, lo político, lo moral-educativo, etc. Esta actividad ideo-programática es el alma política del proceso constituyente real. No debe parecerse en nada a las impo­ siciones autoritarias, hechas desde arriba, propia de los partidos del status. Ya hay materiales suficientes para difundir, invitando a expertos y especialistas, en los varia­ dos planos de la problemática nacional, a que colaboren con nosotros con ponencias e ideas. Esto es lo que podríamos llamar "metódica desde arriba". Esto se concibe municipal, estadal y nacionalmente a lo largo del año y paralelo a la campaña electo­ ral. Así nuestra c ampaña tendrá un contenido ideo-programático para l a concientización del pueblo, e n lugar de las campañas minitescas y electoralistas de los partidos del sistema. Queremos y creemos posible hacer confluir unitaria y nacionalmente a los diversos y variados factores de la vida nacional para refundar la V República en la perspectiva soñada por Bolívar. Marcharíamos así hacia la confor­ mación del gran Polo Patriótico Nacional.

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EL PROCESO CONSTITUYENTE. ENTREVISTA DE MARY SOLIANI POR LA RADIO :iMS: -Estamos presentando hoy, al doctor Núñez Tenorio, ampliamente co­ nocido en los medios políticos e intelectuales del país. Doctor en Filosofía desde 1 976 ha publicado una cincuentena de libros. Nos complace mucho su presencia en nuestro programa. Dr. Núñez Tenorio, quisiéramos que en forma sencilla le expli­ case a nuestros oyentes -como si fuera una clase en la UCV- acerca de la cuestión de la Constituyente. ¿Qué nos puede decir al respecto? NT: -Muchas gracias por la invitación. Saludos para Hilda Oráa y todos los radioescucha. Y un abrazo para ti, Mary. -Nosotros estamos hablando, en verdad, de un proceso constituyente, el cual tiene tres ejes fundamentales en el cual se articula, así como varias fases históricas, a partir de hoy. -El primer eje es el práctico-político -digámoslo así- que es el poder consti­ tuyente real del pueblo, cuando se une, se organiza, va elevando su conciencia sobre la situación política y está dispuesto a combatir en la calle en defensa de sus objeti­ vos, de sus intereses más sentidos, etc. En la medida que nos unamos, que nos orga­ nicemos; en la ·medida que la sociedad civil, el país nacional va desplazando a los partidos políticos, al país político, en esa medida se estará creando un poder constitu­ yente real del pueblo en la calle. -Podemos poner los ejemplos del 27 de febrero de 1 9 8 9 y del 4 de febrero de 1998 , como gestas originarias de este poder constituyente real del pueblo. A partir de allí comenzó a cambiar la correlación de fuerzas políticas y se inició la elevación de la conciencia popular contra el puntofijismo corrupto y, ahora, neoliberal. Asimis­ mo la decisión de la participación electoral del comandante Hugo Chávez Frías y la estructuración nacional del Movimiento V República (MVR) , con sus círculos pa­ trióticos electorales, los frentes socio-constituyentes, etc., a lo largo de todo el país conforman también ese poder constituyente del pueblo venezolano. Domina, pues, lo práctico-político: la base real en la cual habrán de apoyarse todas las otras estruc­ turas y movimientos que conformemos. Sin el pueblo organizado como poder consti­ tuyente no podremos sostener el resto de nuestro proyecto político. Esto debe estar muy claro. Y no es una cuestión teórica, sino práctica. No es un problema apriorís­ tico, previo, esquemático, sino un asunto real, práctico, de resultados concretos de

,. Publicado en el "Suplemento Cultural• de Últimas Noticias, 5 de julio de

1998,

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organización, unidad, elevación de conciencia y de combatividad del movimiento del pueblo. -Un .segundo elemento del proceso constituyente es el que podríamos deno­ minar el político-jurídico, esto es, la forma de conformar la Asamblea Nacional Constituyente {ANC). ¿De qué manera puede llegar a estructurarse? ¿Cómo puede conformarse? Este es el eje que genera mayor discusión y, en verdad, el asunto no es fácil. Allí podemos distinguir claramente dos tipos de cuestiones: la jurídica, propia;i, mente; y la procedimental. Como todos sabemos el artículo 4° de la Constitución ,1 Nacional establece como principio jurídico general que: "La soberanía reside en el pueblo, quien la ejerce mediante el sufragio, por los Órganos del Poder Público". Ejerciendo este principio en función de la Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política, encontramos que el artículo 81 conceptúa las distintas formas mediante las cuales se puede convocar un referendo "con el objeto de consultar a los electores sobre decisiones de especial trascendencia nacional". El artículo precisa tres formas: El Presidente en Consejo de Ministros, las dos terceras partes del Congreso, en fin, por solicitud de al menos el 10 por ciento de los electores inscritos en el Registro Electoral Permanente. De manera que allí tenemos claramente establecido el tránsi­ to de un artículo de la Constitución a la Ley Orgánica que lo desarrolla y explicita, en este caso, la del Sufragio. Esto tiene una hilación perfectamente democrática, constitucional, soberana. Todo basado en la Constitución y las leyes de la Repúbli­ ca. Para nuestra concepción ésta es la única salida pacífica a la crisis actual que vive la nación venezolana. Y en todo caso es el pueblo, democráticamente, mediante vota­ ción el que decide. -La cuestión procedimental hace referencia ya a ¿cómo debemos proceder? \ Hasta ahora han sido los partidos las qt·e se han adueñado del Estado, a partir de la , \ Constitución del 6 1 . Sabemos que los partidos apenas representarán un 15 por cien­ to de la nación; mientras que la sociedad civil integra el otro 85 por ciento y no ha I tenido ninguna injerencia en la gestión gubernamental. Con la ANC nosotros pro­ , ponemos, justamente, "voltear la tortilla". Sin excluir a los partidos, pero teniendo 1 su justa representación, propugnamos la representación de los estamentos sociales, de la sociedad civil, en todas sus instancias, desde los wayaos hasta los curas. El país nacional es el que debe estar representado en la ANC, para que pueda deliberar acerca de la Constitución de la V República. No queremos un estado amarrado por los partidos -como hasta ahora: los resultados están a la vista de todos- sino gestio­ nado por la sociedad civil. El tercer eje es más bien jurídico-conceptual: acordar la nueva Constitución de la V República después de un amplio proceso democrático de discusión y creación. El Movimiento V República concibe la nueva Constitución como la expresión del contenido programático, moderno y participativo para nues­ tra sociedad actual, estableciendo el marco político y jurídico que requiere un nuevo proyecto político de relaciones democráticas, así como los mecanismos de funciona­ miento para garantizar los profundos cambios que exigen las mayorías populares. Prevemos un cuerpo constitucional sistemático, que estimule la participación y el protagonismo del pueblo, así como el plebiscito y la revocabilidad de los mandatos públicos en todos los niveles, que garantice realmente la variedad de opiniones, que respete la dignidad de cada ciudadano, los derechos de las minorías desasistidas, y rescate la soberanía y la independencia nacionales para la forjación de una V Repú­ blica auténticamente democrática y patriótica. -Esos son los tres ejes fundamentales, viendo el proceso constituyente desde la Óptica sistemática. Desde luego, el más complicado es el segundo, puesto que se 50

refiere al cómo, a la manera de hacerlo -que, sabemos, siempre es cuestionado. El primero lo determina la práctica política de la organización del pueblo. El tercero se desarrolla en el debate de la ANC sobre los diversos proyectos de República y de conformación de la estructura político-jurídica del nuevo estado: poder moral, nue­ vo poder judicial, ejecutivo, legislativo, electoral, etc. Pero el quid está en el segun­ do. Justamente es el que más genera polémica. Nosotros estamos planteando una vía pacífica, democrática; una vía en la cual el pueblo es el soberano. -Si el Presidente de la República, una vez electo Chávez, en Consejo de Mi­ nistros, llama a un referendo, el pueblo votará si quiere o no la Asamblea Nacional Constituyente. En función de ello, hemos programado también la Operación Cons­ tituyente, que consiste en la recolección de firmas de los electores para exigirle al CNE dicho referendo sobre la ANC. Marchamos hacia millón y medio de firmas, más del 10 por ciento que plantea la Ley del Sufragio en el artículo citado. A comien­ zos de noviembre veremos si se plantea esta exigencia que nos permitiría elegir, en lugar del Congreso tradicional, una Asamblea Nacional Constituyente. Si las elec­ ciones no son separadas sino en conjunto -como parece ser- entonces el .Congreso electo en diciembre fenecería una vez que el pueblo haya votado a favor de la Asam­ blea Nacional Constituyente, que vendría a sustituir a dicho Congreso. MS: -Dr. Núñez Tenorio, la Asamblea Constituyente quizás es el acto más democrático que pueda existir en un sistema político como el nuestro, sin embargo ha generado mucho temor. ¿Por qué cree Ud. que los venezolanos tienen miedo de una Asamblea Constituyente? Algunos dicen que Chávez va a cerrar el Congreso, que van a haber problemas, que va a ser como un Golpe de Estado. Quisiera que nos explicara un poco eso. NT: -No de ninguna manera. Es exactamente todo lo contrario. Estamos acudiendo al pueblo y el pueblo es el soberano. No tiene ningún sentido lo del Gol­ pe de Estado; en absoluto. La ANC es la acción -como tú misma lo has dicho- más democrática del ejercicio de la soberanía popular de un pueblo. -Fíjate bien, lo que sucede es que la Constitución que nosotros tenemos de 1961 -que por cierto es una Constitución muy rígida y no flexible- lo único que acepta, supuestamente, son enmiendas y reformas con una serie de requisitos para poderla cambiar. Esa Constitución no fue hecha por una Asamblea Nacional Cons­ tituyente, sino por un Congreso constituido normal, a través de una comisión parla­ mentaria que presentó el proyecto. Por eso tiene una serie de elementos débiles desde el punto de vista de la teoría jurídica universal, puesto que legislaba sobre el propio Congreso que había sido electo eh base a otra Constitución. No es el caso de nuestra experiencia político-jurídica, cuando la Asamblea Nacional Constituyente del año 47 aprobó aquella Constitución, después del Golpe de Estado del 1 8 de octu­ bre del 45, dado por Betancourt y Pérez Jiménez. -Entonces, esa gente que hizo la Constitución del 6 1 , que denominamos el "Puntofijismo corrupto neoliberal" lo único que desea es conservar el poder y seguir dominando al país -como lo han hecho en los últimos cuarenta años. De allí que . anuncian la reedición del "Pacto de Punto Fijo", como si nuestro pueblo fuese una manada de ovejas obediente. No comprenden que la situación política es otra des­ pués del 27 de febrero del 89 y el 4 de febrero del 92. Vivimos una fase nueva de nuestra historia. Hasta ahora, el 1 5 por ciento de los venezolanos, que son los politiqueros, los de los partidos, en conchupancia con los sectores bancarios y las transnacionales financieras, han dominado el país, se han robado todas nuestras ri­ quezas, han hecho a un país tan rico como Venezuela que lo habite un pueblo mise51

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rabie. Todo lo contrario, por ejemplo, de Japón, que es un pobre país, pero está habitado por un pueblo rico, con todas las comodidades mínimas, porque han sabi­ do administrar la mente, la creatividad y la conciencia independiente de los japone­ ses. Nosotros tenemos que marchar hacia esa perspectiva, en función de una filoso­ fía humanista, cuyo centro sea el hombre, el ciudadano venezolano común. A partir de la educación, de la moral y de la cultura en general podemos forjar un nuevo ser venezolano consciente, creador, autogestionario, que pueda desarrollarse en el mar.4 co de una nueva estructura político-económica. Por ello tenemos que hacer el cam­ ' ' bio en democracia. '' -En consecuencia, como ellos ven que, con la candidatura de Chávez, les está llegando su fin, que es la agonía de la IV República, no cejan en su empeño de conser; var lo que tienen. Nuestra alternativa es democrática y pacífica. No obstante, ellos se valdrán de todas las trampas, fraudes y hasta violencia para impedir el triunfo autén­ tico del pueblo con el comandante Chávez a la cabeza. Ante la evidencia del triunfo 'popular, ya se están preparando para irse al exterior y llevar sus dólares malhabidos con ellos, con la complicidad del gobierno Caldera, porque saben bien que tendrán que rendirle cuenta de sus haberes al pueblo venezolano. Desesperados, ponen a sus panfleteros de turno, seudointelectuales, que ayer vociferaban un izquierdismo es', pantoso y hoy se ponen al servicio del gobierno y el FMI a atacar a Chávez, acusándolo desde "fascista hasta comunista", en la incredulidad de que el pueblo es ignorante. Pero se equivocan por completo. Nuestro pueblo ya es otro. Estos 40 años de pobreza, de corrupción, de narcotráfico y de venta de la nación le ha enseñado a valorar la honestidad y el patriotismo, que ellos no tienen. Son simples lacayos de los gobiernos puntofijistas; conforman la "canalla" traidora y oportunista, al servi­ \ cio de los poderosos. -Pero nuestra línea es muy clara. El punto principal político-jurídico de nues­ , \ tra plataforma política es el proceso constituyente, el poder constituyente real del pueblo organizado en la calle, de conformar la Asamblea Nacional Constituyente, f mediante los elementos jurídicos ya citados, en base al hilo institucional, a través del / ejercicio del sufragio por parte de la población y, finalmente, discutir en esa ANC el nuevo proyecto de la República Qa V), que es la acción más soberana y democrática de nuestro pueblo. No hay otra situación mejor que esa en este momento de crisis, cuando ellos ya no pueden reeditar el Pacto de Punto Fijo, como pretenden con otros nombres, porque eso sería ya no sólo el hundimiento sino la propia desapari­ ción de la República. Por eso es que el pueblo apoya a Chávez y al Movimiento V República: la salida democrática y pacífica a la crisis que vive hoy la patria. MS: -Doctor Núñez Tenorio. Los beneficios de ese poder constituyente, ¿los venezolanos los veríamos a corto, mediano o a largo plazo? Porque realmente tene­ mos encima muchos problemas y cambiando totalmente la estructura político-eco­ nómica, la organización del Estado, para conquistar un país más provechoso para todos los venezolanos, más genuinamente participativo, no es una tarea fácil. ¿Cuán­ to tiempo, dirían ustedes, se requiere para ver nosotros, los venezolanos, los benefi­ cios de ese poder constituyente? -Bueno, los beneficios fundamentales, básicos, comenzarán a verse a partir del año 2000, cuando comience a ejercerse la Constitución de la V República. Supon­ gamos que en el curso del 99 la asamblea -para darle todo su tiempo, con plena democracia- discute y aprueba la nueva Constitución. Pero, al mismo tiempo, en ese primer año de gobierno, tenemos que realizar programas de emergencia de unos seis meses para atacar las deficiencias sociales de la población. Toda la problemática 52

socio-humanitaria tiene que ser encarada con firmeza y honestidad, lejos de la dema­ gogia politiquera a la que nos tienen acostumbrados los partidos del status. Estos programas de emergencia en lo social tendrán dos vías: una emergente y una transi­ toria -por ejemplo, llevar camiones de agua a los ranchos de los cerros-, pero al mismo tiempo, paralelamente, tenemos que llevar a cabo planes de mediano plazo de infraestructura que resuelvan los problemas definitivamente -por ejemplo, las tuberías de agua, que bajarían de la cresta de los cerros, donde grandes tanques de agua, gracias a la gravedad, repartirían el preciado líquido entre los pobladores de los cerros. Al cumplirse el segundo programa, cesa en su acción el plan de emergencia. Son dos metódicas de trabajos que estamos dispuestos a aplicar ante las calamidades sociales que vive la población. -Necesitamos atacar todos los puntos débiles de la pobreza crítica que padece nuestro pueblo. Pongamos el ejemplo de los niños -que es tan sentido por todos-. En Venezuela no tiene sentido que haya niños pidiendo limosna, que existan niños viviendo a la intemperie, en un país tan rico como éste, donde el señor Giusti, presi­ dente de Pdvsa gana 56 millones de bolívares al mes. ¡Eso no puede ser! Eso tendrá que resolverse de inmediato y a cómo dé lugar. Los niños tienen que ser los reyes del país. Tenemos que montar casas cunas, jardines de infancia, escuelas, etc. para todo niño venezolano, que tiene el derecho a nutrirse, tanto material como espiritual­ mente, de lo mejor de nuestro pueblo y lo mejor que exista en el mundo. Ellos son el futuro de la patria. Pero fíjense que la causa está en el submundo de los segregados, mal llamados "marginados": las subfamilias que habitan los ranchos de nuestras ciu­ dades. Se trata de una mujer con cinco hijos o más, que en el presente logró un compañero que trabaja que la ayuda a mantener a los pequeñuelos. Pero, al salir embarazada -y éste es el drama de la madre venezolana- y dar a luz otro hijo, el compañero la abandona y ella vuelve a ese ritornello de buscar un nuevo compañero que colabore con ella en la manutención de los hijos. Esa es la familia real que no vemos, pero que existe realmente en el mundo de los segregados. Por ellos luchamos y a ellos nos debemos. Hay que encarar esa situación mediante medidas concretas que comiencen a solucionar el problema. Con las dos metódicas señaladas: la de emergen­ cia, que desaparecerá y la estructural que consolidará la solución al problema. -Entonces, atacaremos la problemática social, que es lo inmediato y directo y, mientras tanto, estamos discutiendo lo político-jurídico en la Asamblea Nacional Constituyente. Nuestra perspectiva es que, una vez aprobada la Constitución de la V República, el primero de enero del año 2000, puedan sonar las campanas de las iglesias, las bocinas de los carros, los cohetes de las barriadas, e inauguremos la V República con el ejercicio de la nueva Constitución aprobada por la Asamblea Na­ cional Constituyente. MS: -Doctor Núñez Tenorio: Hugo Chávez ha manifestado, en diversas opor­ tunidades, que se opone rotundamente a las pautas neoliberales del FMI y del BM; eso significa que de llegar a ser presidente, rompería con el Fondo. Por tanto, ese cambio en democracia que ustedes pretenden hacer, ¿cómo lo harían? ¿A qué y a quiénes apelarían para tener los recursos necesarios para poder realizar todas esas transformaciones sociales, políticas y económicas: ¿al petróleo o su máxima sería otra? -Hay varios elementos allí para explicar. En primer lugar, como tú dices, acudiríamos al petróleo. Nuestro objetivo programático es transitar de una econo­ mía petrolera, que es la que tenemos, basándonos en ella, a buscar los mecanismos de funcionamiento -que nunca lo han podido crear estos 40 años de gobiernos 53

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seudodemocráticos- para una economía no-petrolera, fundada en la agricultura, la manufactura, la industria, que hoy se encuentran completamente destrozadas y desasistidas . . Por supuesto, todos los acuerdos con el FMI y el BM serán revisados para investigar hasta qué punto son constitucionales y responden a los genuinos intereses de nuestro pueblo. Lo que esté correcto se mantendrá, pero dentro de otro cuadro político y en el marco de la nueva Constitución de la V República. No se plantea una perspectiva de ruptura. Conversaríamos con ellos para ver exactamente , ;4 la situación, sus problemas y cómo encararlos moderna y patrióticamente. Se pue­ ,1 den poner ejemplos. Una de las cuestiones más graves que ha creado la economía neoliberal de la globalización es el desempleo y el pago no-dolarizado a los trabajadores, mientras que el resto de la economía está completamente dolarizada. El des/ empleo ya llega en Venezuela a un 20 por ciento de la fuerza de trabajo activa, produ­ ciéndose el incremento de la economía informal, que ya llega hasta el 50 por ciento. , Esta es una situación realmente difícil y delicada, que deberemos acometer con pron­ titud, sobre todo en las ciudades. MS: -Doctor Núñez Tenorio, estamos recibiendo muchas llamadas de los oyentes interesados en saber acerca de Hugo Chávez y su propuesta de la Constitu­ yente. Hay una oyente que nos dice que todos los partidos políticos apoyan a dife­ rentes candidatos, menos a Chávez. ¿Es motivo de orgullo para ustedes o es motivo de preocupación? Y otra señora nos plantea: ¿Por qué Chávez es tan agresivo?, ¿por qué no baja un poco su agresividad? -Bueno, lo primero que tú señalas es para nosotros, indudablemente, un motivo de orgullo. Nosotros no queremos nada con los partidos, no deseamos ensuciamos las manos con el poder constituido y corrupto, ni siquiera conversando con ellos. ,\ -La otra cuestión es la supuesta agresividad de Chávez cuando habla. No; no es así. Lo que acontece es que cada quien tiene su carácter, una manera de ser, que no I tiene por qué ocultarla. Es la transparencia de carácter. Chávez es llanero como yo. 1 Desde luego, algunas veces responde -lo mismo me sucede a mí- en forma categó­ 1 rica, llana, con dominio de la problemática y en forma concreta y precisa. Pero resulta que en Venezuela estamos acostumbrados al discurso guabinoso de nuestros politiqueros de turno, donde generaliza, no concreta nada, todo queda en el aire; mientras que Chávez sí concreta las cosas y plantea los problemas en función de las medidas prácticas a tomar. No se trata de un compromiso demagógico y efímero como fue el caso de Caldera que se oponía a la política neoliberal de Pérez y terminó por asumirla desde hace casi dos años- sino de un compromiso real y verdadero. Esa diferencia la ve la clase media y los intelectuales y artistas, pero el pueblo no. La población, por el contrario, aplaude esa forma llana, categórica y sincera como el comandante critica los problemas y esboza su posible solución metódica, tanto emer­ gente como estructural. El pueblo considera que ¡al fin! tenemos un líder capaz de conducir al triunfo de la población mayoritaria. Eso es lo que ha sucedido. Un cam­ bio sustancial en la manera de hacer política. -Fíjense ustedes que el pueblo venezolano se alzó el 27 de febrero del 89. Insurgió toda la nación -¿se recuerdan? ¿Qué sucedió entonces? Que no había un liderazgo, fue una insurrección acéfala, una insurgencia sin liderazgo, que influyó, a su vez en las FFAA y tres años después, aparece el alzamiento de Hugo Chávez contra C.A. Pérez con las consecuencias políticas que todos ustedes conocen: una nueva correlación de fuerzas, elevación de la conciencia del pueblo contra el gobier­ no, destitución de C.A. Pérez, quien va a prisión y triunfo de Caldera. Todo ello por

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el cambio que significó políticamente el alzamiento del 4 de febrero del 92. Allí surgió un líder. Chávez fue derrotado militarmente, pero tuvo éxito políticamente. Los hechos del 98 confirman abrumadoramente esa tesis. -Todo esto plantea los designios de la historia: ¿Qué nos depara el futuro ? No se requiere ser pitoniso para intuir que el 6 de diciembre del 98 se unirá pueblo y líder y ganaremos las elecciones por notkout; no por una diferencia de cien mil votos, sino por un millón o más de votos, que la culebra del fraude -a la cual están acostumbrados- no podrá tragar. El ascenso de la candidatura es tan grande y el proceso tan apabullante que ya, prácticamente la mitad de los venezolanos van a votar por Chávez y ese 60 por ciento de abstencionistas se van a inscribir en el Registro Electoral para votar patrióticamente, de manera que podremos sepultar para siempre jamás estos cuarenta años de puntofijismo corrupto neoliberal, que tantos estragos le ha hecho a nuestro pueblo. MS: -Bueno, doctor Núñez Tenorio, muchísimas gracias por su participa­ ción en nuestro programa. Como ustedes habrán escuchado es un excelente conver­ sador y quisiéramos comprometerlos desde "A buen tiempo, buena cara", para po­ der tener en algún momento aquí al candidato presidencial Hugo Chávez, porque hemos querido invitarlo, pero se nos ha hecho un poco difícil, porque parece que el candidato Chávez tiene siempre muchas ocupaciones. -Ha sido muy interesante. Por lo menos, ya sabemos en qué consiste la Asam­ blea Nacional Constituyente y qué nos depararía dicha Asamblea para el futuro político, económico y social de nuestro país. -Muchas gracias, doctor Núñez Tenorio.

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POR UN NUEVO ORDEN ECONÓMICO Y POLÍTICO MUNDIAL :lo

Esta cuesti6n habrá de ser la problemática central del hombre contemporáneo y su inmediato porvenir. La batalla por la justicia social y la libertad política vinculadas recíprocamente- no ha sido tragada por la historia -como anuncian con cohetes algunas gacetillas. Ambos objetivos marcan indeleblemente la historia del hombre. De una parte, persiste la contradicci6n política sustancial entre la vigen­ cia del Estado y la auténtica liberaci6n humana de las cadenas político-estatales im­ puestas por los otros hombres; de la otra, las ataduras 6ntico-naturales, que hacen cada vez más inhabitable el planeta Tierra. Se exige, por tanto, una profunda y ex­ tensa mutaci6n del denominado "estado democrático" Qa democracia) bajo el manto ut6pico de lograr, en el marco del capitalismo, una sociedad donde todos tengamos "igualdad de oportunidades". Esta es la médula del objetivo estratégico principal del capitalismo mundial que, bajo el mote de "desarrollo humano sostenible", impuso el presidente Clinton en su último programa presidencial. La vieja idea socialdem6cra­ ta de un "capitalismo más humano" ha devenido hoy la tesis central de los dem6cra­ tas capitalistas más avanzados, en oposici6n al clásico liberalismo conservador decimon6nico. Después de la caída del socialismo eurosoviético, la estrategia políti­ ca del capitalismo mundial se estrena nuevo traje para presentarse al escenario de la historia en búsqueda de supervivencia. Se está potenciando la exigencia de un nuevo orden mundial de paz, justicia y libertad en todos los niveles de la vida contemporánea. Esta es la única garantÍa de sobrevivencia de la civilizaci6n en los albores del pr6ximo milenio. El viejo estado democrático liberal-burgués no ha podido resolver la cuesti6n esencial de la justicia social. En la búsqueda de ese ideal ha recurrido a todas sus patrañas, exprimiendo el jugo cerebral de sus ide6logos. Vana intenci6n. Las expe­ riencias socialistas de estado resolvían la cuesti6n social, pero no de una manera sostenible, al ser frenados por el crecimiento econ6mico. Además, el Estado se hacía cada vez más autoritario, restringiendo las libertades individuales y grupales. Necesi­ tamos una sociedad que encare ambas problemáticas: la econ6mico-social Gusticia social, igualdad entre los humanos) y la político-ideol6gica Qibertad de acci6n y pen­ samiento) .

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Publicado en el "Suplemento Cultural" de Ultimas Noticias, 24 de agosto de 1997, pp. 4-5.

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Desarrollo económico y desarrollo humano

Las reservas naturales más ricas del planeta se encuentran en Asia, África y América Latina. Pero, para los países pobres, esas riquezas son mera potencia, ante el atraso económico que exhiben, precipitado con el acogotamiento de la deuda ex­ terna. El intercambio desigual de valores, que domina el comercio mundial, ha favo­ recido a los grupos económico-financieros de las grandes metrópolis, que han .� 1 usufructuado estas riquezas. En lo interno, la explotación del capital y las camarillas ,, político-bancarias obstaculizan el proceso de crecimiento económico de nuestros países. Las variadas teorías sobre el desarrollo económico se quedan en el examen descriptivo y/o analítico-cuantitativo del asunto, sin encarar en la práctica las alter­ nativas reales de crecimiento económico en estas naciones. Mientras tanto, el capita­ lismo internacional va cambiando sus "políticas económicas" prácticas, en sintonía , con las nuevas formas de acumulación de capital y de sobreexplotación de la fuerza de trabajo. En la década actual se ha puesto de moda el neoliberalismo, especialmen­ te en los países de América Latina. No se puede confundir "teoría económica" con "políticas económicas". El ' neoliberalismo es una nueva política económica, como lo fue antes el monetarismo ! e, incluso el keynesianismo -que sí tiene su "teoría". Cada una de estas políticas económicas cumplieron su cometido en sus fases respectivas (aproximadamente unos veinte años), pero finalmente llegan a su techo y tienen que ser cambiadas- lo que comienza a suceder hoy con el "neoliberalismo", cuando el FMI y el BM, comienzan a darle importancia a la "cuestión social". La astucia del capitalismo es buscar nuevas formas de acumulación de capital para sobreexplotar el trabajo asalariado de nues­ \ tras naciones. Ha sido contraproducente aplicar mecánica e irracionalmente el mo­ ,\ delo neoliberal que ha tenido condiciones sociales en los países avanzados o bien ha sido beneficiado por el ejercicio de la opresión político-militar (caso de Pinochet en Chile), para atemorizar a la gente en sus luchas por las reivindicaciones sociales, en I los países del "tercer mundo" que no poseen estas condiciones. / No puede haber crecimiento económico sin desarrollo humano, sin resolver los problemas sociales de la población: desempleo, alto costo de la vida, bajos sala­ rios, falta de oportunidades iguales, educación, salud, etc. El incremento de la econo­ mía no puede realizarse a costa de los trabajadores. Toda política económica que aspire al crecimiento tiene que partir de la solución de la problemática social de la población. Hasta el Papa ha exigido este objetivo, cuando sostiene que el capitalismo tampoco es la solución. De allí que, los estrategas del capitalismo consideren cada vez con mayor fuerza -sobre todo después del fracaso del socialismo europeo- la urgente necesidad de atender al progreso del ser humano. Esta es la esencia del pro­ grama presidencial reciente de Clinton, para la población norteamericana que, a pesar de tener un ingreso per cápita de 25.000 dólares USA, subviven 32 millones de segregados, la criminalidad es espantosa, hay más de cinco millones de drogadictos que consumen, al menos, un gramo de cocaína diario, la polución es asfixiante, etc. Pero si no ha sido posible atender el desarrollo humano en los países avanzados, menos aún lo será para las naciones subdesarrolladas y pobres del globo. De manera que éste es el cul de sac vital del capitalismo actual: lograr la habitabilidad del planeta en condiciones mínimas de bienestar, justicia y democra­ cia. Se trata, entonces , de la pugna entre la economía (política económica; neoliberalismo: conquistar un crecimiento económico utópico, hoy a costa de la 58

gente, para atender en un porvenir ilusorio el bienestar de la poblaci6n) y la política (estrategia política : humano-desarrollismo, el DHS: atender desde ya la problemática social, a riesgo de nuevas explosiones políticas que atenten contra la estructura mis­ ma del estado capitalista). Esta estrategia se levanta para "sostener" al capitalismo; pero como veremos más adelante, ella es irrealizable dentro de las relaciones clásicas contradictorias de la sociedad capitalista. La fuerza de los datos está a la vista: la deuda exterior de los países del "tercer mundo" llega ya a dos mil millones de d6la­ res, que impide cualquier crecimiento econ6mico. Más de un mil millones de seres humanos sobreviven con un ingreso medio de un d6lar diario, que representa el 1 ,4 por ciento de todos los ingresos mundiales. Por el contrario, el 20 por ciento de los países avanzados posee el 83 por ciento de las riquezas mundiales, mientras que el otro 80 por ciento s6lo percibe el 17 por ciento de dicha riqueza. ¿C6mo es posible -siguiendo a Bertrand Russell- que en el planeta Tierra existan 360 multimillonarios que acaparan más de setecientos sesenta mil millones de d6lares, el equivalente al ingreso per cápita de casi el 50 por ciento de la poblaci6n mundial? 2.

Desarrollo humano sostenible y sociedad capitalista

El núcleo de la actual estrategia capitalista es la teoría del "desarrollo humano sostenible" (DHS). La misma ONU oficia un programa mundial con ese objetivo: PNUD. Mediante esta estrategia, en apariencia neutral políticamente, se pretende solidificar las bases hist6ricas de la sociedad capitalista contemporánea con la preten­ si6n de un capitalismo eterno. El fracasado socialismo soviético-europeo había pro­ porcionado un índice relativo de soluci6n de la cuesti6n social, pero aunado a un Estado autoritario que restringía las libertades individuales. La democracia capitalis­ ta, aun siendo de papel, permite una imagen de libertad individual, especialmente el derecho de opini6n y de divergencia, la denominada "libertad de conciencia". El lado flaco del capitalismo sigue siendo el problema de la justicia social. La teoría del DHS, como estrategia político-ideol6gica, viene a complementar esa debilidad cons­ titutiva del capitalismo. Más todavía si se realiza bajo el manto demag6gico del PNUD: Programa de la ONU para el desarrollo. En un seminario organizado por el PNUD para altos funcionarios del gobier­ no de Bolivia, en su informe central, Mahbub Ul Haq, el paquistaní a cuyo cargo está la presentaci6n de los informes mundiales del Desarrollo Humano del PNUD conceptúa así al DHS: "Se podría decir, en pocas palabras, que lo que contiene bajo la expresi6n de Desarrollo Sostenible es el concepto de que el acceso de todos a las oportunidades -concepto esencial del desarrollo humano- debe 'sostenerse', o sea, que la disponibilidad del mismo no ha de suscribirse a la generaci6n presente, sino extenderse a las futuras, y que, en este legado intergeneracional, si no fuera factible ampliar el espectro de las oportunidades, por lo menos se habría de intentar no reducirlo" . . 1 Y más adelante, en relaci6n a los países pobres: "Sustentabilidad no signi­ fica hace r sostenible la pobreza, sino, entre otras cosas, equilibrar equitativamen­ te las ganancias conforme a los propios niveles de consumo. ¿Por qué los países ricos -consumidores del 60 por ciento de los recursos mundiales- que generan el 80 por .

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Desarrollo Humano Sostenible, PNUD, La Paz, 1995, p. 1 1 .

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ciento de la polución en el planeta, no han de pagarle nada a nadie por esa contami­ nación, asumiendo que el medio ambiente es un recurso gratuito? ¿Por qué, si esto es así, no abrir entonces, un mercado para este recurso que es, sin duda, el más precia­ do? Si este' mercado se abriera, sus ingresos serían del orden del 5 por ciento del PIB global de los países ricos. Serían los países pobres los que tendrían derecho a él; no se trataría ya de una cuestión de caridad, sino de estricta justicia".2 Ante esta conceptuación del DHS y esta propuesta concreta del más alto re­ presentante del PNUD cabe hacerse de inmediato las siguientes preguntas: l. ¿Por qué se ignora -ni siquiera se nombra- la formación social capitalista que vivimos, que constituye el marco real de relaciones, procesos y estructuras socia­ les donde se llevaría a efecto el programa de la política del DHS? ¿Existimos en un sueño, en una sociedad abstracta, indefinible, sin rasgos históricos que la determi­ nen? 2. ¿Acaso la propuesta de abrir un mercado mundial para el consumo de los recursos que generan polución (calculado en "un 5 por ciento del PIB global de los países ricos") llegaría a ser aceptada -y sobre todo realizada en la práctica- por los países capitalistas avanzados y sus multinacionales? 3 . ¿Será capaz la ONU de votar una resolución que obligue a los países ricos a pagar ese 5 por ciento del PIB global a las naciones pobres del planeta? Y, en dicho caso ¿cumplirían esos países con esa resolución? Todo ello nos permite una visión clara y precisa del orden internacional exis­ tente. De allí la exigencia imperiosa de un nuevo orden alternativo. Pero, además, al ignorarse que vivimos en un mundo capitalista donde rige la hipótesis fundamental de la producción de plusvalía (generadora de la ganancia burguesa), corno ley básica del modo de producción capitalista, la tesis y el programa del DHS y la propuesta concreta de Ul Haq se evidencian corno ilusorias y románticas, cuya única función -querárnoslo o no- es la demagogia político-ideológica: el permanente engaño a los países pobres y a la población humilde del globo. Es palpable que las contradicciones de la sociedad capitalista mundial, sus inte­ reses de clase e internacionales, no permitirán nunca que la ONU los obligue a tal medida, y en el caso hipotético de que así fuese, esos países industriales y ricos y sus multinacionales violarían tal resolución, corno están acostumbrados a violentar por la fuerza (hasta de las armas) todos los tratados y convenciones internacionales. Esa es la triste realidad del orden internacional unipolar que vivimos. Y esa realidad tan concreta del capitalismo mundial no se puede obviar en ninguna propuesta a favor de la justicia social, tanto por la población corno para los países "subdesarrollados". Si el DHS se conceptúa, principalmente, por la igualdad en "el acceso de opor­ tunidades para todos", el tÍpico caso del desempleo en el capitalismo puede servir de ejemplo para ilustrar esta situación. Corno es ampliamente conocido, el proceso actual de la globalización de la economía, corno resultado del nuevo comercio exte­ rior y la acción de las multinacionales, ha conducido a extender el desempleo y la exclusión al trabajo a inmensa cantidad de trabajadores, especialmente los de mano de obra barata del "tercer mundo". Los mismos expertos de la ONU calculan que el 30 por ciento (alrededor de 900 millones) de dos mil ochocientos millones de traba­ jadores no tiene empleo productivo.3 En Europa la tasa de desempleo equivale al 1 2 2 Ibídem, p . 12. Vcr, Michael Rogalski, CNRS {París} Director de la Revista Recherches lnternationales, "Cláusula social, empleo y comercio mundial" en El Nacional, Caracas, 28-7-95 p. A-4.

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por ciento y en los países del "tercer mundo" pasa del 15 por ciento. Es una realidad palpable, testificada por los propios expertos de la ONU. Mientras los capitales, servicios y bienes circulen libremente, el mercado del trabajo, los salarios, siguen siendo "locales". Todo ello funciona en interés de las multinacionales que trasladan sus empresas donde la fuerza de trabajo sea menos costosa. Es decir, mientras toda la economía mundial se dolariza, no sucede así con los salarios. Como un tercio de la reproducción mundial se exporta ya a otros países. Así, la división internacional del trabajo {al producir para otros) provoca "la destruc­ ción generalizada del ejemplo" (Idem), mientras las multinacionales acarrean gigan­ tescas ganancias. Los intereses de los trabajadores (empleo, salario real, disminución del costo de la vida, educación, salud, etc.) , conquistados a través de históricas luchas y los derechos acordados por la OIT, ni siquiera han sido suscritos por una nación que se jacta de "defender los derechos humanos" como son los EEUU. Esta situa­ ción mundial de la destrucción del empleo no es -como en el pasado- un problema coyuntural, sino una cuestión estructural, inherente a la actual formación social ca­ pitalista a escala internacional. 3.

La explotación capitalista de la naturaleza y la sobrevivencia de la civilización

El progreso de las ciencias, las humanidades y las técnicas, así como las fuerzas productivas materiales, los inventos y las relaciones sociales creativas de los hom­ bres, plantean una nueva gama de aporías al mundo futuro. Marchamos hacia el tercer milenio en búsqueda de la transformación de la cultura y la renovación inte­ gral del hombre. Muere una época histórica (la civilización industrial basada en la dialéctica materia-energía) y está naciendo otra Oa cultura cientÍfico-tecnológica, fun­ dada en la dialéctica información-creación) . La brújula que tenemos es la creatividad humana, la inteligencia, en estrecha armonía con la naturaleza. El hombre no puede seguir atado al pasado sino avizorar su propio porvenir en forma independiente y creadora; construir su verdadera historia. Edificar un nuevo orden internacional de paz, justicia y libertad es una exigen­ cia ineludible de los pueblos y naciones. El fundamento de ese "nuevo orden" tiene que comenzar por la justa relación dialéctica entre el hombre y la naturaleza, en un mundo ecológicamente concebido. El orden unipolar existente se vale de la ONU para legitimar sus acciones de fuerza: intervenciones militares, embargos, bloqueos, sanciones, etc.; utilizando ar­ mas biológicas, químicas y hasta nucleares que violan groseramente los tratados y convenciones internacionales. Este orden actual de explotación capitalista amenaza seriamente el porvenir de la humanidad. Ha madurado ya, objetiva (ser social) y subjetivamente (conciencia individual), la necesidad de un nuevo orden internacional alternativo. El diálogo mundial debería centrarse en cada una de las dos propuestas {una táctica y otra estratégica) de las cinco esferas de la vida contemporánea, que conduzcan a un nuevo orden mundial, como única garantÍa de sobrevivencia huma­ na. Las cinco esferas y cada una de las dos propuestas son las siguientes: 1.

En lo social-humanitario 1 . 1 . Justicia social en la vida de los pueblos . . . 1 .2 . . . . para que haya vigencia real d e los derechos humanos. 61

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En lo político-internacional 2 . 1 . La independencia de las naciones como base de . . . 2.2. La interdependencia internacional.

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En lo técnico-militar 3 . 1 . Desmantelamiento de todas las armas de destrucción masiva y de todas las bases militares en países extranjeros ... 3 .2. Como garantía de la paz mundial y la desnuclearización.

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En lo económico-mercantil 4 . 1 . Intercambio equitativo de mercancías y ampliación de las relaciones mer­ cantiles Sur-Sur . . . 4 . 2. . . . para crear u n nuevo orden económico mundial d e igualdad entre las naciones industriales y ricas (Norte} y los países pobres y productores de materias primas (Sur}. 4.

En lo ecológico-ambiental 5 . 1 . Reducción del consumo excesivo de materias primas por los países avan­ zados, extraídas en las naciones "subdesarrolladas" en condiciones expoliadoras, para evitar la proliferación de la polución . . . 5 . 2 . ... para asegurar u n ambiente sano, como derecho humano fundamental. No hay status quo eterno. Todo cambia vertiginosamente. Ello exige vivir hoy de una manera civilizada, creando la cultura de toda la especie humana. Com­ prender e interpretar las nuevas realidades que circundan el planeta Tierra; una nue­ va concepción política, un sistema de seguridad internacional interdependiente en el plano económico que asegure la justicia social a los seres del "tercer mundo", un desarme completo en el plano militar. Lo fundamental es la voluntad política para emprender el diálogo. 5.

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EPÍLOGO AHORA SÍ, CHÁVEZ: LA DEMOCRACIA PATRIÓTICA :iLa mentalidad pre-4 de febrero

Las ideologías se van conformando al calor de las luchas históricas, en espe­ cial, las políticas. Los reflujos y reflujos de masas, la apatía y el despertar de las con­ ciencias, las correlaciones de fuerzas socio-económicas y político-ideológicas, en par­ ticular, entre gobierno-oposición, etc. articulan un cuadro histórico de relaciones, procesos y estructuras onto-históricas invisibles, pero existentes objetivamente y aprehensibles mediante la razón crítica -tanto la analítica como la dialéctica. El 4 de febrero del 92, empujado por la insurrección acéfala del pueblo el 27-28 de febrero del 89, implicó un hito histórico: estremeció la conciencia resignada de la gente ante el puntofijismo corrupto neoliberal y fraguó un nuevo cuadro político, totalmente diferente al existente. Esta es la clave que permite comprender el anquilosamiento y conservadurismo de la concepción puntofijista, cuyos intelectuales y politiqueros siguen juzgando el marco político y la mentalidad del pueblo como antes. Esa nubo­ sidad ideo-política les impide apreciar los cambios suscitados en la población: la nue­ va correlación de fuerzas, el ascenso de la conciencia de la ciudadanía. Esto es lo que podríamos denominar la mentalidad dinosáurica en lo nacional, al lado de su pensa­ miento rígido y dogmático respecto a la globalización neoliberal y su filosofía postmodernista. La candidatura de Chávez es histórica, objetiva, unitaria y patriótica

¿Por qué es histórica? Porque no es artificial. No es producto de un laborato­ rio de mercaderes enriquecidos por la partidocracia. Es resultado de un hecho obje­ tivo, presente ya en la historia contemporánea de Venezuela: la asonada del 4 de febrero. ¿Podría imaginarse cualquier venezolano o ser planetario que CA. Pérez iba a ser juzgado, destituido de la Presidencia y hecho preso antes del 4 de febrero del 92? Absolutamente nadie. ¿Cuál de los otros candidatos pueden ofrecer en sus hojas de servicios un proceso histórico real semejante? Ninguno. Puro artificio de engaño al pueblo. ¿Por qué es objetiva? Porque no es subjetiva. Las estructuras objetivas entran en el devenir de los pueblos como relaciones onto-históricas que tuercen y presio" Publicado

en

El Nacional, 1 0 de mayo de 1998, p. A-4.

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nan hacia otra dirección el proceso antropo-social objetivo: la muerte del puntofijismo bipartidista. ¿Podría pensarse que después de 35 años y siete elecciones presidencia­ les continuistas perdieran los dos candidatos de AD y Copei? ¡Nunca! Caldera fue el hijo no-deseado del 4 de febrero. ¿Acaso todas las otras candidaturas no son subjeti­ vas, producto de conciliábulos políticos, contubernios bancario-partidistas y pactos narco-corruptos? Puros acuerdos cogolléricos contra la base primaria del pueblo. ¿Por qué es uµitaria? Porque no es partidista. La partidocracia venezolana, acrisolada en la Constitución del 61 -antimilitar y anticiudadana- estructuró un cuadro político al servicio exclusivo de los partidos, dejando sin participación y protagonismo a la sociedad civil, al país nacional. Representa la unión de todo el pueblo enfrentado a la partidocracia politiquera. ¿Acaso no significó la unidad del pueblo "el cacerolazo" del 92, que espetó su tenedor con las cacerolas de repudio a los partidos del sistema? ¿Cuál otro candidato puede tener semejante poder de con­ vocatoria? Es la unión de pueblo y líder contra los partidos, de la constituyente del país nacional contra el poder constituido y podrido del país político. ¿Por qué es patriótica? Porque no es neoliberal. Agonizando la IV República, cuando la pobreza crÍtica y atroz del pueblo llega a extremos intolerables, cuando el capital foráneo es propietario ya del 70 por ciento del aparato productivo nacional -tanto público como privado-, cuan do al venezolano le niegan el derecho humano a la identidad (cédula) , a ser uno-mismo, y ha sido despojado de su ciudadanía, negándosele su inscripción electoral mediante tramoyas fraudulentas y comicios ade­ lantados, emerge con fuerza en el corazón y conciencia del pueblo la propuesta de la Asamblea Nacional Constituyente, que hará realidad la V República: la democracia patriótica.

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J.R. NÚÑEZ TENORIO, 63 años, .. venezolano, nació en Barbacoas, Es­ tado Aragua. Licenciado en Filoso­ fía de la Universidad Central de Ve­ nezuela en 1956. Doctorado en Filo­ sofía en noviembre de 1975 con la tesis Problemas de la teoría y el méto­ do de la economía política marxist,{

editada por la Universidad Central. Profesor del Instituto Pedagógi­ co Nacional y de las Escuelas de Fi-·· losofía, Periodismo, Psicología, Edu-' cación, Historia, Economía y Biología de las Facultades de Humanidades y Educación, Ciencias y Economía: · y Ciencias Sociales de la UCV, desde su graduación. Profesor titular de la UCV. Militante del PCV desde 1950. Ex secre- . tario nacional de la JC y ex miembro del CC y del BP del PCV. Renun- ,, ció al PCV el 1 de mayo de 1969 en carta pública leída en la primera reunión legal hecha por el ce desde 1 963 . Estuvo detenido cinco años: Cárcel Modelo, Cachipo, La Pica, Cuar­ tel San. Carlos. articipó ��tivamente en la organizació 1\ � ongreso ' : · .., Cultural de Cab1mas en d1c1embre de 1970. ,.:.: _;Anteriormente dirigió la revista, SC Libre, Trimestre Ideológico, sol:fre.problemas de la revolución y el marxismo. •· ·

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Libros de Núñez Tenorio: Política y Organización de la Nueva A lternativa, Ediciones UmdáéÍ�

Caracas, 1983 .

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. Problemás de la Metodología de las Ciencias Sociales, .A.lfadi) Ediciones, \

Caracas, 1989.

De Ma� a la Perestroika (De la Crítica del Capitalismo.. ,i la Crítica,�t. So�ialismo}, Édiciones Tropikos-ISEL, Caracas, 199 1 . C. Marx-F. Engels: Categorías Fundamentales: Ensayos de fü'Qetl.tufi. {1835-1844}. Texto bilingue, Alemán-Español, Selección, Notas e lntro-"' ducción de J.R. Núñez Tenorio, Ed. UCV- Rectorado, 1992, Caracas. � . .. .../, �: La Democracia Venewlana: 7be Big Büssines, Ediciones Ttopikos, � Escuela de Filosofía, UCV, C:Uacas, 1993 . ....l'°_'· 'i . La Universidad Venezolana, Editerial .Pana� 1994. . "Reerzcanidr el espíritu de Bo/(var. Bolívar y la. guerra revolucionaria:;;, .�· , " ercera edición en proceso de im: ré::ión}. .""'

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